Lifestyle

Richard Avedon llega a Madrid: las 110 fotografías con las que el fotógrafo retrató la otra cara de Estados Unidos

Fundación MAPFRE presenta en PHotoESPAÑA 2026 la serie completa de In the American West, el proyecto que llevó al fotógrafo más influyente de la moda a recorrer durante cinco años el Oeste estadounidense para documentar a quienes habían quedado fuera del relato del éxito americano.

Sandra Bennett, twelve year old, Rocky Ford, Colorado, August 23, 1980 Photographs by Richard Avedon © The Richard Avedon Foundation

Richard Avedon construyó algunos de los iconos visuales más rentables e influyentes del siglo XX. Revolucionó la fotografía de moda en Harper’s Bazaar junto a Diana Vreeland, trabajó para Vogue, Life, The New Yorker y Rolling Stone, y puso su talento al servicio de algunas de las mayores marcas de lujo del mundo, entre ellas Dior, Chanel, Calvin Klein, Revlon o Versace.

Su cámara inmortalizó a Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Brigitte Bardot, Andy Warhol, Samuel Beckett, Bob Dylan, Janis Joplin, Prince o los Beatles. En una industria obsesionada con la imagen, pocos profesionales fueron tan decisivos a la hora de construir valor cultural y comercial alrededor de personas, marcas e instituciones.

Por eso resulta especialmente llamativo que, en el momento más exitoso de su carrera, decidiera alejarse del glamour para emprender uno de los proyectos más ambiciosos de la fotografía contemporánea.

Ese proyecto llega ahora a Madrid.

Fundación MAPFRE inaugura dentro de PHotoESPAÑA 2026 la exposición Richard Avedon. En el Oeste Americano, una muestra que reúne las 110 imágenes que integran In the American West, la célebre serie realizada entre 1979 y 1984 y considerada una de las obras fundamentales de la fotografía del siglo XX.

Cinco años recorriendo la otra América

El proyecto nació por encargo del Amon Carter Museum de Fort Worth, en Texas. Durante cinco años, Avedon recorrió el Oeste estadounidense visitando rodeos, ferias agrícolas, explotaciones mineras, hospitales, reservas indígenas, prisiones, mataderos y pequeñas comunidades rurales. A lo largo de ese periodo retrató a cerca de 1.000 personas. Sin embargo, el resultado final quedó reducido a poco más de un centenar de imágenes cuidadosamente seleccionadas que fueron presentadas por primera vez en 1985 junto a un libro que acabaría convirtiéndose en una referencia obligada para generaciones de fotógrafos.

La exposición que ahora puede verse en Madrid reproduce precisamente la secuencia original concebida por Avedon para aquella publicación. No es un detalle menor. La muestra permite contemplar el proyecto tal y como fue pensado por su autor, ofreciendo una lectura completa de una obra que transformó la forma de entender el retrato contemporáneo.

Del lujo a los trabajadores invisibles

La paradoja de In the American West sigue resultando fascinante cuatro décadas después. Mientras buena parte de la carrera de Avedon estuvo asociada a la belleza, la fama y el éxito económico, esta serie pone el foco sobre trabajadores anónimos, desempleados, mineros, rancheros, camareras, camioneros o jóvenes sin perspectivas claras de futuro.

Estados Unidos atravesaba entonces las consecuencias de las crisis energéticas de los años setenta y los profundos cambios económicos asociados a la desindustrialización de numerosas regiones del país.

Avedon decidió documentar precisamente a quienes quedaban fuera de la narrativa triunfal que tradicionalmente había acompañado al sueño americano.

El resultado fue incómodo para muchos observadores.

Cuando la serie se presentó en 1985, no faltaron críticas que acusaban al fotógrafo de ofrecer una visión excesivamente dura del país o de explotar visualmente las dificultades de sus modelos. Con el paso del tiempo, sin embargo, la obra ha sido ampliamente reivindicada como uno de los retratos más complejos y honestos de la América contemporánea.

Una lección sobre identidad, trabajo y desigualdad

A diferencia de la fotografía documental tradicional, Avedon nunca pretendió presentarse como un observador neutral. Sus imágenes están cuidadosamente construidas. El fotógrafo trabajaba junto a la cámara para mantener contacto visual con sus modelos, les sugería posturas e incluso imitaba sus gestos para generar confianza. Sin embargo, lejos de restar autenticidad a los retratos, esa puesta en escena contribuye a intensificar su fuerza emocional.

Beason_119.41_m, 8/20/12, 2:00David Beason, shipping clerk, Denver, Colorado, July 25, 1981 Photographs by Richard Avedon
© The Richard Avedon Foundation

Los rostros aparecen aislados sobre fondos blancos, sin distracciones ni elementos narrativos secundarios. Toda la atención recae sobre la expresión, la mirada y las huellas físicas que el trabajo, el paso del tiempo o las circunstancias han dejado sobre cada individuo.

Sandra Bennett, twelve year old, Rocky Ford, Colorado, August 23, 1980
Photographs by Richard Avedon
© The Richard Avedon Foundation

Arrugas, cicatrices, cansancio, fragilidad o dureza se convierten en parte esencial del relato.

100
Ronald Fischer, beekeeper, Davis, California, May 9, 1981
Photographs by Richard Avedon
© The Richard Avedon Foundation

Además, Avedon evitó reducir a sus protagonistas a categorías abstractas. Cada fotografía identifica a la persona retratada por su nombre completo, profesión, lugar y fecha. No vemos «un minero» o «un vaquero». Vemos individuos concretos. La especificidad importa.

Petra Alvarado, factory worker, on her birthday, El Paso, Texas, April 22, 1982
Photographs by Richard Avedon
© The Richard Avedon Foundation

Madrid exhibe una de las grandes obras de la fotografía del siglo XX

La muestra está comisariada por Clement Chéroux, uno de los especialistas internacionales más reconocidos en fotografía artística y actual director de la Fondation Henri Cartier-Bresson de París.

Las imágenes expuestas corresponden además a las copias de trabajo utilizadas por el propio Avedon como referencia para futuras publicaciones e impresiones, un conjunto excepcional que permite acercarse al proceso creativo del fotógrafo con una proximidad poco habitual.

Tras su presentación íntegra en París el pasado año, Madrid se convierte en la segunda ciudad europea que acoge este conjunto completo de obras.

Más de 40 años después de su creación, In the American West mantiene intacta su capacidad para interpelar al espectador. Porque detrás de cada retrato no sólo encontramos una fotografía extraordinaria. Encontramos una reflexión sobre el trabajo, la identidad, el envejecimiento, la desigualdad y la capacidad de resistencia del ser humano. Una mirada que demuestra que, incluso para uno de los grandes arquitectos visuales del lujo y la fama, la historia más importante seguía estando lejos de los focos.

Artículos relacionados