Pese a estas previsiones, desde Asaja Málaga han asegurado en un comunicado que «será necesario realizar una valoración técnica sobre el terreno para determinar con mayor precisión el alcance de los daños». Los agricultores de las zonas de mayor producción como son las zonas de El Borge y Almáchar han sido las primeras en dar la voz de alarma.
Desde Asaja han advertido de que la situación «resulta especialmente preocupante» porque las previsiones iniciales apuntaban a una campaña superior a la de 2025. Sin embargo, el efecto acumulado de las altas temperaturas y la deshidratación del fruto ha provocado un «deterioro significativo» de las perspectivas de producción en los últimos días.
La uva moscatel, una producción de especial importancia económica, social y cultural para la Axarquía, se encuentra en un momento particularmente sensible dentro de su ciclo productivo. El estrés térmico sufrido por las plantas y la pérdida de agua del fruto han afectado directamente a su evolución, reduciendo el volumen de cosecha que finalmente podrá ser comercializado.
Ante esta situación, Asaja Málaga se ha puesto en contacto con la Delegación de Agricultura para solicitar que se lleve a cabo una valoración oficial de los daños ocasionados por las altas temperaturas.
El objetivo, han precisado, «es contar con una evaluación técnica y objetiva que permita cuantificar las pérdidas sufridas por los agricultores y, en función de los resultados, poder plantear y solicitar las posibles medidas de compensación o apoyo que correspondan».
Desde la asociación consideran «fundamental que las administraciones actúen con rapidez, especialmente teniendo en cuenta que se trata de una producción vinculada al territorio y que afronta cada campaña dificultades derivadas de las condiciones climáticas».
El presidente de Asaja Málaga, Baldomero Bellido, ha señalado que «los agricultores habían afrontado esta campaña con unas expectativas mejores que las del año pasado y, a las puertas de la recolección, el efecto de las altas temperaturas ha cambiado por completo el escenario».
«Estamos hablando de unas primeras estimaciones de pérdidas que podrían rondar el 40%, por lo que es imprescindible conocer cuanto antes el alcance real de los daños y que las administraciones valoren las posibles medidas de apoyo al sector», ha señalado Bellido.
Asaja Málaga ha asegurado que continuarán realizando un seguimiento de la situación durante el inicio de la recolección y mantendrán el contacto con los productores y con la Delegación de Agricultura para trasladar la evolución de los daños.

