La Fórmula 1 ha sido la gran protagonista de la Forbes House Business Pole Position celebrada este miércoles, 9 de septiembre. Destacadas figuras del ámbito deportivo, empresarial e institucional como Rocío Albert, consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Luis García Abad, director de Madring, y José Vicente de los Mozos, presidente de IFEMA Madrid, han disfrutado en el club privado de Forbes de la música de Edgar Kerri y de una decoración pensada al detalle con motivo de la llegada del campeonato a Madrid.
Este encuentro, patrocinado por PwC, Heineken 0.0, Chivas Regal, bp, DAZN, Fever, Velo, Lenovo, Alta Expresión de los Pedroches e Invest in Madrid, marca el pistoletazo de salida del primer Gran Premio de Fórmula 1 en más de cuatro décadas que acoge la capital española.
Tras la Forbes House Business Pole Position Talks, concebida para mirar la Fórmula 1 más allá del cronómetro, se ha celebrado una fiesta en la que notables personalidades se han dado cita. Por el ‘circuito’ de Forbes House se han paseado rostros conocidos como la chef Samantha Vallejo-Nágera, las modelos Alejandra Domínguez y Almudena Fernández, el diseñador Juanjo Oliva, el deportista Andre Dixon, el piloto Isak Hadjar, la diputada Beatriz Fanjul, las creadoras de contenido Salma del Toro y Micca Tozzi, Ellen Jones, Head of ESG de Formula 1, Louise Young, Chief Race Promotion Officer de Formula 1, Aurélie Bouti, World Best Travel Influencer, Maggie Gavilán, fundadora de Mother Euro, y las periodistas Linda Sharkey, Valentina Peña y Florencia Andersen.

Forbes House abrió sus puertas con una propuesta que contó con diferentes ambientes: la banda sonora de un saxofonista en una de las plantas creó una atmósfera más relajada, mientras que una música más animada en la terraza permitió disfrutar del cielo de Madrid, todo ello acompañado de una deliciosa propuesta gastronómica.
El circuito MADRING, situado en el entorno de IFEMA-Valdebebas, recibirá la competición del 11 al 13 de septiembre, con los primeros entrenamientos libres el viernes a las 13:30 horas, la clasificación el sábado a las 16:00 y la carrera del domingo a las 15:00 horas. Pero antes de que los motores rujan en el asfalto Forbes House se ha convertido en un circuito donde profesionales del motor, deportistas y apasionados de las carreras han dialogado en torno a lo que supone la llegada del Gran Premio a la capital.
Negocio, tecnología e impacto económico: las claves de la jornada
La Fórmula 1 ya ha empezado su carrera en Madrid, y no solo sobre el asfalto. La primera edición de Forbes House Business Pole Position puso sobre la mesa todo lo que rodea al regreso del Gran Circo a la capital: negocio, empleo, tecnología, entretenimiento, marcas, inversión y proyección internacional. Rocío Albert, consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, resumió la dimensión económica del proyecto: “La Fórmula 1 va a producir 400 millones de euros, 8.500 puestos de trabajo y 73 millones de euros” en ingresos públicos. Para Madrid, el Gran Premio representa una oportunidad para demostrar su capacidad de acoger grandes acontecimientos y reforzar su posición como ciudad abierta al mundo.
El regreso de la Fórmula 1, 45 años después de su última presencia en Madrid, supone mucho más que recuperar una competición histórica. El campeonato se ha convertido en una industria global que combina deporte, entretenimiento y negocio. Durante la jornada, pilotos, representantes de la FIA, medios y compañías de entretenimiento analizaron cómo ha cambiado la manera de vivir y consumir la F1. Ya no basta con la carrera: el aficionado busca contenidos, experiencias y nuevas formas de interacción. La competición se ha convertido así en una plataforma capaz de atraer a nuevas audiencias, especialmente jóvenes y digitales, y de generar actividad económica alrededor de cada Gran Premio.
La tecnología es otra de las grandes carreras que se disputan fuera del circuito. Electrificación, combustibles sostenibles, nuevos materiales, aerodinámica, inteligencia artificial y análisis de datos están transformando una competición que funciona como laboratorio de innovación para la industria del automóvil. El objetivo de alcanzar el net zero racing en 2030 obliga, además, a revisar desde la tecnología de los monoplazas hasta la logística y los desplazamientos entre circuitos. La sostenibilidad se convierte así en uno de los grandes retos de una competición históricamente asociada a la velocidad y al consumo energético.

La Fórmula 1 también se juega en el terreno de las marcas. El patrocinio ha dejado de consistir simplemente en colocar un logotipo sobre un monoplaza: las compañías buscan ahora formar parte de la experiencia, generar contenido y construir vínculos con comunidades y audiencias. La F1 funciona como una plataforma global de relevancia cultural capaz de conectar deporte, innovación, entretenimiento y negocio. Esa evolución explica la presencia creciente de compañías que encuentran en el campeonato una vía para reforzar su posicionamiento y convertir su inversión en experiencias que trascienden la carrera.
En el caso de Madrid, detrás de la llegada del Gran Premio existe además un proyecto de ciudad. Luis García Abad, director general de MadRing, ha defendido la necesidad de hacer realidad el proyecto desde el pragmatismo: “Generar grandes proyectos desde el realismo, desde el pragmatismo, no fue fácil. Pasar de las palabras a los hechos fue algo más complejo que soñar con hacerlo”. Su conclusión resume el camino recorrido: “Hemos escuchado muchas veces ‘no, imposible que salga bien’. Pero aquí estamos. Hemos hecho realidad todos los imposibles y eso es el gran éxito”. La competición se convierte así en una herramienta para atraer visitantes, inversión y talento, con una previsión de más de 10.000 visitantes durante el evento.
El gran reto empieza cuando se apague el último semáforo. José Vicente de los Mozos, presidente del Comité Ejecutivo de IFEMA Madrid y CEO de Indra Group, ha defendido que el Gran Premio debe entenderse como un proyecto de alcance internacional: “Hablamos de un proyecto mundial de gran excelencia, calidad y valor añadido”, ha señalado. Y ha reivindicado el papel de Madrid y de IFEMA como escenario para hacerlo posible: “Es un proyecto de Madrid y con marca España”. La carrera, por tanto, no se medirá únicamente en vueltas o milésimas, sino en su capacidad para dejar un legado económico, empresarial y urbano. Madrid ya ha conseguido que la Fórmula 1 vuelva a la capital; ahora tendrá que demostrar que sabe convertir esa oportunidad en una carrera de largo recorrido.

