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Cómo Masayoshi Son, Larry Ellison y otros multimillonarios están reescribiendo su legado

Los integrantes del Iconoclast 50 ejercen una influencia extraordinaria sobre los negocios y la sociedad. La mayoría han alcanzado ese impacto gracias a estrategias brillantes, innovaciones disruptivas o modelos de negocio pioneros; otros, en cambio, protagonizan espectaculares regresos que han redefinido sus trayectorias.

Masayoshi Son y Larry Ellison, fotografiados por Jamel Toppin para Forbes.

Cuando Oracle fue cofundada por Larry Ellison en 1977, la primera ola de ordenadores personales acababa de llegar al mercado. Aprovechando su ventaja como pionero, Ellison convirtió las bases de datos relacionales de Oracle —software diseñado para organizar enormes cantidades de información en tablas interconectadas— en un estándar para múltiples industrias, llevando a la compañía a superar una capitalización bursátil de 150.000 millones de dólares durante el auge de las puntocom en 1999.

Sin embargo, la década de 2010 estuvo marcada por el ascenso de la computación en la nube. De repente, Oracle, que dependía de instalaciones específicas de sus productos en los servidores de las empresas, empezó a parecer un dinosaurio tecnológico mientras Amazon Web Services y Microsoft Azure ganaban cuota de mercado. Tras haber perdido un 75% de su valor durante el estallido de la burbuja puntocom, las acciones de Oracle avanzaban con dificultad mientras competidores como Salesforce se disparaban. Ante este escenario, Ellison reinventó la compañía para adaptarla a la nueva era, apostando por Oracle Cloud Infrastructure (OCI) y, más recientemente, por la construcción de centros de datos de alto rendimiento.

Según Rob Oliver, analista de Baird, “Ellison nunca perdió de vista la principal ventaja competitiva de la compañía y ha seguido innovando sobre ese núcleo, que no es otro que la base de datos”.

Ahora, ya octogenario, Larry Ellison vuelve a hacerlo. Impulsado por el auge de la inteligencia artificial, llevó la valoración de Oracle a acercarse brevemente al billón de dólares en septiembre de 2025 y elevó su fortuna personal hasta los 295.000 millones de dólares, situándose entre las cinco personas más ricas del mundo.

Su influencia se amplió aún más el pasado agosto, cuando su hijo David obtuvo el control de Paramount tras su fusión con Skydance Media. Además, con la adquisición de Warner Bros. Discovery por 111.000 millones de dólares, cuyo cierre está previsto para septiembre, Ellison está a punto de convertirse en el máximo responsable de un imperio mediático que abarca desde CNN y CBS hasta HGTV y HBO.

Uno de los activos más valiosos que pasarán a formar parte del control de los Ellison es la célebre franquicia mágica creada por J.K. Rowling, integrante de la lista Iconoclast 50.

Superviviente de violencia doméstica, Rowling era una madre soltera que dependía de ayudas sociales cuando comenzó a escribir el primer libro de Harry Potter en 1990. La saga ha vendido más de 600 millones de ejemplares en todo el mundo y ha dado lugar a 11 películas cuyas recaudaciones oscilaron entre los 400 millones y más de 1.000 millones de dólares cada una. En 2004, Forbes la incluyó por primera vez entre los multimillonarios. Sin embargo, sus importantes donaciones filantrópicas redujeron su patrimonio y en 2012 abandonó el exclusivo club de las diez cifras.

Posteriormente, en 2019, Rowling se vio envuelta en una intensa polémica en redes sociales debido a sus opiniones sobre las cuestiones relacionadas con la identidad de género y las personas transgénero. La controversia llevó a actores de la saga Harry Potter, como Emma Watson y Daniel Radcliffe, a distanciarse públicamente de ella. “Han escrito mensajes en redes sociales, llevado camisetas y portado pancartas no solo llamándome transfóbica, sino incluso pidiendo mi muerte”, escribió Rowling en X en agosto del año pasado.

Sin embargo, Rowling ha protagonizado un notable regreso en 2026. Una nueva serie de Harry Potter para HBO Max comenzará a emitirse en 2027. Forbes estima que la primera temporada tuvo un coste de producción cercano a los 100 millones de dólares, y los presupuestos podrían aumentar de forma significativa si HBO desarrolla las siete temporadas previstas para adaptar los siete libros originales. (La segunda temporada ya recibió luz verde en mayo). Además, la tercera gran ampliación de The Wizarding World en Epic Universe, Orlando, abrió sus puertas el verano pasado. En conjunto, la franquicia de Harry Potter ha sido tocada por la “piedra de la resurrección” y genera actualmente unos ingresos estimados de 80 millones de dólares anuales en regalías procedentes de libros, teatro, productos licenciados, videojuegos y otros negocios. Tras pasar 13 años fuera de la lista mundial de multimillonarios de Forbes, Rowling vuelve a formar parte de ella con una fortuna estimada en 1.200 millones de dólares.

Michael Saylor apareció por primera vez en las páginas de Forbes en septiembre de 1998, cuando tenía apenas 33 años. En aquel momento, MicroStrategy, la empresa de software con sede en Tysons Corner (Virginia) que había cofundado en 1989 recién graduado del MIT, estaba especializada en minería de datos y software de inteligencia empresarial. La compañía vivía su mejor momento durante la burbuja puntocom y la fortuna personal de Saylor llegó a rozar los 14.000 millones de dólares en su punto máximo. Sin embargo, el estallido de la burbuja tecnológica, los problemas regulatorios de MicroStrategy con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y la generalización de las herramientas de análisis de datos hicieron que la empresa perdiera protagonismo. Durante años, las acciones de MicroStrategy permanecieron estancadas y apenas se volvió a hablar de Saylor hasta su conversión al bitcoin en 2020.

“Una de las cosas más interesantes de Saylor es que, a principios de la década de 2010, criticó públicamente el bitcoin”, explica Sam Callahan, director de estrategia de bitcoin en OranjeBTC. “Es un pensador brillante, pero también tiene la humildad de revisar sus propias convicciones y cuestionar ideas que anteriormente defendía”.

Hoy, Saylor dirige la mayor “empresa de tesorería de bitcoin” del mundo, con alrededor de 840.000 bitcoins en cartera, lo que representa más del 4% de toda la oferta existente. Con una fortuna estimada en 4.700 millones de dólares, Saylor forma parte de la lista no solo por la magnitud de su regreso, sino porque su ingeniería financiera está reescribiendo las reglas de las finanzas corporativas y ha dado lugar a decenas de imitadores empresariales.

Por su parte, el fundador de SoftBank, Masayoshi Son, lanzó en 2017 su Vision Fund de 100.000 millones de dólares con el objetivo de impulsar el futuro de la tecnología, apoyándose en el éxito de su legendaria inversión en Alibaba en el año 2000. Sin embargo, tras el colapso de WeWork y las enormes pérdidas registradas por la cartera de SoftBank en 2022, Son pasó a simbolizar los excesos de la era de las startups.

Fue el auge de ChatGPT lo que terminó validando su visión sobre el dominio de la inteligencia artificial y restauró su reputación como visionario tecnológico. Actualmente, SoftBank es uno de los mayores inversores de OpenAI, con una inversión acumulada de 65.000 millones de dólares. Solo en el primer trimestre de 2026, la compañía registró una ganancia de 25.000 millones de dólares gracias a su participación en OpenAI.

Sin embargo, de todos los regresos presentes en la lista Forbes Iconoclast 50, ninguno resulta tan relevante desde una perspectiva histórica como el del 47.º presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Cuando abandonó la Casa Blanca al finalizar su primer mandato en 2021, Forbes estimaba que su patrimonio neto había caído hasta los 2.400 millones de dólares, frente a los 4.500 millones que había alcanzado antes de iniciar su carrera política. Aquello lo dejó fuera de la lista Forbes 400 por primera vez en 25 años.

A pesar de las condenas judiciales, los procesos legales y los informes demoscópicos desfavorables, el segundo mandato de Trump ha roto con gran parte de las convenciones presidenciales tradicionales. El Trump 2.0 se ha centrado abiertamente en aumentar su fortuna. Actualmente, el presidente posee un patrimonio estimado de 6.500 millones de dólares, de los cuales más de 1.000 millones proceden de inversiones vinculadas al ecosistema de las criptomonedas.

Este artículo se ha publicado originariamente en Forbes.com

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