En este sentido, la patronal ha puesto el foco en la caída del empleo autónomo pese al impulso del sector privado en este periodo (+501.600 personas), llamando la atención sobre la pérdida de 42.900 trabajadores por cuenta propia entre abril y junio.
En concreto, la cifra de empleadores se redujo en 42.500 personas (-2,9% interanual) y la de empresarios individuales bajó en 10.600 en el trimestre y en 89.200 en el último año (-4%).
Además, desde Cepyme han advertido de que esta bajada en la cifra de empresarios se produce en un contexto de «crecimiento relevante» de la población y avance de la economía, como consecuencia de «las trabas internas y un contexto internacional cada vez más competitivo».
Por otra parte, desde la entidad han subrayado que las pequeñas y medianas empresas (que representan el 99% del tejido productivo), y en especial las microempresas y autónomos, «están acusando en mayor medida el incremento de los costes de los últimos años». Esta situación, han indicado, está «poniendo en riesgo la continuidad de muchas empresas de menor dimensión», claves para la vertebración y cohesión territorial.
Por todo ello, Cepyme ha instado a «no incrementar la actual incertidumbre con anuncios de medidas que generan más incrementos de costes e inseguridad en la gestión empresarial». Asimismo, ha urgido a combatir los «graves problemas» derivados del incremento del absentismo o la falta de mano de obra, factores que «impiden un mayor crecimiento de las empresas y frenan la inversión y la competitividad».

