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Mole, barroco y pirámides: los mejores planes para disfrutar de Puebla (México)

Si vas a viajar a Puebla, toma nota y llena tu itinerario de iglesias coloniales, una pirámide antigua y algunas de las comidas más memorables del país.

Viajar a Puebla México
Iglesias coloniales, una pirámide antigua y una gastronomía excepcional te esperan en Puebla. iStock-Pyrosky


Puebla, la cuarta ciudad más grande de México, es famosa por su intrincada cerámica de talavera pintada a mano y su rica gastronomía. De hecho, ningún viaje a Puebla está completo sin probar platos emblemáticos como el mole poblano, una salsa oscura y sabrosa elaborada con chocolate y chiles. Y si visitas la ciudad en agosto o septiembre, podrás deleitarte con los chiles en nogada: chiles poblanos rellenos, cubiertos con una salsa de nuez y semillas de granada.

Pero la comida es solo una parte de su atractivo. Conocida como la «Ciudad de los Ángeles» —gracias a una leyenda que cuenta que fueron los ángeles quienes trazaron su diseño—, Puebla alberga también una gran cantidad de iglesias de la época colonial que fascinarán a los amantes de la cultura y la historia. En la localidad vecina de Cholula, encontrarás incluso una de las pirámides más grandes del mundo.

Aquí te mostramos cómo aprovechar al máximo los lugares de interés y la oferta gastronómica durante una estancia de 48 horas en Puebla.

Disfruta de una estancia sofisticada en el Grand Fiesta Americana Puebla Angelópolis. GRAND FIESTA AMERICANA PUEBLA ANGELÓPOLIS


Día uno

Alójate en el Grand Fiesta Americana Puebla Angelópolis, un hotel recomendado por la Forbes Travel Guide. Este establecimiento de categoría superior, que cuenta con 168 habitaciones, se encuentra en el moderno distrito de Angelópolis, con fácil acceso tanto al centro histórico de Puebla como a Cholula. Sus instalaciones de primer nivel —que incluyen una terraza con piscina y vistas a la ciudad, un gimnasio y un centro de bienestar— son el lugar ideal para relajarse tras un día de turismo. Tras registrarte en tu alojamiento, dirígete al centro histórico de Puebla y al Zócalo, la plaza principal y corazón de la ciudad.

Tómate un tiempo para admirar la Catedral de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, que combina los estilos renacentista y barroco; sus torres se encuentran entre las más altas del país. Después, camina hacia la cercana Biblioteca Palafoxiana, la biblioteca pública más antigua de América. A continuación, visita el Museo Amparo para contemplar su colección de arte prehispánico y, posteriormente, haz una pausa en la cafetería de la azotea para disfrutar de vistas del centro de la ciudad.

En el Museo Amparo, podrás observar la historia del país a través de la mirada de los artistas. MUSEO AMPARO


Para almorzar, detente en El Mural de los Poblanos y saborea un exquisito mole poblano en un entorno tradicional, caracterizado por sus coloridos murales y suelos de azulejos. Más tarde, pasea por el Callejón de los Sapos, una calle llena de vida donde encontrarás antigüedades y piezas de cerámica de Talavera. Echa un vistazo a la Talavera Salazar Galería, donde podrás elegir entre «catrinas» —elegantes figuras esqueléticas que simbolizan el Día de Muertos— y objetos utilitarios, como floreros o vasitos para mezcal en tonos azules o negros. Si buscas ropa, acércate a la Casa de Innovación y Diseño Artesano Tina Valente, donde descubrirás reinterpretaciones modernas de las prendas tradicionales mexicanas. Concluye tus compras en El Parián, un mercado al aire libre ideal para adquirir artesanías y dulces locales, como los jamoncillos (un dulce de leche) o los «borrachitos» (golosinas gelatinosas con sabor a fruta y un toque de alcohol, generalmente ron o tequila).

Para cenar, toma un taxi hacia Cultivo, el proyecto gastronómico del chef Chris Marín, que ofrece una propuesta innovadora basada en ingredientes de temporada. Inaugurado en 2022, este restaurante —ubicado en lo que fue una casa particular— propone un menú degustación de varios tiempos inspirado en la estación del año.

Hay mucho por explorar en Cholula

Día dos

Sal temprano para explorar Cholula, cuya historia es anterior a la de Puebla, aunque permanece estrechamente vinculada a ella. Comienza desayunando en Evelia, donde el chef Kaleb Martínez incorpora ingredientes inesperados a los platos matutinos tradicionales. Pide la quesadilla de chamorro o la tarta de huitlacoche.

En la Gran Pirámide de Cholula, empieza por el Museo de Sitio, donde una gran maqueta seccionada revela las capas de historia ocultas bajo lo que parece una colina coronada por una iglesia católica. El museo también explica por qué esta pirámide se considera la más grande del mundo por su volumen.

Tras recorrer la zona arqueológica, sube las escaleras hasta la imponente iglesia amarilla: el Santuario de la Virgen de los Remedios. Después, visita el Museo Regional de Cholula, situado en la base de la pirámide. El edificio, que antiguamente albergó un hospital psiquiátrico, narra hoy la historia de la región a través de hallazgos arqueológicos, arte colonial y artesanía tradicional.

Haz una parada en Aliere para probar sus chilaquiles rellenos.

Para almorzar, prueba Barra Moby Dick en Cholula, un animado y sencillo establecimiento de mariscos que ofrece tostadas de vieiras y camarones, además de tacos de pulpo. Después de comer, regresa a Puebla y dirígete a la Zona Histórica de los Fuertes. Situado en una colina con vistas a la ciudad, este sitio histórico conmemora la mundialmente famosa Batalla de Puebla, la victoria de las fuerzas mexicanas sobre el ejército francés en 1862. Explora los fuertes de Guadalupe y Loreto, que desempeñaron un papel fundamental en la batalla y hoy albergan museos dedicados a dicho conflicto.

A continuación, disfruta de las vistas o da un paseo por los jardines y espacios abiertos que rodean el lugar.

A la hora de cenar, visita Casareyna para probar las chalupas poblanas (tortillas fritas con salsa y carne) o, si es temporada, sus famosos chiles en nogada. Termina el día en el Sky Bar, ubicado en la azotea del hotel, donde podrás tomar un cóctel mientras contemplas una vista panorámica de toda la ciudad.

A la mañana siguiente, comienza el día con repostería y chilaquiles rellenos en Aliere, un lugar al que llegarás en apenas cinco minutos en taxi desde el hotel de lujo. Antes de partir hacia el aeropuerto, haz una parada en la Estrella de Puebla, la emblemática noria, desde donde podrás disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad y de los volcanes que la rodean. Es la forma perfecta de echar un último vistazo a Puebla.

Este artículo fue publicado originalmente en Forbes USA.

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