Hace unos meses publicábamos en este artículo que la cadena de moda de bajo coste Primark había sacado tajada del desplome de la libra que trajo consigo el Brexit. La propia compañía llegó a reconocer en un comunicado que las ventas de se trimestre se habían “beneficiado de la debilidad de la libra”, lo que explicaba una facturación un 7% por encima de la registrada en el mismo periodo de 2015. Hoy, en la presentación de los resultados de su ejercicio fiscal de 2016, cerrado el 17 de septiembre, su postura respecto a la incidencia del referéndum que sentenció la salida de Reino Unido de la Unión Europea parece ser otra.

Primark cerró su ejercicio fiscal de 2016 con unos ingresos de 5.949 millones de libras (6.680 millones de euros), un 11% por encima del año inmediatamente anterior (9% a tipo contante). Por su parte, los beneficios de la compañía ascendieron a 689 millones de libras (unos 774 millones de euros), por lo que el aumento respecto al pasado ejercicio se sitúa en un mero 1% a tipos de cambio constante.

La cadena británica ha señalado como culpable al Brexit, declarando que, pese a la caída a plomo de la libra, espera no subir los precios. Además, ha subrayado que, frente a la estabilización de las ventas en Reino Unido y la caída en Países Bajos y Alemania, los mejores mercados han sido España, Austria, Francia e Irlanda.

Al cierre de su ejercicio fiscal a mediados de septiembre Primark contaba con 315 establecimientos en once países del mundo. De entre las 22 aperturas de nuevas tiendas en 2016 una destacó la de Madrid – la única que la marca realizó en España -, un impresionante espacio de 12.500 metros en plena Gran Vía, coincidiendo con el décimo aniversario de la compañía.