Las cuentas del coloso industrial germano reflejan un impacto adverso de 544 millones de euros por partidas extraordinarias, frente a los 126 millones de un año antes, incluyendo gastos de reestructuración, principalmente en el segmento Steel Europe.
Las ventas de Thyssenkrupp en los nueve primeros meses de su año fiscal se situaron en 24.353 millones de euros, un 1% por debajo de un año antes, mientras que los pedidos acumulados sumaron 26.046 millones de euros, un 15% menos.
En concreto, los ingresos del negocio automotriz sumaron 5.064 millones de euros, un 3,6% menos; los del área de descarbonización un 20% menos, hasta 2.117 millones; mientras que en el segmento de materiales crecieron un 5,7%, con 9.131 millones; y un 18% en el negocio de sistemas marinos, hasta 1.888 millones. De su lado, los ingresos de Steel Europe bajaron un 3,2%, hasta 7.038 millones.
Entre abril y junio, tercer trimestre fiscal para la empresa, Thyssenkrupp logró cerrar el trimestre en equilibrio, tras las pérdidas de 278 millones de euros del mismo periodo del ejercicio precedente, mientras que la cifra de negocio alcanzó los 8.786 millones de euros, un 8% más, y los pedidos recibidos sumaron 7.723 millones, un 24% menos.
«Thyssenkrupp continúa fortaleciendo su capacidad operativa y su claridad estratégica. Estamos mejorando nuestro desempeño y nuestros resultados de forma continua. Al mismo tiempo, seguimos avanzando en la implementación de nuestro plan de transformación», ha comentado Miguel López, consejero delegado de la alemana, para quien la salida a bolsa prevista de TK Accelis, el progreso en la reestructuración de Steel Europe y la sólida posición de TKMS demuestran que el modelo futuro «no solo está tomando forma, sino que también está teniendo un impacto».
De cara al conjunto del ejercicio, «a pesar del entorno de mercado persistentemente complejo», Thyssenkrupp ha ajustado sus previsiones y ahora prevé un rango de Ebit ajustado de entre 600 y 900 millones de euros, frente al rango anterior de entre 500 y 900 millones, mientras que anticipa que el resultado neto oscilará entre -700 y -400 millones de euros, frente a la horquilla de entre -800 y -400 millones anterior.
Asimismo, ahora espera que las ventas del grupo varíen entre un -3% y un -1% con respecto al año anterior, cuando anteriormente anticipaba una horquilla de entre el -3% y un 0%. En cuando al flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones, la compañía espera entre -600 y -300 millones de euros.
«Las cifras demuestran que nuestras medidas de mejora del rendimiento están dando resultado», ha comentado Axel Hamann, director financiero de Thyssenkrupp.

