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Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta: “Estabilidad es normalidad, no acostumbrarse a una situación límite”

El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta reclama al Gobierno un plan concreto para recuperar la normalidad tras la entrada masiva de decenas de miles de personas en julio y pide una mayor implicación de España y Europa en la protección de la frontera.

Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, en conversación con Ignacio Quintana, CEO de Forbes España.

“Todo el equipo que trabaja en SpainMedia, y yo creo también que nuestros lectores, hemos sufrido durante todo este verano y hemos seguido atentamente la situación”. Con estas palabras, Andrés Rodríguez, presidente de SpainMedia, introdujo a Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, antes de pedir un aplauso para el dirigente ceutí. “Quiero trasladar mi apoyo absoluto e incondicional al presidente Vivas y a la ciudad de Ceuta”, afirmó Rodríguez.

La conversación, mantenida con Ignacio Quintana, CEO de Forbes España, era una de las intervenciones más esperadas de los cuatro días del Forbes Economic Summit. Tres meses después de que Forbes España viajara a Ceuta para abordar junto a sus instituciones y empresarios el futuro económico de la ciudad, la actualidad había cambiado por completo el contenido de la conversación. Vivas llegaba al escenario para hablar de una ciudad que, en sus palabras, atraviesa “algo extraordinariamente grave para Ceuta y para el conjunto de España”.

“Me hubiera gustado estar aquí para poder hablar de futuro económico de Ceuta, pero desgraciadamente desde la última entrevista que tuvimos hasta ahora se ha producido en Ceuta algo extraordinariamente grave”, explicó.

El presidente ceutí situó el episodio de julio como un doble test: para la capacidad de resistencia de los propios ceutíes y para la respuesta del conjunto de España.

“Los ceutíes han dicho que no se van a rendir, que Ceuta no se va a entregar, que nos cueste lo que nos cueste, saldremos adelante”, afirmó Vivas. Y añadió que las muestras de solidaridad recibidas desde distintos puntos de España habían convertido el lema nacido en Ceuta:

“Ceuta no se vende, Ceuta se defiende, Ceuta es España”

en algo que, a su juicio, ya trasciende a la propia ciudad.

“Ceuta es una ciudad herida”

La primera cuestión que Quintana planteó a Vivas fue directa: cuál es la situación real de Ceuta a 24 de septiembre. La respuesta dibujó una ciudad que, según el presidente autonómico, todavía no ha recuperado la normalidad.

“Han pasado cerca de 60 días desde que tuvimos una invasión”, afirmó Vivas, utilizando deliberadamente ese término y explicando que, para afrontar el problema,

“lo primero que hay que hacer es llamar a las cosas por su nombre”.

Según su relato, la entrada masiva de finales de julio llevó a Ceuta en apenas 30 horas a decenas de miles de personas. La cifra manejada públicamente ha oscilado según la fuente: el Parlamento Europeo recoge una estimación de 80.000 entradas, mientras el Gobierno español ha utilizado cifras inferiores.

Para Vivas, sin embargo, el impacto no se mide únicamente en cifras. “Ceuta no es la que era el 29 de julio. Los ceutíes añoran esa ciudad. Ceuta es una ciudad herida. Es una ciudad que tiene alterada su vida”.

El presidente ceutí enumeró las áreas que considera afectadas: “las constantes vitales de Ceuta están radicalmente alteradas” en ámbitos como la seguridad, la actividad económica y el empleo, los servicios públicos esenciales, entre ellos sanidad y educación, y la convivencia.

Y dejó una de las frases más contundentes de su intervención: “Vivimos en estos momentos en una olla a presión que por cualquier circunstancia, en cualquier momento puede estallar”.

La acusación de falta de previsión

Vivas atribuyó una parte central de la situación a la actuación del Gobierno de España. Según su relato, en los días anteriores a la entrada masiva se había producido una intensificación de las llegadas por vía marítima y un fuerte incremento de los menores no acompañados acogidos en Ceuta.

“Nosotros no sabíamos desde la ciudad autónoma que se iba a producir la invasión”, explicó. Pero, aseguró, sí habían detectado señales previas que les llevaron a contactar con distintos ministerios y con Presidencia del Gobierno.

Vivas sostiene que la ciudad había advertido de la situación y cuestiona que no se adoptaran medidas suficientes. También reclama que se esclarezca qué información manejaron los servicios de inteligencia y cómo se trasladó a las autoridades. Estas afirmaciones forman parte de la versión del presidente de Ceuta; de hecho, el Gobierno ha rechazado públicamente que hubiera indicios previos conocidos por Bruselas o Frontex, mientras que la Eurocámara ha pedido una investigación independiente y exhaustiva para determinar responsabilidades.

El dirigente ceutí recordó además que Ceuta ya había vivido una crisis de características similares en 2021, aunque, según explicó, la magnitud de la de este verano fue muy superior.

“La frontera es una infraestructura crítica y estratégica para España”

Uno de los ejes de la intervención fue precisamente la consideración de la frontera de Ceuta como un asunto que trasciende a la propia ciudad.

Vivas defendió que la frontera debe estar bajo control español y europeo y no depender exclusivamente de la cooperación con Marruecos.

“La frontera es una infraestructura crítica y estratégica para España, pero no solo para España, sino también para Europa”, afirmó.

“No digo que no sea necesaria la colaboración de Marruecos, que lo es”, matizó, “pero la garantía de su control tiene que estar en manos de España y de Europa”.

La cuestión ha adquirido una dimensión europea en las últimas semanas. El Parlamento Europeo aprobó el 17 de septiembre una resolución que condena los cruces irregulares masivos hacia Ceuta, reclama mayor apoyo europeo y califica la instrumentalización de la migración como una posible herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial de un Estado miembro.

Vivas considera que ese respaldo abre una nueva etapa.

“Nosotros somos la frontera de España, pero por ser la frontera de España también somos la frontera de Europa”, sostuvo.

Marruecos y la dimensión europea

La relación con Marruecos ocupó buena parte de la conversación. Vivas defendió que la Unión Europea debe implicarse más directamente en la situación de Ceuta y reclamó que cualquier relación de cooperación con Rabat parta del respeto a las fronteras españolas y europeas.

“Para llevarnos bien nos tenemos que respetar y para respetarnos tenemos que empezar por respetar la integridad territorial de España y de Europa”, afirmó.

El presidente ceutí sostuvo además que resulta difícil entender que un movimiento de decenas de miles de personas pudiera producirse sin conocimiento de las autoridades marroquíes. Su interpretación sobre la responsabilidad de Marruecos es una posición política de Vivas que el Gobierno español no comparte en esos términos. En los últimos días, el dirigente ceutí ha insistido públicamente en que Marruecos está detrás de lo ocurrido, mientras el Ejecutivo español ha evitado atribuir públicamente a Rabat la responsabilidad por la entrada masiva.

Vivas también destacó la resolución aprobada por la Eurocámara como una oportunidad para reforzar la presencia europea en Ceuta. Entre las posibilidades que mencionó están una mayor presencia de Frontex y de la agencia europea de asilo, así como nuevos mecanismos normativos para responder ante episodios similares.

“La única cuestión es volver a la normalidad”

Pero, por encima de las distintas interpretaciones sobre el origen de la crisis, Vivas insistió durante toda la conversación en una reclamación concreta: volver a la normalidad.

“Nosotros le estamos planteando que la primera y única cuestión es volver a la normalidad”, explicó al ser preguntado por la relación con el mando único establecido para gestionar la crisis.

El presidente de Ceuta criticó que, casi dos meses después de los acontecimientos de julio, todavía no exista según su versión, un horizonte temporal suficientemente concreto para esa vuelta a la normalidad. “Cada vez que hablamos con el mando único le decimos qué plan tienen para la vuelta a la normalidad. Al margen de llenar toda Ceuta de campamentos, ¿qué plan tienen? Todavía esta respuesta no ha sido atendida de una manera concreta y precisa”.

También cuestionó que se utilice el término “estabilidad” sin precisar qué significa. “Hay que entender ya que estabilidad es normalidad”, afirmó. “Cuidado con los términos, porque a lo mejor la estabilidad es que se acostumbren a lo que tienen”.

Su petición pasa por el retorno de quienes llegaron durante los días de la crisis y por la adopción de medidas que permitan recuperar la seguridad y la actividad económica.

“Ceuta demanda y reivindica, con todo derecho, la vuelta a la normalidad”, señaló.

La economía como condición para recuperar Ceuta

Aunque la conversación estuvo inevitablemente marcada por la crisis, Vivas quiso volver al asunto que había llevado a Forbes España a Ceuta meses atrás: el futuro económico de la ciudad.

Su diagnóstico parte de una premisa: sin seguridad y estabilidad no hay inversión, empleo ni capacidad para generar riqueza. “Ceuta demanda también las actuaciones que hagan que podamos mirar el futuro con optimismo, que podamos mirar al futuro desde la perspectiva de la seguridad, de la estabilidad y del progreso; que podamos dormir tranquilos para que podamos generar riqueza y bienestar a todos los ciudadanos de Ceuta”.

En este punto, la dimensión europea vuelve a aparecer. Vivas explicó que, además de las medidas relacionadas con la gestión fronteriza, existen expectativas sobre un posible tratamiento económico y financiero específico para Ceuta, incluida la posibilidad de avanzar hacia su integración en la unión aduanera manteniendo su régimen económico y fiscal especial.

Para el presidente ceutí, la crisis no puede terminar simplemente con la gestión de sus consecuencias inmediatas. Debe desembocar, según defendió, en un marco que permita a la ciudad afrontar el futuro con mayor seguridad y capacidad económica.

“Si naufraga Ceuta, naufraga España”

En el tramo final de la conversación, Quintana planteó a Vivas una idea diferente: si de una crisis tan grave también puede salir una Ceuta más fuerte.

El presidente autonómico respondió trasladando el protagonismo a sus ciudadanos. “La fortaleza la están demostrando los ceutíes, que están muy por encima de lo que yo pueda aportar”.

Recordó las concentraciones que se han sucedido en la ciudad y la manifestación del 2 de septiembre, que calificó como la más importante de las últimas décadas. Pero también puso el foco en el respaldo recibido desde el resto de España y, ahora, desde las instituciones europeas.

“Como digo, como he dicho antes, con enorme satisfacción comprobamos que el resto de España está con Ceuta”, afirmó. Y cerró con una idea que resume el carácter nacional y europeo que quiso imprimir a su intervención: “El resto de España está convencida de que si naufraga Ceuta, naufraga España. Y ahora también contamos con el apoyo de Europa, que también entiende que aquella es una cuestión europea”.

Una conversación que, más allá de la crisis inmediata, terminó devolviendo el foco al futuro de una ciudad cuya economía, seguridad y posición estratégica están estrechamente vinculadas a una cuestión que ya no es únicamente ceutí: qué lugar ocupa Ceuta en España y en Europa y cómo se protege esa frontera en un escenario de creciente presión migratoria y tensión geopolítica.

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