El flujo de caja operativo, que es el mejor indicador de la evolución del negocio en una concesionaria como Sacyr, se impulsó un 18%, hasta los 631 millones de euros, mientras que la caja neta disponible para invertir en nuevos proyectos asciende a 1.920 millones de euros.
Paralelamente, la cifra de negocios avanzó un 9%, hasta los 2.437 millones de euros, y el resultado bruto de explotación (Ebitda) fue de 708 millones de euros, también un 9% superior al registrado hace un año, con un margen global en el grupo del 29,1%. El 91,1% del Ebitda proviene de sus propias concesiones.
Esta división concesional aumentó un 20% sus ingresos, hasta los 977 millones de euros, y su Ebitda fue de 402 millones de euros, un 15% más, con un margen de rentabilidad del 62,6%, superior al 61,3% del año pasado.
La cartera de concesiones alcanzó a cierre de junio un valor de 4.601 millones de euros, tras dispararse un 16%, sin contar las desinversiones acometidas. El objetivo de la compañía es que este valor llegue a 5.100 millones en 2027 y a un rango entre 9.000 y 10.000 millones de euros en 2033.
«Este aumento del 30% en dos años se debe a varios factores: el paso del tiempo, que impulsa el valor de los activos; la gestión operativa de las concesiones; la resiliencia del porfolio, y los nuevos activos adjudicados», explica la compañía.
MARGEN DEL 5% EN CONSTRUCCIÓN
En el área de Ingeniería e Infraestructuras, las ventas crecieron un 10%, hasta los 1.584 millones de euros, y el Ebitda otro 4%, hasta los 270 millones de euros, con un margen del 5%, frente al 4,8% de 2025. La cartera de esta división avanzó un 4%, hasta los 13.019 millones de euros.
Por su parte, Sacyr Agua ingresó 185 millones de euros, un 33% más; obtuvo un Ebitda de 35 millones de euros, un 8% superior; y cosechó un margen de rentabilidad del 23,3%, un décima por encima del año pasado. La cartera de Agua asciende a 8.200 millones de euros, tras crecer un 18%.
La compañía también señala en sus cuentas semestrales que ya ha presentado oferta para dos de las principales autopistas estadounidenses actualmente en liza: la I-24 en Tennessee y la I-285 en Georgia.
En cuanto a la deuda neta, ascendía a cierre del periodo a 6.788 millones de euros, un 6,7% más que en diciembre del año pasado, principalmente por las inversiones netas de 691 millones de euros. Eliminando el pasivo vinculado a sus proyectos, la deuda neta con recurso bajó un 8,6%, hasta los 264 millones de euros, respecto a marzo.

