La entidad ha inaugurado este miércoles su nueva flagship en la Plaza de Colón de Madrid, un espacio de 1.820 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas y una terraza que se convierte en la mayor oficina del banco en el país. La apertura llega cuando la compañía supera los 4,6 millones de clientes en España y avanza hacia una oferta más amplia, con el próximo lanzamiento de banca privada y la entrada en banca para empresas en 2027.
La nueva sede, ubicada en Paseo de la Castellana, 2, propiedad de Inbest GPF SOCIMI, supone también un cambio en la relación física de ING con sus clientes. El banco, cuyo modelo se ha construido históricamente alrededor de los canales digitales, incorpora ahora un espacio concebido para combinar tecnología, asesoramiento especializado y atención presencial. La previsión de la entidad es que por sus instalaciones pasen una media de 600 personas cada día.
Una oficina para un ING más amplio
La apertura tiene una lectura que va más allá de los metros cuadrados. ING nació en España con una propuesta muy vinculada al ahorro y la banca digital y está ampliando progresivamente el perímetro de servicios que ofrece. La nueva flagship reunirá bajo un mismo techo a clientes particulares y, próximamente, a perfiles de banca privada, empresas y grandes corporaciones.
El movimiento coincide con una etapa de crecimiento del negocio español. El banco tiene previsto poner en marcha el segmento de banca privada en las próximas semanas, mientras que la banca dirigida a empresas está prevista para 2027. La nueva oficina funcionará así como una expresión física de esa transformación: un espacio pensado no solo para operaciones bancarias, sino también para acompañar decisiones financieras de mayor complejidad.
“La banca está evolucionando y los clientes esperan poder combinar la comodidad del mundo digital con el acceso a asesoramiento experto cuando lo necesitan”, ha señalado Alfonso Tolcheff, consejero delegado de ING en España y Portugal. El ejecutivo ha situado la apertura dentro de la evolución de la entidad hacia un banco “cada vez más completo”, con una propuesta centrada en las personas.
Tecnología, asesoramiento y 600 visitas al día
La flagship está diseñada para trasladar al espacio físico parte del modelo que ha definido a ING durante años: simplicidad, tecnología y autonomía, pero incorporando una capa adicional de atención personal.
El banco dispondrá de equipos especializados tanto para banca particular como para banca privada, con el objetivo de acompañar a los clientes en algunos de los principales momentos financieros de sus vidas. La previsión de 600 visitantes diarios convierte además la nueva sede en uno de los puntos de contacto físicos más relevantes de la entidad en España.

La elección de Plaza de Colón tampoco es menor. La oficina se instala en uno de los principales ejes empresariales y financieros de Madrid y en un espacio de gran visibilidad, en pleno Paseo de la Castellana.
Del banco al espacio cultural
Hay una segunda dimensión en la apertura: el arte contemporáneo. Coincidiendo con el 15 aniversario de la primera oficina de ING en España, la entidad ha planteado la flagship como algo más que una oficina bancaria.
El proyecto incorpora una colaboración con CAN (Contemporary Art Now) para convertir parte del espacio en un escenario dedicado a artistas emergentes y exposiciones temporales. La intención es integrar el arte en la experiencia cotidiana del edificio y acercar la creación contemporánea a públicos que habitualmente no frecuentan este tipo de espacios.
La propuesta encaja con una tendencia creciente entre las grandes compañías: convertir sus sedes y oficinas principales en lugares con una identidad propia, donde arquitectura, cultura, experiencia de cliente y marca conviven con la actividad corporativa.
Quince años después, otra ING en España
La inauguración llega 15 años después de la apertura de la primera oficina de ING en España. El contraste entre aquella primera presencia física y la actual flagship resume buena parte de la transformación del banco durante este periodo.
La entidad afronta ahora una nueva fase: mantener el peso de su modelo digital, pero ampliar su capacidad para atender patrimonios elevados, compañías y clientes con necesidades financieras más sofisticadas. La oficina de Colón será uno de los escaparates de ese cambio.
Con 4,6 millones de clientes, nuevos negocios en preparación y una flagship que aspira a recibir 600 visitantes diarios, ING busca que su siguiente capítulo en España tenga también una dirección física. El banco que durante años hizo de la distancia y la banca online su principal seña de identidad abre ahora una de sus puertas más grandes en el centro de Madrid.

