Nautik Magazine

El Juan Sebastián de Elcano cumple 100 años: así será la gran celebración del centenario

El buque escuela de la Armada celebra su aniversario con dos cruceros, una vuelta al mundo, escalas internacionales y una gran parada naval en Cádiz.

El buque escuela Juan Sebastián de Elcano. FOTO: Getty Images

El Juan Sebastián de Elcano cumplirá cien años en 2027 y la Armada ha diseñado para la ocasión una celebración a la altura de uno de los barcos más reconocibles de España. No será una única ceremonia ni una efeméride concentrada en una fecha: el centenario se prolongará durante 2027 y 2028, tendrá una marcada dimensión internacional y combinará navegación, formación, cultura, diplomacia y actividades abiertas a la sociedad. Bajo el lema «Un siglo navegando hacia el futuro», el programa oficial cuenta con la presidencia de honor de Felipe VI y tendrá como grandes protagonistas dos cruceros de instrucción extraordinarios: el XCIX Crucero de Instrucción Hispanoamérica 2027 y, posteriormente, el Crucero de Instrucción número 100, que incluirá una nueva vuelta al mundo.

La elección del calendario no es casual. El 5 de marzo de 2027 se cumplirán exactamente cien años de la botadura del buque en Cádiz. Ese día el Elcano estará en El Callao, Perú, participando en el encuentro internacional de grandes veleros Velas Latinoamérica. Será uno de los primeros grandes momentos de una celebración concebida para que el barco sea, precisamente, el protagonista en movimiento.

Dos cruceros y una vuelta al mundo

El programa comenzará en enero de 2027 con la salida desde Cádiz del XCIX Crucero de Instrucción, que llevará al buque por aguas de Hispanoamérica. El viaje tendrá uno de sus momentos centrales el 5 de marzo, coincidiendo con el aniversario de la botadura y con la presencia del Elcano en El Callao. La navegación continuará posteriormente hacia España y entre las escalas anunciadas figuran A Coruña, Lisboa y Cádiz, donde la celebración adquirirá una dimensión especialmente relevante.

La capital gaditana será uno de los grandes escenarios del centenario. En junio de 2027 está previsto un amplio programa de actividades culturales y deportivas, además de la instalación de un monumento dedicado a Minerva, la figura que preside el mascarón de proa del buque. Cádiz volverá así a ocupar el centro de una historia que comenzó hace un siglo en sus astilleros y que convirtió a la ciudad en la casa natural del buque escuela de la Armada.

Pero ese será solo el primer gran capítulo. En septiembre de 2027 el Elcano volverá a hacerse a la mar para iniciar el Crucero de Instrucción número 100, una cifra que tendrá un significado especial porque el viaje incluirá una vuelta al mundo. El crucero se prolongará hasta junio de 2028 y llevará al buque por algunos de los escenarios que forman parte de su historia. Entre las escalas previstas destaca Málaga, en octubre de 2027, una ciudad vinculada a la primera singladura de instrucción del buque en 1928.

El regreso a Cádiz está previsto para junio de 2028 y será entonces cuando la ciudad que vio nacer al barco vuelva a convertirse en escenario de una de las grandes imágenes del centenario: una Parada Naval de Conmemoración. El programa continuará posteriormente en Pasajes, donde se vinculará la celebración a la entrega de la primera Bandera de Combate del buque, y llegará a su conclusión en la Escuela Naval Militar de Marín el 16 de julio de 2028. En septiembre de ese año está prevista además la presentación del documental oficial del centenario. En total, más de un año y medio de actividades alrededor de un barco que, precisamente por su naturaleza, no podía celebrar cien años permaneciendo amarrado.

Cádiz, epicentro del centenario

Si existe una ciudad que pueda considerarse la casa del Elcano, esa es Cádiz. El buque fue construido en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga, en la Bahía de Cádiz. Allí se colocó su quilla, allí fue botado y desde allí comenzó una historia que terminaría llevándolo por prácticamente todos los grandes océanos del planeta. Por eso Cádiz tendrá un papel central durante el aniversario, con actos culturales y deportivos, actividades relacionadas con el patrimonio marítimo y diferentes iniciativas destinadas a acercar el buque a la población.

La instalación de un monumento dedicado a Minerva será uno de los elementos permanentes de la celebración. No es la primera vez que la relación entre la ciudad y el barco se materializa de esta manera. En enero de 2025 la Armada inauguró en Cádiz el nuevo emplazamiento de uno de los elementos históricos vinculados al buque: su antiguo palo mesana.

La dimensión de la celebración trasciende a la Armada. El centenario ha sido declarado Acontecimiento de Excepcional Interés Público, una figura que permite articular un programa específico de colaboración y patrocinio empresarial y que reconoce la relevancia histórica, cultural e internacional de la efeméride. El programa conmemorativo cuenta además con la presidencia de honor de Felipe VI.

La relación de la Corona con el buque se remonta prácticamente a sus primeros años. Alfonso XIII estuvo presente durante los primeros momentos de su vida operativa y, posteriormente, miembros de distintas generaciones de la Familia Real han navegado a bordo. El vínculo llegó a una nueva dimensión con la formación militar de la princesa Leonor, que realizó su periodo de embarque en el buque escuela. Cinco generaciones de la Familia Real han navegado en el Elcano, según recoge la documentación oficial de la comisión del centenario.

Un siglo formando marinos

La celebración tiene, sin embargo, un objetivo que va mucho más allá de recordar el pasado. El Juan Sebastián de Elcano sigue siendo un buque escuela y su misión fundamental continúa siendo la formación de los futuros oficiales de la Armada. Cada crucero convierte sus cubiertas en un aula en movimiento. Los guardiamarinas estudian navegación, meteorología, astronomía, maniobra y otras disciplinas, pero también aprenden algo que difícilmente puede reproducirse en tierra: convivir durante meses en el mar, asumir responsabilidades, trabajar en equipo y tomar decisiones en un entorno cambiante.

Ese carácter explica buena parte de la extraordinaria longevidad del buque. Otros grandes veleros construidos durante la primera mitad del siglo XX acabaron convertidos en piezas de museo. El Elcano, en cambio, continúa desempeñando la función para la que fue construido. Esa combinación entre patrimonio histórico y plena actividad operativa es precisamente uno de los elementos que hacen excepcional su centenario.

Un embajador de España a vela

A lo largo de un siglo, el Elcano ha desempeñado una segunda misión igualmente importante: representar a España en el exterior. Cada escala internacional convierte al buque en una suerte de embajada flotante. Su silueta, sus cuatro palos, la bandera española y su condición de gran velero histórico hacen que sea reconocible mucho antes de que la tripulación pise tierra.

La diplomacia naval adquiere en este caso una dimensión especialmente visual. El Elcano llega a un puerto extranjero, recibe autoridades y visitantes, participa en actos institucionales y culturales y abre sus cubiertas a ciudadanos que, en muchos casos, tienen en ese momento su primer contacto directo con España. Durante décadas, esa función ha convertido al buque en uno de los instrumentos más eficaces de proyección internacional de la Armada y, por extensión, de la imagen de España.

De Cádiz al mundo

La historia comenzó oficialmente el 5 de marzo de 1927, cuando el buque fue botado en Cádiz. Su construcción respondía a la necesidad de disponer de un nuevo buque escuela para la formación de los oficiales de la Armada y el diseño correspondió al ingeniero británico Charles V. Nicholson. El resultado fue un bergantín-goleta de cuatro palos que acabaría convirtiéndose en una de las grandes referencias de la navegación a vela española.

La elección del nombre también encerraba un mensaje. Juan Sebastián de Elcano fue el marino que completó la primera circunnavegación de la Tierra tras la muerte de Fernando de Magallanes en 1521. El nombre vinculaba así el nuevo buque con una de las mayores gestas de la navegación española. El barco entró en servicio en 1928 y ese mismo año inició su primer crucero de instrucción. Poco después realizaría su primera vuelta al mundo.

Entre 1928 y 1929 recorrió 32.282 millas náuticas en 172 singladuras, cruzando por primera vez el canal de Panamá. Era el comienzo de una relación con los océanos que se prolongaría durante cien años.

Más de dos millones de millas

Las cifras ayudan a dimensionar la historia. A lo largo de su trayectoria, el buque ha acumulado más de dos millones de millas náuticas, ha visitado centenares de puertos y ha navegado por decenas de países. Pero quizá la cifra más significativa sea otra: generaciones de marinos españoles han aprendido a navegar a bordo de sus cubiertas.

Ha sobrevivido a cambios políticos, tecnológicos y sociales que transformaron radicalmente el mundo en el que nació. Cuando fue botado, la navegación aérea comercial apenas comenzaba a desarrollarse, no existían los satélites, Internet era inimaginable y los sistemas electrónicos actuales de navegación pertenecían a la ciencia ficción.

Ahí reside una de las claves de este centenario. El Juan Sebastián de Elcano no representa únicamente una tecnología naval de otra época. Se ha convertido también en un escaparate de la evolución del sector marítimo español. Alrededor de la celebración están participando empresas y organizaciones vinculadas a la industria naval, la tecnología y la innovación.

Entre ellas se encuentra Marine Instruments, compañía española especializada en tecnologías de vigilancia marítima y sistemas de uso dual, que se incorporó en 2026 al programa como empresa patrocinadora. La declaración del centenario como Acontecimiento de Excepcional Interés Público también abre la puerta a una mayor implicación del tejido empresarial.

Para la industria naval española, la efeméride ofrece una plataforma singular: un barco con una enorme capacidad de convocatoria internacional que puede servir para mostrar cómo ha cambiado el sector marítimo durante el último siglo. Del velamen y la navegación astronómica a los sensores, las comunicaciones por satélite, la electrónica y los sistemas autónomos, el Elcano es, en cierto modo, una cápsula del tiempo.

Cien años también para la memoria

La celebración tendrá igualmente una dimensión cultural. La Armada, a través del Instituto de Historia y Cultura Naval y la Fundación Museo Naval, ha impulsado el proyecto fotográfico «Juan Sebastián de Elcano. Cien años, cien miradas». La iniciativa reunirá un centenar de imágenes relacionadas con el buque y dará lugar a una exposición itinerante durante 2027 y 2028, además de un catálogo impreso y digital.

La mejor forma de entender el programa del centenario es observar lo que la Armada ha decidido hacer con el barco: no lo ha dejado en puerto, sino que lo ha puesto de nuevo en ruta. Primero Hispanoamérica. Después, una vuelta al mundo. Entre medias, Cádiz, El Callao, Málaga, Lisboa, A Coruña, Pasajes, Marín y muchas otras escalas. La celebración será, por tanto, una prolongación natural de la propia historia del buque.

En marzo de 2027, cuando se cumplan exactamente cien años de su botadura, el Juan Sebastián de Elcano estará navegando. Y cuando en junio de 2028 regrese a Cádiz después de su centésimo crucero de instrucción, la imagen resumirá mejor que cualquier discurso lo que significa su centenario.

Artículos relacionados