En concreto, las exportaciones se elevaron un 2,9%, muy por encima de las del resto de la economía nacional, que lo hicieron un 0,7%. El descenso de casi el 6% en el saldo comercial agroalimentario, que se situó en 18.324 millones de euros, se debe a un mayor incremento de las importaciones (6%), que ascendieron a 59.720 millones de euros.
Un año que se vio impactado por distintas tensiones geopolíticas, como la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania, la elevación de aranceles a las importaciones por parte de Estados Unidos y la subida de los precios de la energía, acontecimientos con efectos sobre el comercio mundial de mercancías.
De esta forma, el informe confirma que el subsector más exportador en 2025 fue el de frutas, con un total de 11.918 millones de euros, seguido de las carnes (10.548 millones de euros) y hortalizas (9.352 millones de euros).
Respecto a los principales países de destino de los alimentos españoles, más de las dos terceras partes (67,2%) se dirigieron a la Unión Europea.

