La salud es lo primero y las finanzas también. Occidente tiene mucha grasa y eso implica un coste que se paga entre todos. La OCDE ha cuantificado este problema que está alcanzando dimensiones de crisis. Las personas obesas tienden a recurrir a los servicios médicos con más frecuencia, lo cual lleva a un mayor gasto. El organismo multilateral afirma que de promedio las personas con sobrepeso reciben 2,4 veces más prescripciones médicas que las que no lo padecen y sus estancias hospitalarias son más largas y costosas.

Algunos datos: la obesidad es responsable del 70% del gasto por tratamiento de la diabetes, el 23% por enfermedades cardiovasculares y del 9% por cánceres. En total, el gasto empleado en el tratamiento de enfermedades asociadas a la obesidad se lleva algo más del 8% de los presupuestos sanitarios de los países miembros de la OCDE. EE UU es donde el problema alcanza mayores proporciones. Se estima que entre 2020 y 2050 su sistema de salud tendrá que asumir un gasto por persona obesa de 645 dólares (583 euros).

Fuente: OCDE