Volvo Penta ha desvelado los primeros detalles de su nuevo sistema de propulsión híbrida D13 IPS Hybrid para yates, cuyo lanzamiento comercial está previsto para finales de 2026. La compañía sueca apuesta por una solución integral “helm-to-propeller” que integra propulsión, motores eléctricos, baterías, gestión energética y controles en una única plataforma, basada en la consolidada tecnología Volvo Penta IPS. El objetivo: mejorar la experiencia de navegación, simplificar la construcción y optimizar el mantenimiento de embarcaciones de recreo de alta gama.
Una nueva generación de propulsión híbrida para yates
Con el nuevo D13 IPS Hybrid, Volvo Penta da un paso decisivo hacia una navegación más eficiente, silenciosa y sostenible. El sistema ha sido concebido para ofrecer una experiencia de uso intuitiva, con una integración total entre todos los componentes de la plataforma.
La propulsión permite operar en tres modos distintos —eléctrico, híbrido y crossover— adaptándose a diferentes escenarios de navegación. En modo completamente eléctrico, el yate puede maniobrar y navegar a baja velocidad con niveles mínimos de ruido y vibraciones, favoreciendo tanto el confort a bordo como el acceso a zonas ambientalmente sensibles o con restricciones de emisiones.
Además, las baterías de alta capacidad permiten alimentar los servicios hoteleros del barco sin necesidad de recurrir a generadores auxiliares, proporcionando estancias más silenciosas durante las fondeadas nocturnas.
Integración total para una navegación más intuitiva
Uno de los pilares tecnológicos del nuevo sistema es su arquitectura completamente integrada mediante la plataforma Electronic Vessel Control (EVC) de Volvo Penta. Gracias a ello, funciones avanzadas como el Joystick Driving, Assisted Docking, piloto automático o Glass Cockpit mantienen un funcionamiento homogéneo y preciso en cualquiera de los modos de propulsión.
La marca sueca destaca especialmente la facilidad de maniobra a baja velocidad y durante las operaciones de atraque, ámbitos en los que la integración entre sistemas eléctricos y mecánicos permite un control más refinado y natural.
Hanna Ljungqvist, presidenta del área Marine Business de Volvo Penta, subraya que el nuevo sistema “simplifica desde el diseño y la instalación hasta la operación y el servicio, elevando al mismo tiempo el confort y el rendimiento a bordo”.
Ventajas para astilleros y diseñadores
El enfoque “one-stop shop” de Volvo Penta también busca facilitar el trabajo de astilleros y estudios de diseño naval. Al centralizar propulsión, baterías, controles y gestión energética bajo un único proveedor, la compañía reduce la complejidad de integración y agiliza los procesos constructivos.
La estandarización de la huella IPS elimina, además, la necesidad de complejas alineaciones de ejes y favorece una instalación más cercana al concepto plug-and-play. Esto permite una mayor flexibilidad en el diseño interior, incluyendo salas de máquinas más compactas y un mejor aprovechamiento del espacio habitable.
Según Nicola Pomi, vicepresidente de Yacht & Superyacht Sales de Volvo Penta, la colaboración desde las primeras fases del proyecto permite optimizar el rendimiento global de la embarcación y simplificar la integración en producción.

Eficiencia energética y reducción de emisiones
El nuevo sistema híbrido ha sido desarrollado para cumplir con las normativas medioambientales más exigentes. Es compatible con el combustible renovable HVO100, capaz de reducir las emisiones hasta en un 90% frente al diésel convencional, e incorpora un sistema compacto de postratamiento de gases homologado bajo la normativa IMO III.
La configuración técnica contempla potencias de propulsión entre IPS900 e IPS1350, con motores eléctricos de 160 kW y diferentes opciones de capacidad de baterías. El conjunto también integra un avanzado sistema de distribución eléctrica y gestión energética diseñado específicamente para aplicaciones marinas de alta exigencia.
Las baterías, desarrolladas específicamente para esta plataforma híbrida, utilizan química LFP, ofrecen alta densidad energética y cuentan con homologación DNV Type Approval. El sistema incorpora monitorización continua, funciones de protección integradas y capacidad de recarga durante la navegación.
Servicio global y soporte centralizado
Otro de los argumentos clave de Volvo Penta es la simplificación del mantenimiento y la asistencia técnica. Al asumir la responsabilidad de todo el paquete de propulsión, la marca ofrece un único punto de soporte para armadores y capitanes, respaldado por su red internacional de servicio técnico y diagnóstico avanzado.
La compañía considera que esta integración total no solo mejora el rendimiento operativo, sino que también aporta tranquilidad al propietario, reduciendo incidencias y facilitando la resolución de problemas en cualquier parte del mundo.
Con este lanzamiento, Volvo Penta refuerza su posicionamiento estratégico en el segmento de la propulsión híbrida prémium para yates, anticipando una nueva etapa marcada por la electrificación, la eficiencia energética y la integración total de sistemas.

