Los fondos de inversión están captando miles de millones de dólares por el interés despertado en el sector de las energías limpias. Al parecer, se han dado cuenta de que las plantas solares y eólicas ofrecen unas convincentes garantías de permanencia a largo plazo. En los últimos meses las operaciones en torno al sector dan una pista de las perspectivas que pueden abrirse con la ayuda de la nueva política de subsidios fiscales de Trump.

Gestoras de fondos como BlackRock acaba de entrar en un fondo multimillonario dedicado a renovables; o la gestora de inversiones alternativas Blackstone Group LP, que lleva captados 40.000 millones de dólares (34.000 millones de euros) para su fondo de infraestructuras, y no descarta invertir en renovables. Igual piensa la firma de capital riesgo KKR & Co. que, con una cartera de renovables, acaba de obtener 5.000 millones de dólares (4.300 millones de euros) en su tercer vehículo inversor de infraestructuras.