Aspectos como el envejecimiento de la población o la necesidad de modernizar infraestructuras sanitarias han promovido el hecho de que el ámbito de la salud se convierta en uno de los grandes nichos estratégicos para las grandes constructoras internacionales. El Grupo ACS, por ejemplo, ha disparado en los últimos años su cartera de hospitales y centros de investigación en Estados Unidos a través de su filial Turner Construction. En febrero anunció el inicio de las obras del Hospital Baptist Health Sunrise en Florida, una inversión de más de 500 millones de dólares. A este hito se suma ahora la adjudicación del nuevo pabellón del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Manhattan, en Nueva York, uno de los centros oncológicos más prestigiosos del mundo.
El edificio, que llevará el nombre del financiero Kenneth C. Griffin, se perfila como una de las grandes obras hospitalarias de la ciudad hasta 2030. La obra será desarrollada por Turner en colaboración con la firma estadounidense Consigli. Y, aunque la inversión oficial no ha sido detallada públicamente, medios locales sitúan el presupuesto del proyecto en torno a los 2.000 millones de euros. Su inauguración está prevista para 2030.
«El pabellón Kenneth C. Griffin del MSK está diseñado para hacer frente a los retos cambiantes de la atención oncológica, a medida que los tratamientos se vuelven cada vez más complejos y la demanda de tecnologías avanzadas sigue creciendo. El centro permitirá a la institución ampliar su capacidad sin interrumpir la atención a los pacientes durante la construcción», indica la compañía española.
El futuro complejo contará con 12 quirófanos, 208 habitaciones individuales y una altura de 146 metros. Además, estará conectado mediante una pasarela al hospital principal del Memorial Sloan Kettering Cancer Center y contará con certificación ambiental LEED.
El hospital Baptist Health Sunrise en Florida
La expansión hospitalaria de ACS en Estados Unidos va mucho más allá de Nueva York. Según anunció el pasado mes de diciembre, participa también en el desarrollo del nuevo hospital de Memphis (Tennessee), valorado en unos 1.000 millones de dólares. ACS también está desarrollando proyectos sanitarios en Texas, Pensilvania o Rochester.
Entre ellos, destaca el nuevo Baptist Health Sunrise Hospital en Florida, otro de los proyectos hospitalarios estratégicos vinculados al crecimiento de infraestructuras sanitarias en el sur de Estados Unidos. En este caso, la inversión se sitúa por encima de los 500 millones de dólares y será realizada por Baptist Health con el objetivo de ampliar el acceso a una atención sanitaria de alta calidad para los residentes del oeste del condado de Broward. Se espera que el hospital abra sus puertas a los pacientes en 2029.
Diseñado y construido teniendo en cuenta la adaptabilidad, el hospital integrará tecnologías médicas avanzadas y una infraestructura flexible para adaptarse a los modelos de atención en evolución y a la futura expansión a medida que aumente la demanda.
Además, la multinacional española trabaja actualmente en el hospital universitario Palo Alto de Texas, adjudicado por unos 550 millones de dólares y cuya apertura está prevista para 2027, así como en el Geisinger Wyoming Valley Medical Center en Pensilvania, un complejo con un presupuesto cercano a los 900 millones de dólares.

