¿Quieres saber hasta qué punto es realmente opulento el interior —nunca antes mostrado en los medios— del superyate de vela ‘Black Pearl’, de 105 metros de eslora? Pues deberías preguntárselo a mi hermano. Él será el primero en admitir que no sigue el mundo de los superyates como yo. Y, para ser sincero, apenas había oído hablar del ‘Black Pearl’, salvo cuando el nombre aparece en conversaciones sobre Johnny Depp y las películas de Piratas del Caribe.
Pero… como acabo de descubrir, ahora sabe todo sobre el icónico velero de tres mástiles ‘Black Pearl’, más largo que un campo de fútbol. Y todo porque se topó por casualidad con el vídeo de 30 minutos dedicado al yate que está acaparando muchas visualizaciones en YouTube. Y lo cierto es que merece esa atención, porque el vídeo hace algo que la mayoría —ejem… prácticamente todos— los propietarios de superyates nunca permiten: un recorrido audiovisual de media hora, cuidadosamente producido, que muestra el interior de uno de los superveleros más icónicos (y hasta hace poco, más secretos) jamás construidos.

Por supuesto, me alegra decir que lo vi entero en cuanto se publicó. De hecho, fui uno de los pocos afortunados que pudieron hacer una visita en persona a bordo del ‘Black Pearl’ cuando estaba en Cannes el pasado septiembre. Pero lo realmente interesante es que ahora que ese vídeo se ha publicado, el público —¡y mi hermano!— tiene la oportunidad de experimentar algo que yo tengo la suerte de ver con cierta frecuencia: lo impresionante que resulta tener acceso al interior de uno de los superyates de vela más grandes y reconocibles del mundo.
Intento describir a menudo cómo el arte, el diseño, la artesanía y la calidad constructiva de los grandes yates están a otro nivel. Pero tengo que admitir que estas imágenes —y especialmente este vídeo— hacen un trabajo bastante bueno explicándolo por sí solos.

Para quienes aún no lo conozcan —o mejor aún, para quienes estén pensando en alquilarlo— conviene recordar que el ‘Black Pearl’ fue construido por Oceanco y es fruto de una colaboración visionaria entre Ken Freivokh Design, Nuvolari Lenard y Gerard P. Villate.
El yate puede acoger a 12 invitados, atendidos por una tripulación de 27 profesionales. Y gracias a sus tres mástiles de carbono DynaRig de 71 metros de altura, capaces de desplegar 3.000 metros cuadrados de velamen con solo pulsar un botón, puede estar navegando en menos de siete minutos.
Y sí, los modelos de barcos, el piano y cada obra de arte o detalle del interior son también piezas únicas.

Y esto es solo el principio. Mantente atento, porque pronto llegarán más recorridos espectaculares por algunos de los superyates más impresionantes del mundo.
