Netflix sigue ganando miles de millones, pero su crecimiento empieza a perder fuerza y los inversores temen que su audiencia haya tocado techo. La plataforma ingresó 12.900 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, un 12% más que un año antes, el menor incremento porcentual en tres años. Aunque el beneficio neto aumentó cerca de un 44%, hasta los 3.660 millones de dólares, las dudas sobre el consumo de sus contenidos, la competencia y el futuro de su estrategia siguen pesando sobre el grupo.
Sus acciones han perdido cerca del 45% de su valor en un año, mientras la compañía afronta despidos, cambios en su dirección de contenidos y nuevas apuestas por el deporte en directo. Con más de 325 millones de suscriptores y unas previsiones de ingresos todavía ambiciosas, Netflix no está en una crisis de rentabilidad inmediata, pero sí ante una pregunta crucial: cómo volver a crecer con fuerza en un mercado que ya no le ofrece las mismas oportunidades de expansión.
Los ingresos crecen, pero Netflix pierde velocidad
El avance de los ingresos del 12% interanual contrasta con la trayectoria de una empresa acostumbrada a crecer por encima del 20%. Netflix llegó a registrar incrementos del 30% y el 40% durante sus años de expansión más acelerada, antes de afrontar la primera gran crisis del sector tras la pandemia y la entrada de competidores como Disney+, Apple TV y Amazon Prime Video. Después de superar aquella etapa, la plataforma recuperó tasas cercanas al 20%, por lo que la desaceleración actual vuelve a plantear dudas sobre su capacidad para ampliar el negocio y financiar sus proyectos audiovisuales.
El codirector ejecutivo Greg Peters reconoció ante los analistas que existe margen de mejora en el crecimiento. El desafío consiste en mantener una expansión suficiente para responder a las expectativas del mercado sin renunciar a la inversión en contenidos y tecnología que ha sostenido su posición internacional.
Más beneficios, pero dudas sobre la audiencia
Los resultados del trimestre muestran una contradicción: Netflix gana más dinero, pero los inversores empiezan a cuestionar la capacidad de la plataforma para seguir aumentando su audiencia y el consumo de sus contenidos. El beneficio neto creció aproximadamente un 44%, hasta los 3.660 millones de dólares, y superó las previsiones de los analistas. Sin embargo, las acciones retrocedieron alrededor de un 5% en las operaciones posteriores al cierre del mercado.
Entre los factores que alimentan la inquietud figura la evolución del consumo: según datos de Bloomberg citados en la información de partida, los espectadores dedicaron a Netflix solo un 2% más de tiempo durante el primer semestre de 2026 que en el mismo periodo del año anterior. La compañía cuenta con más de 325 millones de suscriptores, pero mantener esa base y lograr que sus usuarios pasen más tiempo en la plataforma resulta cada vez más importante para sostener su crecimiento.
YouTube y los nuevos rivales compiten por el tiempo de los usuarios
La competencia ya no se limita a las plataformas que cobran una suscripción mensual. Netflix disputa la atención del público con servicios audiovisuales gratuitos, creadores digitales y empresas que amplían su catálogo a gran velocidad.
En Estados Unidos, la plataforma representa aproximadamente el 7,8% del consumo televisivo, frente al entorno del 14% de YouTube, según las cifras recogidas en el texto de referencia. Al mismo tiempo, el sector atraviesa una nueva reorganización empresarial con la aparición de Paramount Skydance tras la fusión de Paramount y Warner Bros. Discovery.
El mercado se ha vuelto más complejo y la oferta de entretenimiento, más abundante. Para Netflix, el reto no consiste únicamente en incorporar títulos, sino en conseguir que sus producciones destaquen en un entorno donde cada estreno compite con miles de alternativas y donde el tiempo disponible para consumir contenidos sigue siendo limitado.
La caída en Bolsa y el revés de Warner Bros.
La pérdida de valor bursátil refleja la preocupación de los inversores por las perspectivas de la compañía. Las acciones de Netflix han caído cerca de un 45% en un año, en una evolución marcada por los cambios estratégicos y la incertidumbre sobre su crecimiento futuro. Uno de los episodios más relevantes fue el intento de adquirir Warner Bros. Discovery, una operación que parecía encaminada hasta que Paramount Skydance mejoró su oferta. Netflix decidió retirarse de la puja, renunciando a una adquisición que habría ampliado su presencia en el negocio audiovisual tradicional.
El fracaso de la operación abrió una nueva etapa para el grupo, obligado a demostrar que puede seguir creciendo sin depender de grandes compras corporativas. El mercado espera ahora señales claras de que su catálogo, su capacidad tecnológica y sus nuevas líneas de negocio pueden generar ingresos sostenibles a largo plazo.
Despidos y cambios en la dirección de contenidos
La desaceleración también ha coincidido con una reorganización interna. Netflix anunció el despido de alrededor de 1.000 trabajadores, aproximadamente el 6% de su plantilla, en la mayor ronda de recortes desde 2022. Las salidas afectan principalmente a áreas como producto, tecnología, asuntos jurídicos y recursos humanos, en un momento en el que la empresa busca ajustar costes y responder a la competencia. También se han producido cambios en puestos clave relacionados con la programación.
Bela Bajaria, responsable de contenidos durante una década y vinculada a éxitos internacionales como El juego del calamar, Miércoles, Adolescencia y Los Bridgerton, dejará su puesto y será sustituida por Peter Rice, antiguo ejecutivo de Fox y Disney.
Además, Dan Lin, responsable de cine desde 2024, abandonará la compañía, según la información atribuida a Variety. Estos movimientos se producen mientras Netflix revisa sus prioridades creativas y busca mantener el atractivo de su catálogo sin perder de vista la rentabilidad.
Más licencias y producciones internacionales para recuperar impulso
La compañía también quiere ampliar su oferta mediante acuerdos de licencia y la incorporación de contenidos de terceros. En una comunicación dirigida a sus inversores, Netflix explicó que pretende reforzar esta vía, con iniciativas como su colaboración con TF1 en Francia.
La estrategia busca aprovechar su alcance internacional y sus capacidades tecnológicas para convertirse en un socio atractivo para estudios, cadenas y creadores. Al mismo tiempo, continúa apostando por producciones de diferentes mercados, entre ellas la película española La bola negra, dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, y la coreana Possible Love.
La diversificación permite ampliar los públicos potenciales y reducir la dependencia de un único tipo de contenido, aunque el resultado dependerá de que las nuevas propuestas consigan atraer espectadores y generar un consumo sostenido. En un mercado saturado de estrenos, disponer de un catálogo amplio no garantiza por sí solo que la audiencia aumente.
El deporte en directo, una nueva apuesta para atraer público
Netflix busca nuevas oportunidades también fuera del modelo tradicional de películas y series bajo demanda. La plataforma anunció que emitirá en España y Andorra el Mundial de Fútbol de 2030, organizado conjuntamente por España, Portugal y Marruecos. Además, incorporará a su programación La Velada del Año, el evento impulsado por Ibai Llanos que combina combates de boxeo entre personalidades conocidas y actuaciones musicales, con un alcance internacional de 194 países según la información facilitada.
La apuesta por acontecimientos en directo puede atraer a espectadores que no utilizan habitualmente el catálogo convencional y generar momentos de consumo compartido alrededor de eventos concretos. También abre nuevas posibilidades comerciales, aunque exige inversiones en derechos, producción y tecnología. La cuestión será comprobar si el interés por estos acontecimientos se convierte en una relación más estable con la plataforma y contribuye a mejorar las cifras de audiencia.
Las previsiones para 2026 siguen siendo ambiciosas
Pese a las dudas, Netflix mantiene unas expectativas de crecimiento importantes para el cierre del ejercicio. La compañía prevé alcanzar unos ingresos de 51.100 millones de dólares en 2026, un 13% más que el año anterior, y un margen operativo del 31,5%. Si cumple sus objetivos, confirmará que conserva una elevada capacidad para generar beneficios, aunque eso no despejará por completo las preguntas sobre el ritmo de expansión de su audiencia.
El grupo dirigido por Greg Peters y Ted Sarandos afronta una industria en transformación, con nuevos competidores, cambios en los hábitos de consumo y una creciente disputa por los contenidos más atractivos. Su siguiente etapa dependerá de convertir su escala global en un crecimiento más sostenido, controlar los costes y mantener la relevancia de sus producciones. El reto ya no es únicamente liderar el streaming, sino demostrar que Netflix puede seguir creciendo en un mercado donde captar la atención del público resulta cada vez más difícil.

