Le encanta la comida libanesa y el lugar favorito de su casa es la cocina: «La tengo muy bien equipada y me gusta cocinar en familia y con amigos. En las fiestas en casa siempre acabamos allí». Con semejantes credenciales Sandra López de Santiago era la candidata perfecta para dirigir Ñam Ñam Festival, un evento que nace con la intención de convertir Madrid en el gran punto de encuentro para los amantes de la gastronomía, la música y la cultura culinaria, y que promete revolucionar la escena gastronómica de la capital.
Con más de diez años de experiencia en el mundo del marketing y en el desarrollo de proyectos creativos, López de Santiago ha liderado esta propuesta ambiciosa y diferente. Cocina con cariño y a fuego lento, Ñam Ñam es ya una realidad que se podrá disfrutar los próximos 13 y 14 de junio en Paseo puente del Rey de Madrid Río. Hablamos con López de Santiago sobre el presente y futuro de un festival que aspira a marcar un antes y un después en el universo gastronómico de la capital.

Para quien no lo conozca, ¿en qué consiste el Ñam Ñam Festival y qué lo hace diferente de otros festivales gastronómicos o culturales?
Es un Festival Internacional Independiente de Experiencias Gastronómicas. Un finde para hincarle el diente a la mejor gastronomía nacional e internacional, vibrar con los artistas y dj’s más molones del momento y echarte unas risas en buena compañía. Todo esto, al aire libre y en el centro de Madrid.
El nombre ya despierta curiosidad, pero ¿por qué no deberíamos perdernos esta edición? ¿Qué la hace especial?
Esto va de Ñam Ñam, la onomatopeya es muy representativa de la experiencia que queremos ofrecer. Hemos invitado a los mejores restaurantes nacionales e internacionales y algunos de los premiados con la T de Oro de la revista Tapas. Proyectos de alta cocina, liderados por equipos pequeños y que tienen entre manos una propuesta de comida y bebida que está revolucionando el universo foodie nacional e internacional y a la que no es sencillo acceder porque no es fácil conseguir una mesa, hay que reservar con tiempo para hacerse un hueco. Les invitamos a diseñar 2 ó 3 platos en exclusiva y los asistentes tendrán la oportunidad de acceder a un montón de propuestas únicas.
¿Cómo nace la idea del festival y qué necesidad o vacío cultural buscaba cubrir?
La idea original de montar un festival es de Andrés Rodríguez. Llevaba años queriendo lanzar este proyecto pero no había encontrado la persona que le diese forma. Cuando me plantearon la idea, hice un research a nivel internacional y todas las ciudades importantes del mundo (Londres, Nueva York, Miami, Melbourne, París…) tienen un festival gastronómico moderno y que eleva la gastronomía y la acerca al público.
Madrid está ahora mismo en un momento muy efervescente, con un montón de proyectos gastronómicos muy potentes y en España están pasando muchas cosas también a nivel foodie. Los jóvenes cada destinan más dinero a disfrutar del universo foodie que les rodea y les interesa comer bien. Y los mayores también. La cultura de cuidar lo que comemos y comer rico está ahí, y queremos ser prescriptores. Desde la revista Tapas, llevamos 10 años haciéndolo.
Poner en marcha un proyecto así nunca es sencillo: ¿cuál ha sido el mayor reto al que se ha enfrentado?
El folio en blanco siempre es un reto, dar forma a un proyecto nuevo del que no se tiene una idea clara ni exacta de cómo va a ser, lleva un tiempo de creación y desarrollo. Por suerte he tenido compañeros de viaje fantásticos en la creación y desarrollo del mismo. Tanto la dirección de la empresa como el equipo creativo, de comunicación y de desarrollo de negocio han sido claves en esa primera fase.
¿Ha habido algún momento en el que haya pensado que el proyecto no saldría adelante? ¿Cómo lo superó?
La verdad es que no, soy muy determinada con lo que tengo entre manos y si tengo un objetivo es difícil pararme, no me rindo hasta conseguirlo y me gusta hacerlo con una sonrisa. Si es cierto que por el camino nos hemos encontrado algunas dificultades, pero los problemas sólo son problemas si tienen solución y hemos tenido siempre la actitud de ir salvando las complicaciones.
También he dicho varias veces internamente que estamos haciendo magia. Los proyectos culturales requieren eso, hay que crear duende, nada es matemática, y más cuando tienes un presupuesto limitado. Para sacar adelante un proyecto tan ambicioso como este es fundamental el trabajo en equipo y conseguir enamorar a todas las personas que se sumen al mismo. Quiero agradecer a todas las personas que han confiado y nos han seguido en esta idea tan chula, que se han enamorado tanto como nosotros de lo que teníamos entre manos y nos encantará compartir y disfrutar los días del festival con todos ellos.
¿Cuál ha sido su trayectoria profesional hasta llegar a liderar este proyecto?
Hace unos meses me invitaron a dar una charla en una escuela de creativos y el título de mi presentación era “Cómo la creatividad me ha llevado a lugares insospechados”. Hice un repaso por los hitos más divertidos y resultones de mi carrera y todos ellos tienen un componente común que ha sido el desarrollo creativo de un proyecto que nos llevó a tener un gran resultado a nivel empresarial, como el desarrollo de un teléfono de Hello Kitty en Sony Ericsson,
¿Y de qué manera su experiencia previa le ha preparado, o no, para afrontar un reto como este?
Mi trayectoria previa ha sido una razón fundamental en la decisión de darme la oportunidad de liderar este proyecto. Fue Ignacio Quintana el culpable de que yo esté al frente de este proyecto y ciertos paralelismos en nuestras carreras profesionales en un reencuentro que tuvimos, también. La historia es divertida, porque a pesar de mi experiencia previa en liderazgo y dirección de equipos, dirección de marketing y comunicación, lo que ha sido muy importante para que pensasen en mí para este proyecto fue mi etapa liderando un proyecto de management y un sello musical, donde te enfrentas a retos de envergadura muy amplia, es importante ser creativo y resolutivo a partes iguales.
Mirando hacia adelante, ¿qué le gustaría que representara Ñam Ñam Festival en el panorama cultural y gastronómico?
Convertirlo en el festival internacional independiente de experiencias gastronómicas referente a nivel internacional en la ciudad de Madrid. Crecer en contenidos y propuestas de cara a futuras ediciones y quién sabe si también nuevas ubicaciones.
Por último. Ñam Ñam combina comida con cultura. Si tuviera que elegir una comida, ¿cuál sería? Si tuviera que elegir un grupo musical o una actividad cultural, ¿cuál sería? ¿Le gusta cocinar?
Me encanta la cocina libanesa, me parece de una exquisitez y un cuidado en la elaboración y sabores, que la distinguen sobre manera. Por ejemplo, la muhammara, que es una crema de pimientos rojos, nueces, granada, especias, aceite de oliva, ajo y limón, o el helado de ashta, con nata espesa, agua de rosas y flor de azahar, una delicia. La cocina libanesa siempre me transporta a lugares especiales.
Recomiendo la expo en el Reina, Arte Contemporáneo: 1975-presente, me parece que Manuel Segade ha hecho un trabajo increíble sacando la colección permanente del museo y además mi gran amiga Belén Uriel tiene dos piezas en la expo y más artistas que han sido parte de mi vida de una u otra manera.
Un recorrido sobre cómo habitamos el mundo desde la perspectiva del arte, el diseño, la fotografía, la escultura, el cine, la música y la arquitectura sin entenderlas como disciplinas aisladas. Algo que sintoniza totalmente con el espíritu de Ñam Ñam.
De grupos de música me quedo con el cartel de Ñam Ñam que tenemos sabores para todo el mundo. 1111, Teo Lucadamo con Bistec Music o Alba Morena no te los puedes perder.
La cocina es un espacio muy especial en mi casa y me atrevo con todo.

