BrandVoice

La experiencia inmersiva de VELO y McLaren Mastercard F1 Team que te permite ponerte al volante de un simulador (y llevarte una pieza a casa)

VELO y McLaren aterrizan con su universo de Fórmula 1 en una Pop-Up en Valdebebas, junto al circuito de Madrid, coincidiendo con la llegada de la competición a la ciudad. El espacio reunirá piezas originales del MCL36, simuladores y distintas experiencias para los aficionados.

Una de las piezas originales del MCL36 de 2022, pilotado por Lando Norris, que forma parte de los coleccionables de VELO y McLaren Mastercard Formula 1® Team.

La nueva Pop-Up de VELO en Madrid propone una experiencia para acercarse al mundo del motor desde dentro. Situada en Valdebebas, junto al circuito de Madrid, la activación invita a los fans mayores de 18 años y consumidores de nicotina a recorrer distintos espacios en los que podrán descubrir piezas originales de un monoplaza, enfrentarse al cronómetro en simuladores de conducción, generar su propia imagen en un AI Photobooth e incluso hacerse un selfie con un showcar oficial del equipo McLaren F1.

El recorrido comienza frente a un coche de exhibición y continúa hacia aquello que normalmente permanece oculto bajo la carrocería. En Los coleccionables, los visitantes podrán acercarse a componentes auténticos del MCL36 de 2022, pilotado por Lando Norris, y conocer la función que desempeña cada uno de ellos. Algunas de estas piezas, además, podrán terminar en manos de los propios fans: se sortearán entre las personas que se registren en el CRM de VELO durante la activación, siempre mayores de 18 años y consumidores de nicotina.

La experiencia continúa al volante. Los simuladores de conducción permitirán a los visitantes poner a prueba sus reflejos y buscar el mejor tiempo, mientras que el AI Photobooth ofrecerá la posibilidad de crear y descargar imágenes ambientadas en el universo automovilístico. La visita se completa con un espacio dedicado a VELO Spicy Papaya Limited Edition, una edición cuyo diseño está inspirado en McLaren Racing.

Así, la Pop-Up propone diferentes maneras de vivir la afición: ver el coche, descubrir qué esconde bajo la carrocería, ponerse al volante, crear un recuerdo y, para algunos fans, incluso llevarse a casa una pieza auténtica de la historia de McLaren.

Porque detrás de cada elemento de un monoplaza hay una decisión de ingeniería. Algunas tienen forma de alerón. Otras miden apenas unos centímetros y nadie las ve cuando el coche pasa a toda velocidad. Pero todas responden a la misma obsesión: conseguir que cada elemento haga exactamente lo que tiene que hacer.

Una visita que empieza por el coche y termina debajo de él

Los coleccionables son uno de los puntos centrales de la Pop-Up. Allí, las formas del monoplaza dejan paso a sus componentes: piezas auténticas procedentes del MCL36 de 2022, pilotado por Lando Norris, que permiten descubrir la complejidad que existe detrás de cada vuelta al circuito. Y basta con acercarse a una de ellas para entender que, en este universo, el tamaño puede resultar engañoso.

El alerón delantero del monoplaza, una de las piezas que protagonizan la colección de VELO y que los fans podrán descubrir durante la activación.

El borde de titanio del fondo plano, de 300 por 150 milímetros, trabajaba a escasos milímetros del asfalto. En 2022, con el regreso de la aerodinámica de efecto suelo, este componente contribuía a canalizar el flujo de aire bajo el coche. Su fabricación en titanio respondía, precisamente, a la necesidad de resistir los daños a los que estaba expuesto.

Hay otras piezas cuya importancia tampoco se corresponde con sus dimensiones. El tapón del colector del sistema de combustible, de apenas 55 por 55 por 35 milímetros, se encargaba de sellar una cavidad del colector para garantizar un suministro constante de combustible al motor.

Y después está el calor. La interfaz de refrigeración del conducto de freno canaliza aire frío hacia zonas críticas del sistema de frenado. Los discos de carbono-carbono pueden alcanzar temperaturas superiores a los 1.000 °C durante las frenadas más exigentes. Una cifra que hace que la expresión «frenar fuerte» adquiera, de repente, una dimensión bastante más literal.

La colección incorpora también un calzo de suspensión de titanio, utilizado para ajustar con precisión la geometría de la suspensión en función de las características de cada circuito. Son componentes pequeños. Algunos caben en una mano. Pero juntos cuentan una historia enorme: la de un coche en el que cada milímetro tiene una razón de ser.

El recuerdo que no se compra en una tienda

Aquí aparece uno de los grandes atractivos de la activación: algunas de las piezas oficiales expuestas en la Pop-Up se sortearán entre las personas que se registren en el CRM durante la activación. Es decir, algunos de los fans que se registren en el CRM de VELO y sean mayores de 18 años y consumidores de nicotina podrán llevarse consigo un componente auténtico del MCL36 de 2022.

No es el recuerdo habitual de una visita. No es una réplica diseñada para parecerse al original. Es una parte real de un coche que pasó por un circuito, que estuvo sometido a fuerzas, temperaturas y velocidades que quedan muy lejos de la experiencia cotidiana y que, después de cumplir su función, puede acabar formando parte de una colección privada, además de estar firmada por el actual campeón de pilotos.

Para participar, el recorrido incorpora un código QR desde el que los asistentes pueden realizar el registro correspondiente. Porque algunas historias se cuentan. Y otras, como estas, se guardan.

Del mirar al volante

Después de descubrir qué ocurre bajo la carrocería, la Pop-Up ofrece la posibilidad de comprobar qué se siente al intentar dominarla desde el asiento del piloto, en una experiencia abierta únicamente a mayores de 18 años.

Los simuladores de conducción permitirán a los visitantes enfrentarse al cronómetro y buscar el mejor tiempo. Una cosa es ver desde fuera cómo un piloto encuentra la décima y otra bastante distinta intentar encontrarla uno mismo.

El monoplaza de McLaren, protagonista de la nueva Pop-Up de VELO en Madrid, donde los fans podrán acercarse al universo del equipo y descubrir su ingeniería de cerca.

El recorrido incorpora además un AI Photobooth, donde los asistentes podrán generar y descargar imágenes ambientadas en el universo automovilístico.

La Pop-Up también cuenta con un espacio de descubrimiento de VELO Spicy Papaya Limited Edition, una edición cuyo diseño está inspirado en McLaren Racing. El acceso a este espacio de la Pop-Up estará restringido exclusivamente a consumidores de nicotina.

Como broche final, el recorrido termina con una mirada exclusiva al showcar oficial de McLaren, una joya de la ingeniería que todos los fans podrán admirar y una oportunidad perfecta para hacerse una foto memorable.

Así, el recorrido propone diferentes maneras de vivir la afición: mirar el coche, descubrir su interior, enfrentarse al cronómetro, llevarse una imagen y, para algunos de los visitantes, incluso conservar una pieza auténtica de su historia.

De la pista a los fans

La activación forma parte de un territorio creativo que VELO y McLaren han desarrollado alrededor de Live Your Fandom: una manera de poner el foco en quienes siguen al equipo y encuentran en esa afición una forma propia de expresarse.

Uno de los capítulos más singulares de esta colaboración tuvo lugar en 2025, cuando nueve superfans de distintos lugares del mundo viajaron al McLaren Technology Centre para participar en un taller en el que compartieron qué significaba para ellos formar parte de la afición. Sus historias terminaron trasladándose al diseño del MCL39 para el carrera de Abu Dabi.

La nueva Pop-Up lleva esa conversación a Madrid y la convierte en algo mucho más cercano. Ya no hace falta esperar a ver el coche pasar para preguntarse qué hay detrás. El público podrá acercarse a sus piezas, conocer la función de cada una y descubrir una parte de la ingeniería que normalmente permanece fuera de plano. La propuesta tendrá, además, una parada especial dentro del calendario de la ciudad: VELO formará parte del evento que Forbes celebrará ese miércoles, sumando esta colaboración al encuentro y acercando su universo de McLaren a un contexto distinto al de los circuitos.

Porque quizá la mejor manera de entender un coche de competición sea dejar de mirarlo únicamente como un todo. Mirar una pieza. Después otra. Entender por qué una trabaja a milímetros del asfalto, por qué otra necesita resistir temperaturas extremas o por qué una pequeña pieza de titanio puede resultar decisiva. Hasta descubrir que un monoplaza no es solo una máquina. Es la suma de cientos de decisiones que, juntas, consiguen que durante unos segundos todo parezca sencillo. Y ahora algunas de esas decisiones salen de debajo de la carrocería para encontrarse con quienes llevan años mirando desde fuera.

La velocidad dura un instante. La historia que la hace posible puede quedarse para siempre.

Para consumidores adultos de nicotina mayores de 18 años. Este producto contiene nicotina y es adictivo.

Artículos relacionados