En concreto, esta iniciativa tiene como objetivo conectar de «forma auténtica» con el negocio, comprender mejor la experiencia de clientes y equipos y convertir ese aprendizaje en acciones concretas que impulsen la mejora continua.
De esta forma, durante 10 días, los participantes se integran plenamente en la actividad diaria de las tiendas, desempeñando funciones reales (cajas, logística, venta, atención o atención al cliente, reparación y mercado circular, entre otras) y teniendo en cuenta la experiencia del trabajador y donde podrá aportar más por su experiencia.
La multinacional sueca ha señalado que el objetivo de esta acción no es únicamente colaborar con la operativa, sino conocer de primera mano los procesos, identificar oportunidades de mejora y comprender los retos a los que se enfrentan los empleados de las tiendas cada día.
«Estos diez días que he pasado en tienda han sido una experiencia única y enriquecedora. Esta nueva iniciativa nos acerca aún más a nuestros clientes, equipos y a la realidad de las tiendas, porque solo desde esa experiencia compartida podemos seguir mejorando como compañía. Porque conectar con el negocio, aprender juntos y transformar ese aprendizaje en acciones concretas es la mejor manera de seguir construyendo un Ikea cada vez mejor para las personas, los clientes y la sociedad», ha asegurado la directora financiera de Ikea, Lorena Lourido.

