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Lürssen entrega su cuarto superyate de 2026

NAUSICAÄ es el cuarto superyate de Lürssen botado este año. Foto: Lürssen/Tom Van Oossanen.
NAUSICAÄ es el cuarto superyate de Lürssen botado este año. Foto: Lürssen/Tom Van Oossanen.

Seamos claros. Los superyates de casi 120 metros de eslora cuestan cientos de millones de dólares y requieren años de trabajo de innumerables artesanos y especialistas para ser diseñados y construidos. Por eso, no hace falta decir que embarcaciones de este tamaño y complejidad son siempre únicas.

Pero el astillero alemán Lürssen parece estar llevando los límites de lo posible a otro nivel: en apenas unas semanas ha botado dos nuevos y distintivos superyates, ambos de cerca de 120 metros de largo. La entrega más reciente es el NAUSICAÄ, de 114 metros de eslora, una embarcación que literalmente ha dado origen a un nuevo estilo de superyate.

Construido bajo el nombre de proyecto COSMOS y ahora rebautizado como NAUSICAÄ, el yate ha sido diseñado íntegramente por el diseñador industrial australiano Marc Newson. Y, como muestran las imágenes, NAUSICAÄ juega en una categoría propia.

NAUSICAÄ zarpa en su viaje inaugural. Foto: Lürssen/Tom Van Oossanen.

“La entrega de NAUSICAÄ me ha permitido sentir una profunda conexión con mi bisabuelo, Friedrich Lürssen, quien construyó la primera lancha motora del mundo en 1886”, afirma Peter Lürssen. “Estoy increíblemente agradecido por ello. Aunque la innovación impulsa todo lo que hacemos, NAUSICAÄ realmente ha abierto nuevos caminos, igual que lo hicieron los veleros REM de seis metros hace 140 años”.

Según los primeros informes, cada aspecto de NAUSICAÄ —desde el detalle más pequeño hasta su impactante silueta; exterior, interior y todo lo que hay entre ambos— ha sido diseñado a medida por Marc Newson y responde a una visión creativa única.

El diseñador disfrutó de un nivel de libertad creativa excepcional, lo que permitió que el proyecto evolucionara de forma orgánica y fluida, dando lugar tanto a innovaciones audaces como a una coherencia estética total.

El resultado mantiene un estilo inconfundiblemente ligado al universo creativo de Newson, aunque supone también una propuesta revolucionaria dentro de la industria náutica.

NAUSICAÄ destaca por su distintiva cúpula de cristal situada en la cubierta superior. Foto: Lürssen/Tom Van Oossanen.

“Es extremadamente difícil que un proyecto de diseño, de cualquier tipo, logre materializar exactamente la visión concebida y presentada en la fase conceptual”, afirma Marc Newson. “En este caso, me siento muy orgulloso de poder decir que cada detalle, en todas las escalas, se ha ejecutado con el máximo nivel de coherencia. Trabajar con un cliente inmensamente creativo ha brindado oportunidades excepcionales para llevar al límite las posibilidades de la forma, los materiales y la funcionalidad.”

Hacer realidad esta visión supuso un auténtico ejercicio de ingeniería creativa, moldeando formas naturales y orgánicas a partir de materiales rígidos y exigentes. Prácticamente no existen superficies arquitectónicas planas, y NAUSICAÄ está definido por curvas continuas y detalles de lamas. Desarrollar enormes estructuras cilíndricas de acero que fueran geométricamente precisas, idénticas en tamaño y perfectamente simétricas no fue una tarea sencilla.

Este detalle se repite a lo largo de todo el yate: en la cubierta exterior de popa, enmarcando la entrada principal trasera, en numerosas puertas exteriores e incluso extendiéndose hasta la chimenea de escape. Y por si fuera poco, NAUSICAÄ cuenta con un casco Ice Class 1D, lo que le permite navegar con la misma solvencia tanto en aguas tropicales como en mares polares.

El yate puede desplazarse de forma segura en condiciones de hielo ligero, garantizando que ningún destino quede fuera de su alcance. Su arquitectura naval complementa perfectamente los itinerarios para los que ha sido concebido y, además, incorpora una extraordinaria cantidad de superficies acristaladas, ofreciendo vistas panorámicas desde prácticamente cualquier espacio a bordo.

Dos grandes yates en las instalaciones de Lürssen en Alemania —NAUSICAÄ en primer plano—. Foto: Lürssen/Tom Van Oossanen.

Uno de los elementos arquitectónicos más extraordinarios es el Skydome: una estructura de vidrio compuesta por siete paneles, cada uno de 3.000 × 2.800 mm, con un grosor de 62 mm y un peso de 1.050 kilos. Este mirador situado en la parte más alta del yate alberga una oficina privada del propietario de 56 metros cuadrados y una altura de techo de 3,15 metros.

El espacio incorpora elegantes persianas de bronce integradas en un sistema circular deslizante que permite controlar completamente la entrada de luz natural. Además, cuenta con una terraza privada exterior conectada directamente al despacho, concebida como un refugio exclusivo al aire libre.

La ingeniería detrás del Skydome exigió que cada panel de cristal fuera curvado mediante calor y gravedad bajo condiciones extremadamente precisas. El proceso fue validado a través de múltiples pruebas de curvado y laminado utilizando prototipos a escala real 1:1 antes de fabricar una sola pieza definitiva.

Boardwalk navegando tras su botadura en Alemania. Foto: Lürssen/Ruben Griffioen.

La otra gran botadura reciente de Lürssen fue Boardwalk, un yate ligeramente más largo que NAUSICAÄ —116 metros de eslora— y con una estética completamente distinta: un diseño llamativamente clásico y tradicional.

“Creo que la naturaleza es una de las mejores arquitectas”, afirma el diseñador exterior Frank Woll. “El punto de partida de Boardwalk fue la geometría fluida y aerodinámica de la vida marina más ágil del océano, moldeada por el propio agua. Por la noche, cuando el yate se ilumina, revelamos esa claridad atemporal de sus formas mediante una auténtica constelación de luces”.

Boardwalk es un gigantesco yate de estilo tradicional construido por Lürssen. Foto: Lürssen/Ruben Griffioen.

El interior destaca por amplias superficies de caoba veteada de alto brillo, acero inoxidable pulido con acabado espejo y complejas formas doblemente convexas que generan un ritmo visual continuo en todos los espacios.

La luz juega un papel esencial en el diseño, y cada luminaria ha sido cuidadosamente estudiada para resaltar la combinación de materiales naturales y prolongar esa sensación de movimiento también en el interior del yate.

“Nuestro trabajo como astillero consiste en transformar una visión en una embarcación plenamente operativa”, afirma Peter Lürssen. “En Lürssen eso también significa superar expectativas, pero solo puede lograrse mediante conversaciones claras y precisas. La comunicación durante toda esta construcción fue excepcionalmente transparente. Estoy profundamente agradecido por ello y creo que el resultado habla por sí solo”.

Este artículo se ha publicado originariamente en Forbes.com

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