La segunda jornada de Forbes Economic Summit, que se celebra en Forbes House del 21 al 24 de septiembre en colaboración con Accenture, Árima, ARK Arquitects, AstraZeneca, Bristol Myers Squibb, Cepa 21, Chiesi, DXC, Endesa, Engie, Factorial, KPMG, Línea Directa Aseguradora, MasOrange, Michelin, Naturgy, NTT Data, Pascual, Philip Morris España, Seidor, T-Systems y Verisure, ha reunido a Alberto Valero, Head of Large Enterprise & Public de SEIDOR; César Vargas, CEO de Pascual; y Álvaro Vázquez, director de Gestión de Personas de Verisure, para hablar sobre innovación, personas y crecimiento.
Sobre los cambios en la manera de competir de las compañías, Valero ha manifestado que hoy en día «se abren más posibilidades por la disrupción tecnológica que favorece la inteligencia artificial (IA), que permiten que situaciones de cambio competitivo se produzcan a una velocidad exponencial». Y ha matizado: «Pueden aparecer nuevos competidores que ni te podías imaginar en plazos cortos de tiempo porque se apoyan en esa tecnología disruptiva de forma nativa».
En este sentido, el directivo ha explicado que la innovación ayuda «a dar saltos de competitividad» y permite «aplicar de forma creativa» nuevas maneras de hacer las cosas, pero «sin una base de personas y de cultura organizativa que sea capaz de ir digiriendo estas mejoras no se puede adaptar». Así pues, en su opinión, «lo que hay que trabajar son las personas y al cultura organizativa para ser capaz de sacar el máximo partido al ritmo que puedan de la innovación tecnológica».
Por otro lado, a la hora de aplicar tecnología en la empresa, Valero cree que lo más importante es ser capaz de centrarse en aquellos ámbitos de innovación donde aplicando tecnología se va a llegar más lejos y a diferenciar del resto de la competencia. «Si priorizas de forma mucho más ordenada y eliminas lo secundario o lo superfluo, serás capaz de impactar a escala. Y nosotros –SEIDOR– estamos ayudando a las compañías a identificar cuáles son esos procesos, no solo hablando de tecnología, sino trabajando con ellos mano a mano en saber cómo ayudarles a mejorar la experiencia del cliente».
Competencia difícil y nuevas necesidades
En cuanto al sector de la alimentación, Vargas ha dicho que se compite «con dificultad creciente» por dos motivos, uno externo, «hay presión sobre los costes de energía, hay presión legislativa, el incremento de la inseguridad legislativa, la cantidad, incremento de la presión fiscal tenemos cada vez más, y la cadena de suministro cada vez se complica más, se encarece muchísimo, tenemos productos de ciertos países y los costes no son los costes, sino el tiempo de tardar en llegar lo dificulta mucho más»; y otro interno, «pues tenemos un contexto, como te decía, con unas legislaciones incrementales, tenemos un contexto donde en los últimos años el argumento rey es el precio y donde muchas veces la concentración de la distribución hace que todo el poder de la negociación esté empezando a desplazarse hacia la distribución y es la tensión entre los distribuidores y que está marcando el ritmo de qué es lo que ocurre en la competitividad».
Sobre los procesos, el directivo ha comentado que la innovación de producto es «absolutamente crucial» y también lo es «el conocimiento del consumidor y la respuesta al consumidor, el dato y el entendimiento de lo que necesita». Además, ha puesto de relevancia que antes se podían lanzar muchos productos, pero en la actualidad «tienes que hacer muchísimo menos y con muchísimo más acierto.
«Los nuevos tiempos nos están trayendo necesidades de operar de otra manera, pero yo te diría que lo que estamos cambiando no es el qué o el quiénes somos, sino el cómo tenemos que operar en ese en ese entorno. Es algo extremadamente complejo. Tienes que automatizar cuando tienes a las personas correctas, con los datos correctos y con los procesos bien ordenados«, ha defendido el directivo.
Por último, Vargas ha puesto de relevancia que es importante entregar lo que prometes: «Tiene que haber una honestidad rabiosa respecto al producto o al servicio que tú vendes. Antes ya era cierto, pero es verdad que ahora es mucho más relevante porque ahora saben de tu producto a veces más que tú y te hacen preguntas».
Tecnología y personas
Vázquez cree las compañías deben valorar en qué departamentos incluyes energía y en cuáles es «innegociable» la parte humana. El directivo considera que las personas y la tecnología deben evolucionar al mismo ritmo, y que las compañías deben facilitar la tecnología y las herramientas necesarias a las personas. «Esto no va solo de personas, va de personas y tecnología y combinarlo, combinar las dos para ayudar a ese crecimiento», ha asegurado.
En esta línea, Vázquez ha continuado: «Hay una dimensión emocional de la innovación y de la transformación. ‘Estoy deseando utilizarla y me da miedo’. Entonces, yo creo que tenemos que entender esa dimensión emocional que tiene la opción de la IA de la quiero utilizar, pero me preocupa que me quite el trabajo. Y ahí hay una persona que hay que entender sus emociones, sus miedos, sus incertidumbres y ahora tenemos una labor de acompañar porque de la IA sobre todo se habla de eficiencia y de productividad, por lo tanto me genera un rechazo porque me va a quitar el trabajo. Y es al revés, yo te quiero hacer superhumano, te quiero potenciar y quiero que dediques tu tiempo a hacer un trabajo de más calidad. En nuestro caso, conversando con los empleados, conversando con los clientes».
Además, el directivo ha recordado que las nuevas generaciones usan la IA para todo y cuestiona si las compañías están preparadas para contar con ellas, porque «han aprendido de una manera, trabajan de una manera, colaboran de una manera, y no entro si es mejor o peor», por lo que también es necesario que se lleve a cabo una «transformación de la cultura empresarial«, por ejemplo.

