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Muere Josep Cusí, armador del Bribón y amigo íntimo del rey Juan Carlos I

El empresario catalán, fallecido este miércoles en Barcelona a los 92 años, fue durante décadas una de las personas más próximas a Juan Carlos I y una figura clave en la trayectoria de la vela española.

El rey Juan Carlos de España y el armador José Cusi reciben su tercer premio en la ceremonia de entrega de premios de la 20.ª regata de la «Copa del Rey», celebrada el 5 de agosto de 2001 en la isla de Palma de Mallorca, España. (Foto de Carlos Álvarez/Getty Images).

Josep Cusí ha fallecido este miércoles en Barcelona a los 92 años. Empresario, deportista y uno de los grandes armadores de la vela española, Cusí mantuvo durante más de seis décadas una estrecha amistad con Juan Carlos I, con quien compartió buena parte de su trayectoria deportiva a bordo de las distintas generaciones del Bribón.

La relación entre ambos comenzó a principios de los años sesenta. Con el tiempo, Cusí se convirtió en uno de los confidentes más discretos del entonces príncipe Juan Carlos y, posteriormente, en su armador y hombre de confianza en el ámbito de la vela.

Cusí había estudiado Ingeniería Electrónica y desarrolló una trayectoria empresarial al margen del deporte. Sin embargo, su vocación deportiva estuvo presente durante buena parte de su vida. Fue nadador y jugador de waterpolo de competición y posteriormente destacó en el tiro al plato, disciplina en la que representó a España en los Juegos Olímpicos de México de 1968. También practicó submarinismo y participó en expediciones junto a Jacques Cousteau.

El Bribón, un proyecto compartido

Su vínculo con Juan Carlos I adquirió una nueva dimensión a comienzos de los años setenta, cuando ambos empezaron a competir en vela. En 1971 comenzó a navegar el primer Bribón, entonces propiedad de Cusí, mientras Juan Carlos lo hacía a bordo de un barco similar denominado Shere-Kan. Un año después ambos unirían sus proyectos en el Bribón II.

A partir de entonces, los papeles quedaron claramente definidos: Juan Carlos asumía el puesto de patrón y Cusí ejercía como armador, ocupándose también de reunir a las tripulaciones. A lo largo de las décadas, las sucesivas generaciones del Bribón se convirtieron en una de las sagas más reconocibles de la vela española.

La relación deportiva entre ambos tuvo uno de sus principales escenarios en la Copa del Rey, cuya primera edición se disputó en 1982. Cusí y Juan Carlos I ganaron juntos la competición en cinco ocasiones: 1984, 1985, 1993, 1994 y 2000, siempre a bordo de distintas unidades del Bribón.

En aquellas primeras tripulaciones participaron algunos de los nombres más destacados de la vela española, entre ellos Antonio Gorostegui, José Luis Doreste y Alejandro Guasch, además de Constantino de Grecia.

El proyecto del Bribón continuó evolucionando durante las siguientes décadas. En 2007 se estrenó la que sería la última unidad de la saga hasta 2011, aunque Cusí continuaría financiando posteriormente otros proyectos vinculados a la actividad náutica del rey emérito.

Impulsor de la vela profesional

La influencia de Cusí en la vela española no se limitó al Bribón. En 2005 lideró la implantación en España de la clase TP52, con el Bribón entre los primeros proyectos españoles en apostar por estos barcos de altas prestaciones. Posteriormente, los TP52 se consolidaron como una de las principales referencias de la vela profesional, primero en el circuito MedCup y más tarde en las 52 Super Series.

Cusí ejerció además como embajador de los armadores de la clase, contribuyendo a la expansión de una categoría que acabaría adquiriendo una importante dimensión internacional.

Su trayectoria también estuvo vinculada a instituciones de la sociedad barcelonesa como el Real Club Náutico de Barcelona y el Círculo del Liceo. Estaba casado en terceras nupcias con Inés Muiños y tenía seis hijos.

En 2021 sufrió un ictus que condicionó sus últimos años y provocó problemas de movilidad. Su estado de salud se deterioró especialmente en los últimos días.

Con su fallecimiento desaparece una de las figuras más singulares de la historia reciente de la vela española. Para Juan Carlos I, se marcha además uno de sus amigos y colaboradores más cercanos durante más de medio siglo, con quien compartió competiciones, victorias y décadas de navegación a bordo del Bribón.

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