Seguro que estás pensando que los compradores se lo rifarían, pero nada más lejos de la realidad: la célebre casa de subastas no logró encontrarle casa en el primer encuentro. Una semana después se vieron a celebrar una nueva subasta en la que, por fin, alguien se decidió a adoptarla. Eso sí, sin pagar los 70 millones de dólares en que se estimaba su valor mínimo, sino “solo” 61 millones.

Además del diamante más grande descubierto desde 1905, el “Lasedi la Rona” es el primero de su talla en subastarse en subasta. El mismo día del descubrimiento del “Lasedi la Rona” se encontró en Botsuana otra piedra de 830 quilates, que se coló en el podio de los diamantes más grandes del mundo.

Aunque, si hablamos de tamaño, el “Cullinan” es el rey. Descubierto por la población minera cerca de donde fue hallado en diciembre el “Lesedi La Rona”, se trata del diamante más grande de la historia. Con 3.106, fue dividido en nueve piedras en total, la mayoría de las cuales fueron a parar a las Joyas de la Corona Británica. Sin embargo, hay quien dice que el “Lesedi la Rona” podría producir el diamante con mayor pureza y tamaño del planeta, título que hasta entonces ostenta el “Great Star of Africa”, que proviene del “Cullinan” y que tiene 539,20 quilates.