“El turismo no solo genera oportunidades, sino que fortalece el tejido social y garantiza la viabilidad de proyectos culturales, deportivos y gastronómicos”. Esta frase, pronunciada por Dimple Melwani, CEO de Turismo de Tenerife, es una de las interesantes conclusiones que se han podido escuchar este jueves, 26 de marzo, en una nueva edición del Forbes Tenerife Innovation Tourism Summit 2026, un encuentro que ha reunido a responsables institucionales, líderes empresariales, inversores y expertos tecnológicos con un objetivo común: redefinir el modelo turístico del futuro en un contexto de transformación global..
Promovido por Forbes, con el apoyo del Cabildo de Tenerife y Turismo de Tenerife, y la colaboración de SigmaDos, el Summit se ha celebrado en el Hotel Iberostar Heritage Grand Mencey de Santa Cruz de Tenerife, consolidándose como un espacio de referencia para analizar el papel de la innovación, los datos y la tecnología en la evolución de los destinos turísticos.
La jornada ha comenzado con la bienvenida de Carmen Corazzini, quien ha puesto sobre la mesa el cambio de paradigma que vive el sector: “Durante décadas, el éxito se medía en volumen —más visitantes, más crecimiento—. Hoy el foco está en cómo gestionamos ese crecimiento, cómo evoluciona y cómo se integra el turismo en el territorio”. En este nuevo contexto, ha señalado, destinos maduros como Tenerife deben avanzar hacia un modelo “más inteligente, innovador, regenerativo y cohesionado con su entorno”.
A continuación, Cristiano Badoch, director general de Forbes España, ha subrayado el carácter estratégico del encuentro: “No estamos aquí solo para hablar de turismo, sino para anticipar los debates que marcarán el rumbo de nuestra economía”. En este sentido, ha defendido que la madurez de destinos como Tenerife “no es una limitación, sino una oportunidad para convertirse en un laboratorio vivo de innovación”, donde el éxito ya no se mide únicamente en volumen, sino en el equilibrio entre tecnología, inversión y sostenibilidad real.
La inauguración institucional ha corrido a cargo de Lope Afonso, vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, quien ha destacado el significado de acoger este encuentro en la isla: “Hoy es un día de triple celebración para Tenerife”. Afonso ha puesto en valor, por un lado, la celebración del Summit en un contexto complejo, así como el hecho de que la isla haya sido elegida para albergar un foro de esta relevancia, agradeciendo a Forbes España su apuesta por el destino. Además, ha recordado el reciente reconocimiento de Tenerife como mejor destino turístico español de 2026, un hito que, en sus palabras, “es un inmenso honor para la isla y para todos los que construyen día a día nuestro destino”.
Por su parte, Natalia Bayona, directora ejecutiva de la Organización Mundial del Turismo (OMT – ONU), ha destacado la estrecha relación entre innovación y confianza en el sector: “El turismo solo existe si hay seguridad y confianza”. En un entorno global marcado por la incertidumbre, ha reivindicado el papel de la innovación —no solo tecnológica, sino también social— y ha recordado que “el turismo es el sector económico más humano de todos”, subrayando que su evolución seguirá ligada a la capacidad de adaptarse al cambio sin perder su esencia.
Diseñar el destino del futuro
El primer bloque ha puesto el foco en la gobernanza y la atracción de inversión. Inmaculada de Benito, directora de Turismo, Cultura y Deporte de la CEOE, ha enmarcado su intervención en la necesidad de evolucionar “del turismo del éxito al turismo bien gobernado”, subrayando que el liderazgo de España —y especialmente de territorios como Canarias— obliga a abordar una gestión más sofisticada del modelo.
En este sentido, ha advertido de uno de los principales retos del sector: “El éxito sin gestión tiene un límite”. De Benito ha recordado que la economía turística representa un pilar estratégico —con un peso aún mayor en Canarias—, lo que exige asumir una “responsabilidad compartida” entre el ámbito público y el privado para afrontar tensiones propias de los destinos maduros, como la presión urbana o la necesidad de transformación del modelo.
Asimismo, ha insistido en la importancia de reforzar la seguridad jurídica, la planificación estratégica y una colaboración público-privada “eficiente y efectiva”, no solo para consolidar destinos, sino para avanzar hacia un turismo más regenerativo, basado en la experiencia y en una gestión más consciente del crecimiento.
En el diálogo posterior, Munesh Melwani (Cross Capital) y Christopher Martínez (Arcano Partners) han abordado el papel del CapEx, la renovación de activos y los procesos de consolidación como claves para generar valor en el ecosistema turístico canario. En este sentido, Melwani ha subrayado el cambio de paradigma en la inversión: “El turismo ha pasado de ser una actividad económica a convertirse en una clase de activo invertible a nivel institucional”. Según ha explicado, el hotel ya no se analiza únicamente como un negocio operativo, sino como un activo capaz de generar flujos recurrentes, con protección frente a la inflación y vocación de largo plazo.
El directivo ha destacado además el atractivo de Canarias para el capital internacional, con cerca de 4.200 millones de euros invertidos en operaciones hoteleras en 2025, de los cuales una cuarta parte se concentró en el archipiélago. “La clave ya no es solo la compra del activo, sino la creación de valor”, ha concluido.
Por su parte, Christopher Martínez, socio de Arcano Partners, ha puesto el foco en cómo esa creación de valor se materializa en la práctica, a través de estrategias de reposicionamiento y gestión activa: “La inversión institucional busca llevar el activo a un punto sustancialmente mejor del que tenía en el momento de entrada”. En este sentido, ha señalado que el mercado evoluciona hacia operaciones basadas en “historias de éxito apoyadas en el CapEx”, donde la clave no es el arbitraje de precios, sino la capacidad de transformar activos en destinos en sí mismos.
Martínez ha subrayado además el papel de equipos especializados y del acceso a los mercados de capitales como palancas diferenciales, así como una visión cada vez más amplia de la competitividad: “Un activo no compite solo dentro de su destino, sino frente a otros activos en ciudades de todo el mundo”, ha apuntado, destacando la consolidación como una tendencia creciente tanto en la propiedad como en la operación.
La mesa redonda moderada por Clemente Corona ha reunido a Dimple Melwani (Turismo de Tenerife), Francisco Fernández (Canarian Hospitality), Iñaki Collado (IDEMICE) y Ezequiel García Collantes (SEGITTUR), quienes han coincidido en señalar la profesionalización, la planificación basada en datos y la modernización de infraestructuras como elementos esenciales para reforzar la resiliencia del sector.
En este contexto, Dimple Melwani, CEO de Turismo de Tenerife, ha insistido en la necesidad de evolucionar el modelo hacia un crecimiento cualitativo: “No se trata de crecer más, sino de crecer mejor, generando mayor valor sin aumentar la presión sobre el territorio”. Para ello, ha subrayado la importancia de diversificar mercados, apostar por productos turísticos sostenibles vinculados a la identidad local y avanzar hacia una gobernanza más transversal basada en datos y colaboración público-privada.
Desde el ámbito empresarial, Francisco Fernández, CEO de Canarian Hospitality, ha destacado el creciente interés de los inversores institucionales en el destino, lo que está transformando tanto la estructura del mercado como la gestión de los activos. En este sentido, ha señalado que, junto a la seguridad jurídica, factores como la agilidad administrativa y el acceso al suelo son determinantes para consolidar ese atractivo inversor y facilitar el desarrollo de nuevos proyectos.
Por su parte, Iñaki Collado, presidente de IDEMICE, ha reivindicado el papel del turismo MICE como palanca estratégica de valor: “No es un turismo de cantidad, sino de valor”. Según ha explicado, se trata de un segmento con un perfil de visitante que influye, invierte y genera un efecto tractor sobre el destino, contribuyendo a posicionarlo en el ámbito global.
En clave tecnológica, Ezequiel García Collantes, director de Relaciones Institucionales de SEGITTUR, ha recordado que la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta al servicio del destino: su valor reside en la capacidad de transformar los datos en decisiones útiles y en mejorar la experiencia sin perder el componente humano. En este sentido, ha subrayado que el verdadero reto está en aplicar la innovación —incluida la inteligencia artificial— de forma práctica, alineada con las necesidades reales del territorio y de los usuarios.
Cuando la innovación revela el territorio
El segundo bloque ha evidenciado el papel central de la tecnología en la redefinición del turismo a través de casos reales de aplicación de inteligencia artificial. Sofía Durán (LLYC), Miguel Fernández-Cejas (Flowtask) y Jorge Núñez (AdQuiver) han mostrado cómo el uso estratégico del dato y la IA ya está transformando la gestión del destino, la toma de decisiones y la relación con el viajero.
En este sentido, Sofía Durán ha puesto el foco en la importancia de la visibilidad y el dato en el nuevo journey del turista: “Si no somos visibles o recomendados, dejamos de estar en la decisión”. A través de herramientas de análisis y dashboards, ha explicado cómo la combinación de datos económicos, motivacionales y de comportamiento permite no solo tomar decisiones informadas, sino también “decisiones valientes”, orientadas a construir una narrativa de destino basada en la sostenibilidad y la calidad.
Por su parte, Miguel Fernández-Cejas ha destacado la necesidad de aterrizar la innovación en la operativa diaria de las empresas: “La inteligencia artificial es una herramienta, pero lo importante son los procesos”. En este sentido, ha defendido que la verdadera transformación pasa por analizar en detalle las operaciones —desde el check-in hasta el mantenimiento— para identificar dónde la IA puede aportar eficiencia real, más allá de la simple adopción tecnológica.
Finalmente, Jorge Núñez ha subrayado el cambio de modelo que introduce la inteligencia artificial en la gestión del destino, pasando de una lógica de promoción a una de rendimiento: “Pasamos de un destination marketing office a un destination performance office”. Un enfoque que permite activar la demanda en tiempo real y construir ecosistemas de datos capaces de conectar de forma más eficaz al destino con el mercado.
En el diálogo moderado por Nacho de Pinedo (ISDI), Christophe Ramaciotti (Amadeus) y Carmen M. Martín López (Intelequia) han profundizado en cómo los datos permiten optimizar el customer journey sin comprometer la autenticidad del destino.
Uno de los momentos más destacados ha sido la intervención de Antonia M. Varela, directora del Museo de la Ciencia y el Cosmos y directora general de la Fundación Starlight, quien ha puesto en valor el astroturismo como uno de los grandes activos diferenciales de Tenerife. “Canarias es uno de los mejores lugares del mundo para la observación astronómica”, ha recordado, destacando factores únicos como la altitud, la estabilidad atmosférica y la calidad de su cielo.
Varela ha subrayado el liderazgo del archipiélago en investigación científica, con infraestructuras de referencia internacional como los observatorios de Tenerife y La Palma o el Instituto de Astrofísica de Canarias, que reúne a más de 500 investigadores. Un ecosistema que, además, ha permitido trasladar ese conocimiento al ámbito turístico, posicionando el astroturismo como una experiencia que integra ciencia, sostenibilidad y divulgación.
Sin embargo, también ha alertado sobre uno de los principales retos: la contaminación lumínica. “La calidad del cielo se está deteriorando”, ha señalado, advirtiendo de su impacto no solo en la investigación, sino también en el patrimonio cultural, los ecosistemas y los ritmos biológicos. En este sentido, ha defendido la necesidad de proteger el cielo como un recurso estratégico, recordando que “cuidarlo no es solo una cuestión científica, sino también ambiental y cultural”.
Como ejemplo, ha destacado el caso de El Hierro, pionera en la protección del cielo nocturno, y ha reivindicado la importancia de avanzar hacia modelos turísticos que integren conocimiento, sostenibilidad y conciencia colectiva.
La experiencia integral como ventaja competitiva
En la mesa redonda sobre patrimonio, ocio y alta gastronomía, moderada por Clemente Corona, se ha puesto en valor el papel del hotel como destino en sí mismo y como herramienta de posicionamiento internacional.
Víctor Caride, director de Alimentos y Bebidas del Royal Hideaway Corales Resort, ha destacado el creciente peso de la gastronomía en la decisión de viaje: “Aproximadamente el 20 % de los viajeros eligen destino en función de la oferta gastronómica”. En este contexto, ha subrayado cómo la globalización impulsada por medios y redes sociales ha elevado las expectativas del consumidor, consolidando la gastronomía como un activo estratégico. En el caso de su grupo, contar con varios restaurantes con estrella Michelin no solo refuerza el posicionamiento premium, sino que actúa como una potente herramienta de comunicación y reputación internacional.
Por su parte, Idoia Calleja, del Basque Culinary Center, ha puesto el foco en la formación como elemento diferencial en un sector cada vez más competitivo. Según ha explicado, no solo es clave el conocimiento técnico, sino también la capacidad de comunicarlo y aplicarlo de forma eficaz: “La formación permite diferenciarse y aportar valor real”. En este sentido, ha defendido la necesidad de desarrollar tanto habilidades profesionales como competencias comunicativas para responder a las exigencias del sector.
Finalmente, Magda Corominas, directora general de Oceano Hotel Health Spa, ha abordado el auge del turismo de bienestar como palanca de diferenciación. Su propuesta se centra en ofrecer una experiencia integral vinculada al entorno natural: “Silencio, naturaleza y salud”. En este sentido, ha destacado la importancia de integrar sostenibilidad, servicios personalizados y un enfoque más holístico del bienestar, donde el territorio —el mar, el Teide o espacios como Anaga— se convierte en parte esencial de la experiencia.
Por su parte, el debate sobre turismo rural ha puesto el foco en el equilibrio entre innovación y conservación como eje estratégico para el futuro del destino. José Manuel Sanabria, viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias, ha destacado que el archipiélago cuenta con cerca de un 70 % de su territorio protegido, lo que permite ir más allá del modelo tradicional de sol y playa: “El turismo rural no solo diversifica la oferta, sino que contribuye a fijar población, conservar el patrimonio y generar un impacto económico sostenible”. En este sentido, ha subrayado su valor estratégico, pese a ser un segmento de menor volumen, por su alto impacto en la economía local.
En esta misma línea, Pedro David Díaz, presidente de Turismo Rural de Tenerife (TENATUR), ha reivindicado el carácter identitario de este modelo: “No se trata solo de atraer más turistas, sino de definir qué tipo de turismo queremos”. Según ha explicado, el turismo rural está estrechamente ligado a la autenticidad, la sostenibilidad y el bienestar, y responde a una demanda creciente de experiencias conscientes y conectadas con el territorio.
Desde la gestión del territorio, María Antonia García Granda, directora del Parque Rural de Anaga, ha defendido la necesidad de avanzar hacia una gobernanza más abierta e integrada, basada en la coordinación entre administraciones, el diálogo constante con los residentes y la inclusión del sector turístico en la toma de decisiones. “Gestionar un territorio no es solo proteger la naturaleza, sino equilibrar todas las actividades que ocurren en él”, ha señalado.
Por su parte, Alberto de Armas, técnico de Gestión Ambiental del Parque Rural de Teno, ha incidido en el papel del turismo como aliado estratégico de la conservación, siempre que exista una gestión adecuada. En este sentido, ha explicado que el reto pasa por equilibrar tres dimensiones: la protección del patrimonio natural y cultural, la regulación del uso público y el desarrollo socioeconómico local. Además, ha apuntado al potencial del turismo para reactivar sectores tradicionales como el primario, generar empleo y convertir al visitante en un agente activo dentro del ecosistema del destino.
Innovar para permanecer
El bloque final ha abordado el papel de la tecnología, la inversión y la gobernanza como infraestructuras clave para la resiliencia del modelo turístico. La keynote de Natalia Bayona, directora ejecutiva de la OMT (ONU), ha marcado el tono de esta reflexión, subrayando la necesidad de avanzar hacia un turismo más inclusivo, sostenible y basado en la medición del impacto.
En el panel institucional, moderado por Bárbara Manrique de Lara, Lope Afonso, vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, ha insistido en la complejidad de gestionar un destino de éxito en un contexto de creciente presión: “Es fundamental avanzar hacia una gestión basada en la conciliación y el orden”. En este sentido, ha defendido la regulación y una fiscalidad inteligente como herramientas para ordenar flujos en espacios de alto valor natural, así como la necesidad de una inversión pública alineada con una estrategia clara que impulse la diversificación, mejore las infraestructuras y atraiga un visitante de mayor valor.
Por su parte, Daniel Rosado, de Turespaña, ha puesto el foco en la evolución del modelo turístico español hacia la inteligencia de mercado: “Hemos pasado de un modelo basado en volumen a uno centrado en valor y conocimiento”. Gracias al análisis de datos en tiempo casi real —ha explicado— es posible anticipar flujos, entender la demanda y tomar decisiones estratégicas más eficaces en ámbitos como la promoción, la conectividad o la inversión.
Finalmente, Jorge Marichal, presidente de CEHAT, ha aportado una visión crítica sobre el relato del sector, defendiendo la necesidad de recuperar una mirada más equilibrada: “Somos líderes mundiales en turismo y lo hacemos bien”. En este sentido, ha advertido sobre el riesgo de sobredimensionar los problemas del turismo, subrayando que el foco debe situarse en retos estructurales como la vivienda o las infraestructuras, y no en una actividad que, bien gestionada, genera valor económico y social para el territorio.
El Summit ha concluido con la lectura del Manifiesto de Tenerife sobre innovación tecnológica para un turismo resiliente y regenerativo, a cargo de Dimple Melwani, CEO de Turismo de Tenerife, quien ha reivindicado el papel del turismo como motor económico y social de la isla: “El turismo no solo genera oportunidades, sino que fortalece el tejido social y garantiza la viabilidad de proyectos culturales, deportivos y gastronómicos”.
En un contexto marcado por la transformación digital, la presión sobre el territorio y una ciudadanía cada vez más exigente, Melwani ha defendido la necesidad de que los destinos maduros asuman un rol activo: “Debemos elegir entre dejarnos llevar por la inercia o liderar el cambio. En Tenerife, hemos decidido liderar”. En este sentido, el manifiesto sitúa la innovación tecnológica como una infraestructura esencial para avanzar hacia un modelo turístico más resiliente, competitivo y regenerativo, marcando así una hoja de ruta clara para el futuro del sector.
Bajo este marco, el manifiesto articula cuatro grandes principios que definirán el turismo del futuro. En primer lugar, innovar para perfeccionar, entendiendo que la excelencia del destino se construye sobre datos, planificación estratégica y colaboración público-privada, donde la innovación refuerza tanto la identidad local como su proyección global. En segundo lugar, tecnología con propósito, que permita gestionar de forma más eficiente sin perder el componente humano, generando valor económico, social y cultural sostenible.
A ello se suma la identidad como ventaja competitiva, poniendo en valor activos únicos como la gastronomía, el astroturismo o el patrimonio natural, y, finalmente, la necesidad de medir para planear, integrando sistemas de evaluación que garanticen un desarrollo equilibrado, transparente y sostenible a largo plazo.
Con este manifiesto, Tenerife no solo define su propia estrategia, sino que se posiciona como un laboratorio global desde el que repensar el turismo del futuro. Un modelo que ya no se mide en volumen, sino en valor, impacto y legado.

