IAG registró un beneficio después de impuestos de 301 millones de euros en el primer trimestre, un 71% más que en el mismo periodo del año anterior, con un 3% de su capacidad expuesta a la región del Golfo antes del inicio del conflicto militar, según ha notificado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En palabras de su consejero delegado, Luis Gallego, el ‘holding’ se encuentra en una posición «única» para hacer frente a las dificultades actuales surgidas a raíz de la guerra, gracias a su «posición de liderazgo en diversos mercados», «marcas sólidas», unos márgenes «estructuralmente elevados» y un balance «sólido».
No obstante, de cara al conjunto del año, ha reconocido que el impacto del aumento del precio del combustible «inevitablemente» provocará unos beneficios inferiores a los previstos inicialmente para 2026.
La cobertura del queroseno en el grupo es del 70% para lo que resta de año. Aunque, según la curva de combustible a fecha de 5 de mayo de 2026, incluyendo posiciones de cobertura y los costes de sostenibilidad, el coste de combustible ascendería a aproximadamente 9.000 millones de euros.
En este escenario, IAG ha señalado que la capacidad será inferior al aumento del 3% previsto en los resultados anuales presentados en febrero, como consecuencia de las medidas adoptadas. En la actualidad, prevé aumentar la capacidad alrededor del 1% en el segundo trimestre y alrededor del 2% en el tercer trimestre.
Asimismo, espera generar un flujo de caja libre significativo durante el año pero, dado el impacto del conflicto en Oriente Medio, este será inferior a los aproximadamente 3.000 millones de euros estimados anteriormente. Ahora se estima que la inversión en inmovilizado ronde los 3.500 millones de euros.
De vuelta con resultados, el ‘holding’ aeronáutico ingresó 7.181 millones de euros, un 2% más, de los que 6.226 millones proceden de los ingresos por pasaje, mientras que el beneficio operativo fue de 351 millones, lo que representa un aumento del 77,3% respecto al año anterior.
Además, las aerolíneas del grupo —British Airways, Iberia, Vueling, Aer Lingus y Level— transportaron a 26,3 millones de pasajeros entre enero y marzo, un 0,8% más, mientras que la capacidad se mantuvo prácticamente estable, con un leve incremento del 0,2%, condicionado por la guerra.
Durante el primer trimestre, se entregó un Airbus A321XLR a Aer Lingus —el avión no se financió y se mantiene libre de cargas—. Asimismo, la compañía ejerció opciones de compra de 10 aviones de la familia Airbus A320neo, con entrega prevista en 2030, y de 10 Boeing 737, con entregas entre 2028 y 2029.
«Los pedidos proporcionarán flexibilidad para la sustitución o el crecimiento en el corto radio y se asignarán dentro del Grupo en una fecha más próxima a la entrega», ha destacado.
En 2025, la matriz de Iberia y Vueling registró un beneficio después de impuestos récord de 3.342 millones de euros, lo que supuso un incremento del 22,3% respecto al año anterior.

