Forbes Women

Koral Antolín, artista textil: “Esta disciplina empieza ahora a ocupar un lugar más claro dentro del arte contemporáneo”

Antolín estará presente en el Madrid Design Festival en tres espacios diferentes y dos mesas redondas. Sus obras decoran hoteles de lujo y buscan transmitir calma.

Koral Antolín. Foto: Inés Garp.

Entre el 6 de febrero y el 8 de marzo se celebra en Madrid la novena edición de Madrid Design Festival convirtiendo un año más a Madrid como el punto de encuentro entre artistas y amantes del diseño. Esta edición se estructura bajo el lema “Rediseñar el mundo” y cientos de espacios muestran obras de diferentes disciplinas o acogen charlas y mesas redondas en torno al diseño. La artista textil Koral Antolín será uno de los nombres que más suenen en esta edición. Koral se licenció en Bellas Artes con especialización en dibujo y grabado, pero después de trabajar un tiempo en publicidad quiso hacer algo propio desde una perspectiva más sensorial. En su estudio ubicado en el barrio madrileño de Malasaña crea obras que luego forman parte de casas y hoteles. 

Su participación en el Madrid Design Festival se despliega en varios lugares distintos. En el showroom de Gancedo presenta En constante movimiento, una exposición compuesta por nueve obras textiles, muchas de ellas creadas específicamente para esta muestra y una de ellas expuesta en el escaparate. Con esta serie la artista quiere hacer hincapié en la vida como flujo continuo.

Participa también en la exposición #enLANA2, en Kutrix Gallery-Nébula, donde presenta una obra escultórica realizada con lana de Wool4Life. Una muestra que, tal y como ella misma nos explica, le toca especialmente porque pone el foco en la reivindicación del uso de la lana, especialmente la española, y en la recuperación de materiales con memoria y tradición. “Poder expresar esto a través del arte me parece una de las formas más poderosas de transmitirlo”, explica.

Por último, se podrá ver otra de sus obras en Fiesta Design, que se celebra en la Institución Libre de Enseñanza. Koral Antolín participará también en dos mesas redondas, en las que compartirá su proceso y dialogará sobre diferentes aspectos del arte textil. “Es una agenda intensa y exigente. Me ha tocado hacer auténticos encajes de bolillos para llegar a todo, pero lo vivo con mucha ilusión y un profundo agradecimiento por poder formar parte de una cita tan relevante para el diseño y el arte”, explica. Hablamos con ella sobre qué significa este festival en la escena del diseño español, la revalorización del arte textil como disciplina artística o la situación actual del arte en España.

Una habitación con un cuadro de Koral Antolín. Foto: Cedida.
Estudio Koral Antolín. Foto: Cedida.

Te formaste en Bellas Artes en la especialidad de dibujo y grabado, pero tu carrera la has desarrollado con el arte textil. ¿Cuándo entras en contacto con esta disciplina y qué fue lo que te atrajo de ella?

El textil llega a mi vida hace unos siete u ocho años, en un momento en el que sentía la necesidad de volver a un lugar más personal y artístico. Venía de muchos años trabajando en entornos vinculados a la publicidad, la dirección de arte y las marcas, un mundo que me sigue interesando y en el que continúo colaborando de forma puntual, pero necesitaba alejarme de ese ritmo para construir algo más propio.

Mi formación en dibujo ha sido siempre el punto de partida de todo. En el textil encontré una manera de trasladar la línea a otro plano: darle cuerpo, textura y volumen. Descubrir que podía “dibujar” con fibras, y que ese trazo no solo se viera, sino que pudiera sentirse físicamente, fue profundamente gratificante y terminó de atraparme.

¿Qué te permiten contar las telas y las fibras que no puedas hacer con otro tipo de materiales?

Soy muy inquieta y curiosa a nivel artístico y disfruto explorando técnicas muy distintas, desde el dibujo o la pintura hasta lo escultórico. Pero el textil me permite trabajar desde un lugar especialmente sensorial. Hay algo muy emocional en lo táctil que no encuentro en otros materiales. 

En 2018 creaste Studio fi junto a tu hermana y tu madre, ¿en qué consistió este proyecto?

Studio fi nació como un proyecto familiar y ha ido transformándose con el tiempo. Empezó como una marca de objetos decorativos bordados y, de forma orgánica, fue desplazándose hacia un territorio cada vez más artístico. Llegó un momento en el que ya no tenía sentido desarrollar mi carrera bajo el paraguas de una marca, y por eso inicié un proceso de rebranding para posicionarme claramente como artista y dejar atrás Studio fi. Aunque el proyecto ya no funciona como aquel estudio familiar de los inicios, mi madre y mi hermana han sido y seguirán siendo pilares fundamentales en mi vida. En la práctica, mi madre continúa siendo mi mano derecha en la producción, y gracias a ella puedo abordar proyectos a gran escala, especialmente en el ámbito hotelero. El vínculo sigue ahí, aunque el formato haya cambiado.

El arte textil de Koral Antolín. Foto: Cedida.
El arte textil de Koral Antolín. Foto: Cedida.

A partir de este proyecto empezasteis a crear muchas piezas para hoteles e interiorismo, ¿recuerdas cómo surgió el primer proyecto? ¿Cuál ha sido el más especial?

El primer proyecto llegó a través de alguien cercano al estudio de arquitectura que buscaba arte para los cabeceros de un hotel en restauración, La Zambra. Me propusieron hacer un prototipo y, tras un proceso de pruebas y ajustes, finalmente decidieron confiarme todo el proyecto. Sentí que era un sueño que ni siquiera me había atrevido a imaginar: poder crear obras textiles a medida para un hotel de lujo fue un verdadero punto de inflexión. Ese proyecto siempre tendrá un lugar especial para mí. Fueron casi doscientas piezas y supuso un reto técnico, creativo y personal enorme. Me abrió la puerta a un universo que desconocía y me permitió descubrir hasta dónde podía llegar con mi trabajo, aun siendo consciente de que el camino sería exigente e inestable. Además, me enseñó la importancia de la planificación, la coordinación y, sobre todo, la confianza en mi propio proceso creativo.

¿Qué técnicas y materiales utilizas en tus obras? ¿Hay alguna que predomine especialmente?

Trabajo principalmente con fibras naturales como lana, algodón y lino. Utilizo técnicas como bordado, punch needletufting, apliques o lana esculpida, que a menudo combino entre sí. No hay una técnica dominante, porque cada obra va pidiendo su propia solución según el volumen, la textura o la energía que quiero transmitir. Si tuviera que señalar una, el bordado sería quizá la más presente.

¿Crees que el arte textil tiene más reconocimiento en los últimos años o todavía tiene camino por recorrer?

Sin duda está viviendo un momento de mayor visibilidad y presencia en bienales y ferias de arte, pero todavía queda camino por recorrer. Durante mucho tiempo ha estado vinculado casi exclusivamente a lo decorativo o lo artesanal y ahora empieza a ocupar un lugar más claro dentro del arte contemporáneo. En mi caso ha sido, y sigue siendo, un proceso lento, pero siento que mi trabajo está alineado con cómo se está moviendo el mundo del arte hoy. Hace diez años esto habría sido impensable. Iniciativas como Homo Faber, el Loewe CraftPrize o proyectos que reivindican la artesanía desde una mirada contemporánea han sido clave en ese cambio.

¿Qué valor tienen iniciativas como el Madrid Design Festival para los artistas?

Son plataformas fundamentales porque generan cruces reales entre disciplinas y permiten que el arte dialogue con otros lenguajes como el diseño, la arquitectura o la artesanía. Me interesa especialmente que el arte pueda ser descubierto de forma más cotidiana, más directa y menos intimidante. Ese encuentro natural con el público es muy valioso.

El obra de arte textil de Koral Antolín. Foto: Cedida.

¿Qué quieres transmitir con tus obras?

Me interesa transmitir equilibrio, movimiento y una cierta calma. Mis obras hablan de los caminos que recorremos, de las decisiones que nos transforman y de cómo se va construyendo la identidad a lo largo del tiempo. También busco generar una conexión física con la pieza: que invite a detenerse, a observar sin prisa y a perderse en el universo que propongo.

¿Cómo valoras la situación actual del arte en España? ¿Qué puntos fuertes destacarías y qué habría que mejorar?

España tiene artistas con una sensibilidad y una calidad enormes, y una escena creativa muy rica. Sin embargo, sigue faltando apoyo estructural e institucional para que los artistas puedan sostener sus carreras a largo plazo: más recursos, más espacios y una mayor valoración del proceso artístico como parte esencial de la cultura, no solo del resultado final.

Artículos relacionados