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«Iberoamérica no puede entenderse sin Europa»: las conclusiones de Forbes Iberoamerican Summit 2026

El encuentro, celebrado en Forbes House ha reunido a empresarios, representantes institucionales y figuras de la cultura para analizar las oportunidades de inversión entre Iberoamérica y Europa.

Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Grupo COX. Andrés Rodríguez, presidente de SpainMedia, editor y director de Forbes España. Juan Luis Cebrián, periodista, académico, miembro de la Real Academia Española y fundador de El País, además de presidente de la Cámara de Comercio de República Dominicana,

«Lo más lindo que tenemos lo hemos hecho juntos». La frase la ha pronunciado Carlos Vives en Forbes House, pero podría resumir toda una jornada en la que un cantante, un astronauta, una académica de la RAE, el fundador de El País y los presidentes de algunas de las mayores empresas de ambos lados del Atlántico han repetido, cada uno a su manera, la misma idea: lo que une a Iberoamérica y Europa pesa más que lo que las separa. Y ese vínculo ya no va en una sola dirección.

Junto al artista colombiano, han pasado por el escenario Pedro Duque, astronauta y presidente de Hispasat; Clara Sánchez, escritora y académica de la RAE; Juan Luis Cebrián, fundador de El País y miembro de la RAE; Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Grupo COX; Gabriel Escarrer, presidente y CEO de Meliá Hotels International, y Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, entre otros.

Sobre esa relación y sus posibilidades de crecimiento ha girado el Forbes Iberoamerican Summit 2026, una cita que ha convertido Forbes House, en punto de encuentro de empresarios, inversores, representantes públicos y referentes culturales de ambos lados del Atlántico.

El Summit ha contado con el patrocinio de Iberia, Mamasú, TEON, Verisure y el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, compañías e instituciones vinculadas a algunos de los principales asuntos abordados durante la jornada: conectividad, inversión, innovación, industria, seguridad y sostenibilidad.

La cita se ha presentado como una plataforma para identificar referentes, promover conversaciones de alto nivel y construir una comunidad económica, empresarial, institucional y cultural con vocación de continuidad. La presentación ha corrido a cargo de Carlos de Vega, director de El País TV, que ha ejercido como maestro de ceremonias.

«Queríamos conectar personas. Queríamos hacer sociedad civil»

La jornada ha arrancado con las palabras de Andrés Rodríguez, presidente de SpainMedia, editor y director de Forbes España, que ha situado el propósito del encuentro en la propia misión de la compañía editorial, que este año celebra su vigésimo aniversario.

«Un editor es un empresario que tiene una misión y la misión, en nuestro caso, es conectar personas y hacer sociedad civil, además de, por supuesto, ganar dinero, como es lógico en cualquier empresario», ha explicado Rodríguez.

El presidente de SpainMedia ha recordado el origen de Forbes House y la conversación que dio lugar a la creación del club, concebido como un espacio para reunir a personalidades empresariales, institucionales y culturales.

Rodríguez también ha subrayado que la dimensión iberoamericana forma parte de la estrategia de Forbes España y que el Summit no responde exclusivamente a la celebración de la cumbre institucional que estos días tiene lugar en Madrid. «Por supuesto estamos aprovechando la cumbre, pero nosotros estamos aquí para quedarnos», ha afirmado.

En ese contexto, ha presentado la lista de los 50 iberoamericanos que están cambiando España, publicada por Forbes España y llevada a la portada de la edición impresa. «Esta gente ha venido a cambiar España y no los conocemos muy bien. Así que para nosotros la palabra es gracias», ha resumido.

Iberoamérica ante un nuevo tiempo

La apertura institucional ha corrido a cargo de Narciso Casado, secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB), director del Departamento de Relaciones con Iberoamérica y director de Gabinete de Presidencia de CEOE. Su intervención ha puesto el foco en el papel del sector privado como protagonista de la integración regional y en la necesidad de convertir los acuerdos institucionales en compromisos empresariales concretos.

Casado ha recordado el trabajo desarrollado durante la última década para incorporar a las organizaciones empresariales al proceso de las cumbres iberoamericanas. El CEIB está integrado por 29 organizaciones privadas empresariales de 22 países del espacio iberoamericano.

«Queremos formar parte, queremos ser parte activa de las cumbres iberoamericanas y queremos que los compromisos y los mandatos de los jefes de Estado no se queden ahí. Queremos aterrizarlos y queremos ser el sector privado quien asumamos esa responsabilidad», ha recordado.

El representante de CEOE ha explicado que el compromiso empresarial por el futuro de Iberoamérica contiene diez puntos que no pretenden quedarse en recomendaciones, sino que constituyen compromisos del sector privado sometidos a seguimiento entre encuentros. También ha defendido la confianza como condición indispensable para atraer inversiones y desarrollar proyectos a largo plazo.

«No estamos hablando de dónde uno va a invertir, sino de dónde uno puede crecer. Una empresa puede crecer y eso está basado en confianza», ha señalado.

En su análisis, Casado ha destacado el potencial de una región de 600 millones de personas y dos idiomas principales, así como el aumento del peso iberoamericano en la inversión extranjera directa mundial, que, según las cifras expuestas durante su intervención, pasó del 8% en 2015 al 12,8% en 2025. También ha mencionado el triángulo del litio de Argentina, Chile y Bolivia, el peso de Perú y Chile en el mercado mundial del cobre y las reservas brasileñas de níquel y tierras raras.

Iberoamérica como comunidad de lengua, pensamiento y futuro compartido

La primera conversación cultural ha reunido a Jorge Volpi, novelista y ensayista mexicano y director artístico del Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque, y Clara Sánchez, escritora, filóloga española y académica de la Real Academia Española (RAE). La sesión ha estado moderada por María José Solano, escritora, editora y columnista de ABC.

El diálogo ha recuperado el concepto de Territorio La Mancha, acuñado por Carlos Fuentes a partir de la figura de Cervantes, para reflexionar sobre el español como espacio de encuentro entre países, escritores y lectores. Volpi ha defendido que esa comunidad cultural continúa existiendo, aunque todavía encuentra obstáculos para desarrollar todo su potencial.

«Ese territorio de La Mancha que imaginaba Fuentes a partir de Cervantes sigue existiendo», ha afirmado. Para el escritor mexicano, la lengua permite construir una tradición literaria compartida que trasciende las diferencias nacionales y regionales.

Sin embargo, también ha advertido de las dificultades para que los libros circulen entre los distintos mercados iberoamericanos. «Todavía sigue siendo muy difícil que los libros de un país de Iberoamérica, de América Latina o de España lleguen a los otros», ha señalado. A esa barrera de distribución se suman los precios y la pérdida de protagonismo de la lectura frente al audiovisual y las pantallas.

Clara Sánchez ha llevado la conversación al terreno de las palabras y su significado social. A partir de una reflexión sobre el libro El alma de las palabras, ha reivindicado la importancia de recuperar dos conceptos que considera esenciales para la convivencia: confianza y respeto.

«Yo como ciudadana, me expreso como ciudadana, ya soy una descreída total de todo, es que no me creo absolutamente nada. He perdido confianza», ha afirmado.

La escritora también ha advertido de que el respeto corre el riesgo de confundirse con la obediencia. «La palabra respeto, que me parece esencial para la convivencia y para la confianza, para tener confianza en el otro, se la considera como obediencia», ha concluido.

El nuevo espacio inversor entre Iberoamérica y Europa

La primera gran mesa empresarial ha abordado el nuevo mapa de inversión entre América Latina y Europa, con especial atención al acuerdo UE-Mercosur, la llegada de capital latinoamericano a España y las condiciones necesarias para consolidar un mercado más integrado. La conversación ha estado moderada por Ramón Casilda, senior advisor y analista estratégico iberoamericano, y ha contado con Bettina Bulgueroni, presidenta de la iniciativa del Sector Privado de la Organización de Estados Americanos (OEA); Elizabeth Saavedra, gerente general de LAFISE España; Luis Socías, director general de Invest in Madrid; Luis Jiménez Mc Innis, representante de la Oficina de Europa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y Gonzalo de Cadenas, subdirector general de Mapfre Economics.

Bulgueroni ha explicado que su incorporación a la iniciativa del sector privado de la OEA responde a la creciente importancia de las empresas en el diálogo con los gobiernos y en el diseño de políticas públicas. Una responsabilidad que conecta con sus casi tres décadas de trabajo en educación y con los proyectos que impulsa en Argentina.

«Hace 27 años que estoy trabajando en la educación, en la educación bajo la línea de pobreza», ha explicado. En la actualidad, según los datos que ha compartido, la iniciativa alcanza a cerca de 187.000 alumnos en casi 300 sedes. «Solamente eso lo pudimos lograr a través del empresariado, que se pudiera involucrar en darles las oportunidades a los demás», ha añadido.

Por su parte, Elizabeth Saavedra ha presentado la dimensión regional de Banco LAFISE, con presencia en doce países de Centroamérica, Latinoamérica y el Caribe. La directiva ha destacado la inversión del grupo en educación a través de la Fundación Zamora Terán, que desarrolla programas de acceso a ordenadores y formación tecnológica para niños.

«Tenemos como premisa que la educación es el desarrollo de nuestros países», ha afirmado. Saavedra también ha puesto el foco en el creciente flujo de capital latinoamericano hacia España y ha citado una inversión directa superior a los 60.000 millones de euros, según el último informe mencionado durante su intervención. «Estamos viendo esa balanza un poco inclinándose o más bien equilibrándose de inversiones latinoamericanas hacia España», ha señalado.

Desde Invest in Madrid, Luis Socías ha identificado cuatro activos que, a su juicio, explican el atractivo de España para las empresas inversoras iberoamericanas. Entre ellos ha destacado la lengua, la cultura y la historia compartidas, además de la seguridad jurídica, la apertura institucional y la previsibilidad del entorno económico.

«El idioma, la cultura, la historia compartida. Son el principal activo que hace de pegamento entre los dos lados del Atlántico», ha explicado. Socías ha defendido también una administración pública que perciba a las empresas como generadoras de oportunidades y no como interlocutores bajo sospecha. «La palabra confianza, que también se hablaba en la mesa anterior, es muy difícil conseguirla, pero se pierde muy rápido», ha advertido.

Luis Jiménez Mc Innis ha aportado la perspectiva del BID y ha destacado el potencial de cooperación entre los países europeos miembros de la institución y América Latina y el Caribe. Según los datos que ha presentado, el comercio bilateral entre España, Portugal y América Latina y el Caribe alcanzó en 2025 los 47.000 millones, un 50% más que diez años antes.

«Es un llamado a aprovechar esta situación porque si no la perdemos», ha afirmado. El representante del BID ha defendido el papel de la financiación multilateral, a través del banco, BID Invest y BID Lab, para conectar políticas públicas, inversión privada y emprendimiento.

Gonzalo de Cadenas ha cerrado el análisis económico con una lectura de la evolución reciente de la región. El subdirector general de Mapfre Economics ha destacado una mayor resiliencia de América Latina y una recuperación de la estabilidad monetaria y financiera en varios países, aunque ha advertido de que no existe una única realidad macroeconómica iberoamericana.

«No podemos hablar, de hecho deberíamos hablar de las Américas latinas o de Iberoamérica», ha señalado. De Cadenas ha insistido en que las empresas deben adaptar sus estrategias a las diferencias entre mercados y ha identificado como desafío mantener la estabilidad nominal, evitar la volatilidad cambiaria y reforzar la integración comercial a través de mecanismos como Mercosur.

Construir la nueva competitividad iberoamericana

La transformación del capital en actividad industrial, innovación y empleo de alto valor añadido ha centrado la conversación entre Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca de Barcelona, y Beatriz Triguero, redactora jefa de Economía de Forbes España.

Navarro ha defendido la evolución de los tradicionales polígonos industriales hacia nuevos distritos urbanos capaces de concentrar empresas tecnológicas, talento e innovación. Como ejemplo, ha presentado DFactory, un espacio de 17.000 metros cuadrados que ha supuesto una inversión de 30 millones de euros y que ya reúne a más de 50 empresas industriales.

«En el mundo hay dinero, si quieres mucho dinero. Lo que no hay tanto son proyectos que sean sólidos y proyectos industriales», ha señalado.

El presidente del Consorci ha explicado que DFactory permite compartir tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial, la sensórica, el internet de las cosas y la impresión 3D, facilitando la colaboración entre compañías de distintos sectores. El objetivo, ha avanzado, es alcanzar las 150 empresas, generar 1.500 empleos directos y 5.000 indirectos.

«Hoy el capital más apreciado, no solo allí sino en el mundo, es el talento, y cuando hablamos de talento hablamos de personas», ha afirmado.

Escalar desde Europa hacia América y Caribe

La experiencia de internacionalización de Verisure ha protagonizado la conversación entre Stefan Konrad, General Manager de Verisure para Latinoamérica, y Beatriz Triguero, redactora jefa de economía de Forbes España. El directivo ha explicado cómo la compañía ha trasladado su modelo de negocio a distintos mercados de la región, donde identifica un importante margen de crecimiento para el sector de las alarmas monitorizadas.

Konrad ha situado la penetración del mercado como uno de los principales factores de oportunidad. Mientras que en Estados Unidos ronda el 24%, en Iberoamérica se sitúa aproximadamente en el 2%, según los datos expuestos durante la sesión.

«En Iberoamérica estamos en torno al 2%, por lo cual queda mucho espacio de crecimiento todavía», ha señalado.

El directivo ha advertido, no obstante, de que la región no puede abordarse como un mercado homogéneo. La diversidad regulatoria, económica y cultural obliga a adaptar los modelos de negocio a cada país.

«Iberoamérica no existe. O sea, son muchos mercados muy distintos», ha afirmado. Para Konrad, la internacionalización exige comprender las particularidades locales, desarrollar relaciones de largo plazo y contar con capacidad de adaptación. «Tienes que estar mucho tiempo para entenderlos», ha concluido.

La oportunidad de ida y vuelta

Una de las conversaciones centrales de la jornada ha reunido a Juan Luis Cebrián, periodista, académico, miembro de la Real Academia Española y fundador de El País, además de presidente de la Cámara de Comercio de República Dominicana, y Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Grupo COX. El diálogo, moderado por Carlos de Vega, director de El País TV, ha abordado la evolución de las relaciones empresariales entre ambas orillas y la experiencia de quienes han construido negocios a partir de esa conexión.

Cebrián ha reivindicado el idioma como una infraestructura cultural y económica que facilita la circulación de conocimiento, empresas e inversiones. También ha recordado la expansión histórica de El País en América Latina y el papel que desempeñó Santillana en el desarrollo de los negocios editoriales del grupo.

«Una lengua es una cultura, una historia y una comunidad», ha afirmado. El periodista ha destacado además que el español cuenta con alrededor de 500 millones de hablantes nativos y unos 600 millones si se incluyen quienes lo han aprendido y lo utilizan habitualmente.

Sin embargo, ha advertido de que las oportunidades de la región conviven con problemas estructurales que condicionan la inversión. «América Latina tiene dos problemas. Uno es una zona con mucha desigualdad social y otro es una zona donde ha crecido el narcotráfico de manera exponencial», ha señalado. Pese a ello, ha defendido que se trata de un territorio de futuro y una puerta de entrada para los inversores latinoamericanos en Europa.

Enrique Riquelme ha aportado la perspectiva del empresario que ha desarrollado su trayectoria a ambos lados del Atlántico. La crisis financiera de 2008-2009 le llevó a salir de España para buscar oportunidades profesionales en América Latina. Primero llegó a Brasil y después a Panamá, donde comenzó a desarrollar proyectos empresariales y descubrió el potencial de las energías renovables.

«Por la crisis que había en España me tocó salir a buscar trabajo o un proyecto de vida profesional», ha recordado. Su recorrido por Guatemala, Panamá, Chile y México le permitió conocer distintos mercados y desarrollar una visión empresarial que posteriormente trasladaría a España.

Riquelme ha explicado que regresó a España porque consideraba que el país conservaba el talento necesario para desarrollar proyectos energéticos, pese a que el mercado nacional había quedado muy debilitado tras los cambios regulatorios y la retirada de ayudas. «Decidí volver por talento», ha resumido.

El presidente ejecutivo de COX también ha defendido que América Latina ofrece oportunidades en sectores que van más allá de la energía, como las infraestructuras, el turismo y la sanidad. En su opinión, las nuevas generaciones de empresarios de la región cuentan con una formación cada vez más global y mantienen una cultura empresarial en la que las relaciones personales y la confianza siguen teniendo un peso determinante.

Uno de los puntos más relevantes de su intervención ha sido la posibilidad de aprovechar los avances tecnológicos para acelerar el desarrollo de países que todavía presentan déficits de infraestructuras. Riquelme ha citado el caso de El Salvador, donde ha observado mejoras vinculadas a la digitalización de servicios educativos y sanitarios.

«Son mercados con grandes oportunidades, materia prima», ha afirmado. También ha destacado el potencial demográfico de América Latina, con una población cuya edad media se sitúa por debajo de los 30 años, y un nivel de endeudamiento público relativamente reducido en comparación con otras economías.

La conversación ha dejado una idea central: la inversión entre Europa y América Latina ya no responde a un movimiento unidireccional, sino a una relación cada vez más recíproca en la que el capital, el talento y la capacidad empresarial circulan en ambos sentidos.

La infraestructura de la nueva Iberoamérica

La conectividad, el turismo, la energía y las infraestructuras han protagonizado la mesa moderada por Yohania de Armas, fundadora y directora de Conecta Iberoamérica. En ella han participado Gabriel Escarrer, presidente y CEO de Meliá Hotels International; António Calçada, director general y vicepresidente de Fundación Repsol, presidente de la Cámara de Comercio de Portugal en España y presidente del Consejo Mundial de la Diáspora Portuguesa; Pedro Duque, astronauta y presidente de Hispasat; Víctor Moneo, director global de Ventas, Alianzas y Acuerdos Estratégicos de Iberia; Juan Pablo Rubio Pata, Country Manager Spain de Stefanini Group, y Mário Pinto, General Manager Spain de Votorantim Cimentos.

Escarrer ha defendido que el desarrollo turístico de Iberoamérica necesita seguridad física y jurídica, infraestructuras y una colaboración público-privada estable. Meliá, ha explicado, mantiene una vinculación histórica con la región, que forma parte de su estrategia empresarial.

«Nuestro amor y nuestro corazón está depositado en Iberoamérica. Es algo que está en nuestro ADN», ha afirmado. El directivo ha insistido en que las inversiones turísticas necesitan reglas de juego estables y previsibles. «Si no hay seguridad física no hay turismo, pero también seguridad jurídica», ha advertido.

António Calçada ha centrado su intervención en la estabilidad política, regulatoria y jurídica como condición para atraer inversión energética. Las infraestructuras del sector requieren horizontes de largo plazo y no pueden depender de cambios constantes en las políticas públicas.

«La confianza es el primer generador de la inversión», ha señalado. El directivo ha defendido también la necesidad de una visión de país y de acuerdos de Estado que permitan mantener la continuidad de los proyectos estratégicos.

Pedro Duque ha puesto el foco en la conectividad digital y en el papel de los satélites para reducir las brechas tecnológicas. El presidente de Hispasat ha explicado que la evolución de esta tecnología ha reducido drásticamente sus costes, mientras que el despliegue de fibra óptica sigue condicionado por el elevado coste de las infraestructuras físicas.

«La tecnología actual ha reducido, pues por lo menos en un factor 100, los costes por megabit por segundo de los satélites», ha afirmado. Como ejemplo de la brecha digital, ha mencionado que Brasil cuenta con unas 140.000 escuelas y aproximadamente la mitad carece de conectividad.

Víctor Moneo ha repasado los 80 años de conexión aérea de Iberia con América Latina, desde la primera ruta con Buenos Aires hasta los actuales 420 vuelos semanales entre España y la región. El directivo ha destacado el potencial de crecimiento del tráfico aéreo y la diferencia entre los hábitos de viaje de ambas poblaciones.

«El número de viajes de media que un habitante de América Latina tiene al año es 0,69, mientras que un habitante de España es 5,12», ha explicado. Para Moneo, esa distancia representa una oportunidad para el desarrollo de la conectividad aérea y del turismo.

Juan Pablo Rubio Pata ha presentado la trayectoria internacional de Stefanini Group, compañía tecnológica de origen brasileño que cuenta con presencia en 46 países y 35.000 empleados. El directivo ha destacado el tamaño del mercado iberoamericano y la capacidad de su talento tecnológico.

«Nacimos en Brasil, un mercado que tiene 220 millones de habitantes, con lo cual la competitividad allí es muy, muy grande», ha señalado. También ha defendido que la formación y el talento de la región constituyen una ventaja para competir globalmente.

Por su parte, Mário Pinto ha abordado las condiciones que necesita una empresa industrial para acometer inversiones de largo recorrido. El directivo de Votorantim Cimentos ha destacado la previsibilidad, la seguridad jurídica, el acceso a energía competitiva, las materias primas, la financiación y el talento.

«Cualquier inversión, y más en la industria de capital intensivo, busca una inversión a 20, 30 años», ha afirmado. Pinto también ha puesto en valor el potencial renovable de la región: «Hay muchos países en Iberoamérica que son independientes desde el punto de vista energético».

Naturaleza y valor: el patrimonio que define nuestro futuro

La relación entre sostenibilidad, rentabilidad y patrimonio natural ha centrado la conversación entre Luis Felipe Fernández-Salvador y Campodónico, marqués de Lises y fundador de TEON – La Embajada de la Naturaleza, y Bárbara Manrique de Lara, directora editorial de Forbes Summit.

Fernández-Salvador ha presentado el concepto de capitalismo cultural y ambiental como una vía para transformar los recursos naturales y la identidad de los territorios en activos económicos capaces de atraer inversión y generar prosperidad. Su planteamiento parte de una contradicción: regiones con una enorme riqueza natural y cultural siguen afrontando dificultades para desarrollar modelos económicos sostenibles.

«¿Cómo es que países con tanta riqueza natural y cultural, como la hay en Iberoamérica, América Latina particularmente, luchan por sobrevivir económicamente?», se ha preguntado.

Como ejemplo, ha citado el proyecto de Casa Ecuador, al que atribuye 120 millones de dólares en valor publicitario auditado por la Universidad Espíritu Santo. También ha explicado iniciativas de conectividad y desarrollo turístico en Lima, con un plan de conexiones mediante teleféricos para poner en valor el litoral y el patrimonio cultural.

Su propuesta parte de integrar la naturaleza en los modelos de negocio y en los sistemas de gobernanza económica. «La mejor sostenibilidad es la rentabilidad», ha concluido.

El nuevo motor de progreso iberoamericano

Uno de los encuentros con mayor componente cultural de la jornada ha reunido a Almudena Maíllo, concejala delegada de Turismo del Ayuntamiento de Madrid y secretaria general de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), y Carlos Vives, cantante, compositor y promotor de iniciativas culturales y sociales vinculadas al desarrollo de ciudades y comunidades iberoamericanas. La conversación ha estado moderada por Jesús Mardomingo, abogado de Andersen y socio fundador de Masamú.

Maíllo ha defendido el papel de las ciudades como espacios donde se materializan los principales desafíos sociales y económicos, desde el acceso a la vivienda hasta las oportunidades para los jóvenes. La UCCI, ha explicado, permite compartir experiencias y soluciones entre capitales con realidades demográficas muy diferentes, pero con problemas comunes.

«Realmente el que tiene que resolver esos problemas del día a día son las ciudades, son sus alcaldes», ha señalado. La concejala ha destacado que la cultura debe dejar de entenderse únicamente como una programación de actividades para convertirse en una política transversal capaz de generar identidad y desarrollo económico.

«La cultura es identidad de las ciudades y hay que preservarlo, pero también puede ser un gran motor económico, de desarrollo, de progreso», ha afirmado.

Carlos Vives ha llevado la conversación al terreno de la identidad, la música y el mestizaje. El artista colombiano ha explicado que su trayectoria musical ha estado marcada por la búsqueda de sus raíces y por la reivindicación de los sonidos tradicionales de su país, frente a la tendencia a imitar modelos musicales internacionales.

Vives ha recordado que durante años escuchó que cantar en inglés, francés o italiano parecía otorgar mayor prestigio a una canción que hacerlo en español. «Un día me cansé de eso y dije: no, yo voy a ser mi artista», ha afirmado.

El cantante ha defendido que la identidad cultural es una fuente de libertad y creatividad para las nuevas generaciones. «Lo más lindo que tenemos lo hemos hecho juntos», ha señalado, al reivindicar la mezcla de las tradiciones españolas, africanas y americanas como origen de expresiones musicales como el vallenato, la cumbia y el bambuco.

Su reflexión ha ido más allá de la música para convertirse en una reivindicación de la historia compartida y de la necesidad de que las nuevas generaciones se sientan orgullosas de sus raíces. «La libertad es el espacio perfecto para la creatividad, para crecer, para jugar, para competir», ha afirmado.

Iberoamérica, una comunidad de futuro

La clausura institucional ha correspondido a Mariano Jabonero, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), que ha recuperado el componente histórico, lingüístico y humano de la relación entre Europa y América Latina.

Jabonero ha defendido que la relación entre ambas regiones no puede explicarse únicamente desde los intereses económicos, sino que está sostenida por una comunidad de historia, cultura y afectos. También ha repasado los ocho años de trabajo al frente de la OEI, durante los que, según ha señalado, se han ejecutado 2.500 proyectos y se ha ampliado la presencia de la organización en América Latina.

«Hay dos cosas que yo siempre he tenido como presentes: la relación con América, con lo que fue el virreinato y no la colonia, que no es lo mismo», ha afirmado.

El secretario general de la OEI ha insistido en que la cooperación entre Europa e Iberoamérica debe apoyarse tanto en los intereses compartidos como en la capacidad de construir relaciones de confianza. «Por una parte, razones y afectos», ha resumido.

En su reflexión final, ha reivindicado la pertenencia de ambas regiones a una misma tradición cultural y política. «Somos la misma civilización. Somos Occidente. Occidente es Europa y América», ha afirmado, antes de advertir sobre los riesgos de los discursos excluyentes y la polarización.

El cierre ha recuperado así una de las ideas que han atravesado buena parte de las conversaciones del Summit: la necesidad de transformar los vínculos históricos y culturales entre Iberoamérica y Europa en proyectos concretos de inversión, cooperación, conocimiento y desarrollo.

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