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La relojera Patek Philippe inaugura su primera tienda en España

La enseña suiza se instala en la zona comercial más lujosa de Madrid, el Barrio de Salamanca, con un establecimiento con cuatro salones VIP de la mano de su socio distribuidor Suárez.

La nueva boutique de Patek Philippe en la calle Serrano 62, en pleno Barrio de Salamanca, consolida su presencia en España con su primera tienda monomarca en el país.

La firma de lujo Patek Philippe ya cuenta en España con una tienda a la altura de su historia y su prestigio. Después de tres años buscando un local en Madrid que se adaptara a sus necesidades, sus responsables inauguraron ayer el espacio de la Calle Serrano 62 en el que se hallaba el distribuidor de joyas y relojes Suárez, socio de la relojera. Una redistribución de esa boutique ha hecho que el rincón (shop-in-shop) que antes estaba dedicado a Patek Philippe se traspase al grueso de la tienda contigua, donde se vendían otras marcas de relojes como IWC, Breguet, Zenith y Jacob & Co. Los productos de estas firmas han pasado a despacharse en el rincón con chaflán que ocupaba Patek Philippe.

Ahora, el establecimiento monomarca se ha convertido en la mayor tienda a pie de calle de relojes de alta gama de la capital, y, con permiso de las que están por abrir este año y el que viene (gestionadas por Richard Mille y Audemars Piguet), en la más lujosa. “Esta boutique refleja el vínculo que une a Patek Philippe con Madrid desde hace más de 160 años. Hemos logrado un equilibrio perfecto entre la solemnidad suiza y la alegría de la ciudad, donde nuestros clientes son los protagonistas”, destaca Mario Giménez, director general de Patek Philippe en Iberia, quien hace referencia a cuando, en 1866, el relojero real Matías Fernández Peña adquirió para la corte de Isabel II un ejemplar con calendario perpetuo producido por la manufactura ginebrina.

Inauguración de la nueva boutique de Patek Philippe en Madrid, con representantes de la firma y de Suárez durante el tradicional corte de cinta en la calle Serrano.

El objetivo con esta nueva tienda ha sido que quienes acudan a comprar una pieza de la firma (de sus colecciones Nautilus, Aquanaut, Cubitus, etcétera) encuentren la privacidad necesaria y una atención personalizada. Así, en 350 metros cuadrados divididos en dos plantas se han ubicado tres salas VIP, que se alcanzan tras atravesar la recepción con mostradores que descubren los modelos de la enseña. Una vez allí, los clientes más fieles pueden admirar también reproducciones artesanales de sus relojes Dome (ejemplares de sobremesa con cúpula) y una escultura de grabado en madera inspirado en el Guernica de Picasso, obra del escultor francés Thierry Martenon. En la planta superior, además, se ha instalado un gran salón con una enorme mesa con capacidad para 10 personas y un bar privado que puede acoger otras actividades organizadas alrededor de la marca.

Actualmente, Patek Philippe distribuye sus relojes a través de una red internacional de 258 puntos de venta autorizados, entre salones y maisons (los únicos en los que descubrir la colección actual completa), tiendas dedicadas a la marca y retailers autorizados. En España, contempla ocho puntos de venta además del de Madrid: Bannatyne Joyeros (Santander), Miguel Muñoz Joyeros (Granada), Quera Alicante, Quera Girona, Relojería Alemana (Palma), Roberto Joyero (Vigo), Suárez (Bilbao) y Unión Suiza (Barcelona). La relación entre Patek Philippe y Suárez, el socio elegido para la primera tienda de la firma en España, se remonta a 1975, primero en Bilbao, de donde es originaria la distribuidora.

Interior de la nueva boutique de Patek Philippe en la calle Serrano, con vitrinas que exhiben sus icónicas piezas de alta relojería en un entorno elegante y contemporáneo.
Zona lounge de la boutique de Patek Philippe en Madrid, un espacio privado diseñado para ofrecer una experiencia exclusiva y personalizada al cliente.

Patek Philippe es una manufactura ginebrina independiente controlada por la familia Stern, propietaria de la casa desde 1932. Se define por una producción limitada de alrededor de 70.000 unidades anuales y por una idea muy clásica de la excelencia que sitúa en el centro de su identidad la tradición relojera ginebrina, las grandes complicaciones y el acabado manual. Considerada como una de las grandes potencias de la relojería helvética actual, según las estimaciones de Morgan Stanley y LuxeConsult, para 2025 Patek Philippe habría generado unas ventas de alrededor de 2.500 millones de francos suizos, con una cuota aproximada del 7% del mercado suizo por valor.

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