El Canal de Panamá aplicó este jueves 3 de septiembre la primera restricción de tránsito desde la crisis hídrica de 2023, en un intento de ahorrar el agua dulce que alimenta la vía interoceánica. La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) redujo los cupos diarios de una media de 36 a 34 buques, y prevé un nuevo recorte, hasta los 32 tránsitos diarios, a partir del 15 de septiembre.
La reducción afecta especialmente a las esclusas neopanamax, utilizadas por los buques de mayor calado: sus cupos diarios bajaron de 10 a nueve desde el 3 de septiembre. En las esclusas panamax, las centenarias, los cupos pasaron de 26 a 25. A partir del 15 de septiembre, las panamax bajarán además a 23 cupos diarios, hasta completar el total de 32 tránsitos.
A la restricción de tránsitos se suma una reducción progresiva del calado, la parte sumergida del buque, en vigor desde el 3 de julio. El pasado 2 de septiembre entró en vigor un calado de 14,63 metros, que bajará a 14,48 metros el 1 de octubre, con el objetivo de situarse en 13,41 metros para el próximo verano, frente al máximo operativo de 15,24 metros.
Dos lagos bajo presión
El Canal, de 80 kilómetros, funciona con el agua dulce de los lagos artificiales de Gatún (creado en 1913) y Alhajuela (1935), que también abastecen a la mitad de la población panameña. Entre mayo y agosto, la cuenca registró un déficit de lluvias del 34 % respecto a la media histórica, y las aportaciones de agua fueron un 44% inferiores, según datos de la ACP.
«Las condiciones hídricas son desafiantes por la posibilidad de un fenómeno de El Niño fuerte», advirtió Ilya Espino de Marotta, quien asumirá la administración del Canal el próximo lunes. La Organización Meteorológica Mundial estima que existe una probabilidad cercana al 100% de que El Niño se prolongue hasta febrero de 2027, con una intensidad que podría ser muy fuerte o incluso excepcional.
El sistema de reservas, bajo tensión
Ante la escasez de cupos, la ACP modificó desde el 30 de agosto su sistema de reservas para dar más flexibilidad a los clientes neopanamax, que ahora pueden obtener más de un slot para la misma fecha o en fechas consecutivas. Para los tránsitos a partir del 13 de septiembre se ofrecerán 63 slots semanales repartidos entre los distintos segmentos de mercado, con un mínimo de tres reservados para el gas natural licuado (GNL).
Los buques que lleguen sin reserva se exponen a esperas indefinidas y a subastas cuyo precio se ha disparado: los cupos han llegado a superar los 5 millones de dólares, frente a una media de 55.000 dólares a principios de año.
Impacto en el comercio mundial
Por el Canal transita entre el 3% y el 5% del comercio marítimo mundial, y siete de cada diez contenedores que lo cruzan tienen como origen o destino Estados Unidos. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 pasaron unos 13.400 barcos con 489 millones de toneladas de carga, por unos ingresos de 5.700 millones de dólares.
La restricción llega además en un momento delicado para el mercado del gas: el tráfico de metaneros por Panamá se había recuperado en julio, con 11 buques cargados, el mayor número mensual desde noviembre de 2023, nueve de ellos rumbo a Japón o Corea del Sur. Las tensiones en el estrecho de Ormuz, que han llevado a operadores de GNL y GLP a desviar rutas hacia el corredor América-Asia, añaden presión adicional sobre el paso panameño.
Analistas consultados por AFP advierten de que unas restricciones prolongadas podrían encarecer los envíos y alargar los tiempos de espera, con impacto en los precios de las mercancías. Según el exadministrador del Canal Jorge Quijano, por cada 30 centímetros que baje el calado, un barco deja de transportar en promedio 200 contenedores.
La ACP prevé construir un embalse de 4.600 hectáreas en el río Indio, al oeste del Canal, para blindar su operación frente a futuras sequías y garantizar el abastecimiento de agua potable a la población durante los próximos 50 años. Sin embargo, las obras no estarán listas antes de 2031.

