BrandVoice

Cambio de aires

El fabricante de Winston, Camel y del dispositivo de tabaco calentado Ploom, abre una nueva etapa en Iberia con la llegada de Claudio Ferreira a la dirección general.

Claudio Ferreira fotografiado el 23 de febrero en la sede de JTI Iberia en Madrid.

Innovación tecnológica, nuevas categorías de producto, cambios en las preferencias del consumidor adulto y un entorno regulatorio cada vez más exigente dibujan un escenario complejo pero lleno de oportunidades para el sector del tabaco. Y es ahí donde entra Claudio Ferreira, el nuevo máximo responsable de JTI en nuestro país, que afronta el reto de consolidar el crecimiento del negocio en Iberia, reforzar el papel estratégico de España dentro de la cadena de valor global –que integra industria, tecnología y agricultura– y avanzar hacia un modelo más innovador, ágil y preparado para el futuro.

Después de más de veinte años de trayectoria internacional dentro de la compañía, ¿qué significa para usted esta nueva fase al frente del clúster ibérico?

Es, ante todo, una gran responsabilidad y un orgullo. Hasta ahora he liderado el negocio de Global Travel Retail, una unidad con una fuerte exposición internacional. Me ocupaba de gestionar aeropuertos, puertos, zonas francas y puntos de venta duty free en todo el mundo. Esa experiencia me permitió aprender a gestionar la complejidad, anticipar cambios en el comportamiento del consumidor y trabajar con una visión verdaderamente internacional del negocio, algo muy importante en este contexto. Mi objetivo ahora es consolidar el excelente trabajo realizado en los últimos años y acompañar al equipo en una nueva fase de crecimiento sostenible, innovación y desarrollo del talento.

¿Qué momento vive el sector del tabaco en nuestro país?

Atraviesa un proceso de transformación profunda marcada por la innovación y la evolución de las preferencias del consumidor adulto. Pero es importante contextualizar este momento. Es un sector que genera un impacto directo en el PIB de alrededor de 1.825 millones de euros y más de 61.500 empleos dependen de esta cadena de valor, desde el cultivo hasta la distribución. En el ámbito fiscal, la contribución supera los 10.000 millones de euros anuales. Además, su impacto territorial es especialmente relevante en regiones como Extremadura, Canarias o Cantabria.

De hecho, en los últimos años, Iberia es hoy uno de los mercados estratégicos del grupo…

Y no solo desde el punto de vista comercial, sino también industrial, tecnológico y agrícola. La fábrica de Tenerife es la mayor planta de producción de cigarrillos de España y uno de los pilares industriales del grupo. A ello se suma el hub global de IT en Madrid, que da servicio a múltiples mercados, y refleja nuestra apuesta por la digitalización y la transformación tecnológica. Pero hay otro elemento clave: el campo extremeño. El cultivo y la primera transformación de hoja de tabaco en Extremadura constituyen un motor económico esencial para el entorno rural, generando empleo estable y contribuyendo a la cohesión territorial.

¿Cómo tiene previsto mantener ese buen rumbo de los últimos años de JTI en nuestro país?

Ese crecimiento nos da una base sólida, pero también exige seguir elevando el nivel. Necesitamos profundizar en el conocimiento del consumidor adulto y seguir trabajando para que, en los estancos españoles –un canal clave dentro de la cadena de valor del sector–, los consumidores puedan encontrar las mejores propuestas de nuestras marcas y acelerar el desarrollo de la categoría de tabaco calentado con Ploom. Además, seguiremos invirtiendo en innovación y en nuevas capacidades digitales, analíticas y comerciales que nos permitan anticiparnos a los cambios del mercado y responder con rapidez y responsabilidad.

“Queremos ser un actor relevante no solo por los resultados, sino por el impacto positivo que generamos”

Esa apuesta por los productos de riesgo reducido es uno de sus ejes estratégicos, ¿cómo se integra en la gestión del negocio en Iberia?

El lanzamiento de Ploom AURA en España es un ejemplo claro de nuestra ambición en esta categoría. Queremos ofrecer a los consumidores adultos alternativas innovadoras respaldadas por ciencia y tecnología, dentro de un marco regulatorio claro y basado en evidencia científica. En España, esto implica desarrollar capacidades específicas, formar a nuestros equipos y trabajar estrechamente con nuestros socios comerciales para construir la categoría de manera responsable.

Hablando de transformación interna, ¿qué estrategia tiene pensada en este sentido?

Trabajamos para que cada uno de nosotros pueda alcanzar nuestra mejor versión. No entendemos a nuestros profesionales únicamente como empleados, sino como personas con una vida completa fuera del trabajo. Para impulsar esa visión –especialmente nuestra cultura de mejora continua inspirada en el enfoque Kaizen– es imprescindible un entorno de confianza, donde cualquier persona pueda aportar ideas o plantear mejoras con libertad. La combinación de compromiso, apoyo y confianza es la que nos permite construir equipos sólidos, diversos y preparados.

Mirando a los próximos años, ¿qué prioridades tiene JTI?

Veo una oportunidad clara: contribuir activamente a la transformación del sector desde la responsabilidad y la innovación. Mi ambición es que la compañía en España no solo consolide su liderazgo en el mercado, sino que sea reconocida como un ejemplo de dinamismo, capacidad de transformación y compromiso con el desarrollo económico y social del país. Queremos ser un actor relevante no solo por nuestros resultados, sino por el impacto positivo que generamos.