Entre enero y junio de este año, la compañía obtuvo un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 1,97 millones de euros, un 77,8% menos que los 8,93 millones que logró en los primeros seis meses de 2025.
Además, la empresa ingresó 113,2 millones de euros hasta el sexto mes del año, cifra 2,6% inferior a la que contabilizó en el mismo tramo del ejercicio precedente.
En este contexto, la sociedad ha explicado que continuó avanzando en su estrategia de diversificación, manteniendo una presencia creciente de sus productos en los segmentos de embalaje, etiquetado y aplicaciones para los sectores alimentario y farmacéutico.
RECURRE LA DENEGACIÓN DE 7,4 MILLONES EN CAE
Las cuentas del primer semestre, según la papelera, incluyen el efecto derivado de la reversión del ingreso asociado al expediente de Certificados de Ahorro Energético (CAE), por importe de 7,4 millones de euros, tras la resolución administrativa de 16 de junio de 2026 que denegó su registro.
La sociedad ha recurrido dicha resolución y mantiene una expectativa favorable sobre la decisión definitiva del procedimiento.
Finalmente, la empresa ha indicado que el primer semestre de 2026 estuvo marcado «por uno de los entornos más exigentes para la industria papelera europea de los últimos años».
«La debilidad de la demanda, la elevada presión competitiva y la incertidumbre geopolítica, intensificada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y su impacto sobre los mercados energéticos, condicionaron la actividad del sector durante la mayor parte del periodo», ha explicado Iberpapel.

