Baleares

Forbes y Baleares. Una misma idea prosperidad y felicidad

Sa Dragonera, Baleares (Foto: SAVE THE MED)

Los estereotipos irritan al interlocutor que los detecta pero a quien sobre todo perjudican es a quien los padece. Y esto lo digo yo, que estuve 44 años de mi vida dando por buenos los tópicos sobre Ibiza, hasta que en junio de 2019, Maria del Mar Bonet me invitó a uno de sus concierto en Dalt Vila. Entré en Ibiza de la mano de una de las voces más delicadas del Mediterráneo y dando un paseo por el caminito de tablas de madera desde Marina Botafoc hasta Nobu, en la no demasiado practicable playa de Talamanca, pero el sol de la tarde se rompe en mil pedacitos como si fueran espejos de luz sobre las olas.

Me bastaron algunas, pocas horas, para entender que Ibiza es la más alta creación geográfica de Dios. aunque esto a muchos nos ha llevado algún tiempo comprenderlo. Ni por las discotecas, ni por las sustancias, ni por las playas multitudinarias, aunque también. Ibiza es una inclinación del sol sobre tu cuerpo, un cielo azul muy brillante justo cuando cae la noche y la magia inigualable de Jondal, el restaurante más agradable de la historia de la gastronomía mundial. Sólo podía estar en Ibiza, y de hecho, cuando se ha intentado replicar en otras partes, no ha funcionado. Todo en Ibiza se ha de poner entre signos de exclamación, aunque luego estar en ella sea tan suave. Nunca desde aquel 2019 he faltado en la isla, primero a finales de junio, después de San Juan, acabados ya los colegios; y luego a principios de septiembre, para celebrar los cumpleaños de mi esposa y de mi hija. Siete años. Siempre con mi familia, y siempre de día. No está mal para desmontar ideas preconcebidas.

La Creación hizo su parte. No sólo en Ibiza, también en sus islas hermanas. Y la hizo con más generosidad que en cualquier otra parte de la Tierra. Sus habitantes hicieron honor a la ofrenda y exaltaron la belleza con su humanidad y su arquitectura, gastronomía y pintura. No es casualidad que la primera vertical de Forbes se haga en el sueño hecho realidad que son estas islas; explicar el negocio y ayudar a desarrollarlo es la contribución más noble que se puede hacer a lo que es bello.

En un país como España, tan extraordinario como poco dado a reconocerse en sus tesoros; un país en que la vida es tan amable y el debate público está tan innecesariamente crispado; de la unión de Forbes y Baleares podemos esperar la nítida expresión de una realidad que claramente nos favorece y de un futuro esperanzador. hay una verdad que necesita ser explicada en sus términos exactos.

No podemos hacer ver que no vemos el privilegio de estar vivos en estas condiciones tan extraordinarias y en este lugar tan idílico. No podemos responder con apatía ni dejadez a la inmensa suerte que hemos tenido, ni devolver con arañazos la caricia. Forbes y Baleares encarnan a su distinta manera una misma idea de cultura, felicidad y prosperidad. Aquí estamos, esto es lo que somos, y tenemos muchas ganas de explicarlo.