Hay patrimonios que se heredan y patrimonios que se convierten en legado. La diferencia no está necesariamente en el patrimonio que poseen, sino en la capacidad de la familia para responder a la siguiente pregunta: ¿qué queremos que permanezca cuando nosotros ya no estemos?
Sobre esa premisa se construye ‘Familias con propósito’, el proyecto filantrópico de Beyond Wealth Global Family Office, liderado por Paula Toledano, responsable de Planificación Patrimonial y Filantropía. Su propuesta parte de una idea: la filantropía puede ser mucho más que una sucesión de donaciones o proyectos sociales. Bien diseñada, puede convertirse en una pieza del sistema familiar, capaz de conectar patrimonio y valores, involucrar a las nuevas generaciones y dar continuidad a una visión compartida.
El planteamiento supone cambiar el foco. El capital deja de contemplarse exclusivamente desde la perspectiva del rendimiento y empieza a analizarse desde su capacidad para generar impacto. En ese recorrido caben diferentes fórmulas: desde la filantropía tradicional, en la que el impacto en la sociedad es el objetivo principal, hasta la inversión socialmente responsable. No existe una única vía ni una posición definitiva: cada familia puede encontrar su lugar y evolucionar a medida que cambian sus prioridades y su grado de madurez.
Para hacerlo, Beyond Wealth, cuya Global Head es Carmen Gutiérrez Smith, propone empezar por lo menos tangible: la historia familiar. Sus valores, motivaciones, inquietudes y relación con el patrimonio. A partir de ese diagnóstico se definen las causas prioritarias, las geografías de actuación, los vehículos y el nivel de implicación de los miembros de la familia. El propósito se convierte entonces en una estrategia con objetivos, criterios de decisión y mecanismos de seguimiento.
La gobernanza es otro de los elementos esenciales. Una iniciativa puede depender de la voluntad de una persona; un legado necesita estructuras para que esa voluntad sobreviva. ‘Familias con propósito’ incorpora mecanismos de gobernanza y la participación de las siguientes generaciones para que el propósito pueda renovarse y adquirir nuevos significados con el paso del tiempo.
La metodología se estructura en cuatro etapas: diagnóstico, definición del marco, implementación y seguimiento. El proceso puede culminar en proyectos propios, alianzas estratégicas o incluso coinversiones con otras familias y organizaciones. La medición del impacto forma parte del recorrido: establecer indicadores y revisar resultados permite convertir la voluntad de contribuir en decisiones evaluables.
Y es precisamente ahí donde aparece una dimensión cada vez más importante: la comunidad. Como dice la empresaria y filántropa Melinda French Gates, ex mujer de Bill Gates: «Tenemos que impulsar la acción colectiva». Beyond Wealth busca conectar a familias empresarias con expertos y organizaciones para compartir conocimiento, generar alianzas. El capital filantrópico también puede ganar escala cuando se ponen en común recursos, experiencia y capacidades.
En el fondo, ‘Familias con propósito’ plantea una evolución en la forma de entender la riqueza. El patrimonio puede protegerse, crecer y transmitirse, pero también puede servir para unir a una familia alrededor de algo más grande que ella misma. Convertir los valores en acción, preparar a quienes tomarán el relevo y decidir qué huella dejar: esa es la otra gran conversación que empieza después de acumular riqueza.
Una visión más allá del patrimonio
Carmen Gutiérrez Smith y Paula Toledano: dos grandes mujeres al frente de un proyecto con impacto.
“Las familias que perduran son aquellas capaces de integrar patrimonio, propósito y visión de futuro en una misma conversación. Nuestro objetivo es ayudarles a tomar decisiones con una perspectiva global, entendiendo que cada elección tiene implicaciones que trascienden lo financiero y alcanzan a las siguientes generaciones”, señala Carmen Gutiérrez, CEO de Beyond Wealth Global Family Office.
Carmen y Paula lo tienen claro: su objetivo es acompañar a las familias en la gestión integral de su patrimonio, protegiendo lo que realmente importa: la continuidad, la visión y el legado. Profesionalizan la toma de decisiones alineadas con los valores de la familia y con su arquitectura patrimonial para perdurar a lo largo de generaciones. La preservación del patrimonio no solo consiste en gestionar activos, sino en ayudar a las familias a construir un marco de decisión sólido que les permita afrontar los cambios, adaptarse a nuevos contextos y mantener una visión compartida en el tiempo. “El verdadero legado no se mide únicamente por los activos que se transmiten, sino por la capacidad de una familia para preservar sus valores, fortalecer sus vínculos y construir una visión compartida para el futuro”, explica Paula Toledano, responsable de Wealth Planning & Philanthropy.
Este enfoque busca fortalecer la cohesión familiar y contribuir a que cada generación pueda tomar el relevo con criterio, responsabilidad y propósito.
Su objetivo es conectar inversión, optimización, planificación, estructuras, liquidez y estrategia familiar bajo un mismo marco de decisión. Porque una visión global no consiste solo en operar internacionalmente, sino en ver cómo cada decisión patrimonial impacta en el conjunto.
Así, seleccionan soluciones, entidades y especialistas exclusivamente en función de los intereses y necesidades de cada familia. Su labor no parte de una oferta predefinida, sino de una comprensión profunda del patrimonio, su contexto, sus riesgos y sus aspiraciones. Ayudan a diseñar estructuras de gobierno, procesos de toma de decisiones y dinámicas familiares que permitan preservar no solo el patrimonio, también los valores y la identidad que lo sustentan. En un entorno cada vez más complejo, las familias demandan acompañamiento especializado para abordar retos que van desde la sucesión y la gobernanza hasta la educación de las nuevas generaciones o la articulación de proyectos filantrópicos. El patrimonio moderno exige una mirada transversal capaz de conectar distintas disciplinas bajo una estrategia común y alineada con los objetivos familiares. Gestionar un patrimonio es importante. Darle continuidad, significado y propósito es lo que permite que trascienda.

