La organización agraria ha compartido la necesidad de extremar las precauciones ante situaciones de elevado riesgo de incendio, no obstante, ha rechazado que la prevención se traduzca en una prohibición «general y desproporcionada» que paralice labores esenciales, como la cosecha y el empacado en terrenos de secano, sin atender a las circunstancias reales de cada territorio.
Desde la entidad han criticado que la medida aplica la misma restricción a toda Castilla y León sin diferenciar provincias, comarcas, altitudes, cultivos ni condiciones concretas de temperatura, humedad o viento. Asimismo, han señalado que no se ha tenido en cuenta que los ciclos agrícolas son distintos y que la franja de 400 metros afecta en la práctica a una superficie muy extensa.
«La prevención no puede consistir en prohibir trabajar al agricultor sin distinguir territorios, cultivos ni condiciones reales de riesgo. No es admisible que se considere de forma general la actividad agraria como una amenaza que debe ser paralizada», han denunciado desde la organización.
Además, ASAJA Valladolid ha criticado la «falta de antelación» de la norma, firmada la tarde del 27 de julio para entrar en vigor a las 0.00 horas del día siguiente.
Finalmente, la organización ha recordado que la cosecha no puede aplazarse indefinidamente por el riesgo de pérdidas de grano, deterioro de la calidad, sobresecado o rotura de espigas, y ha advertido de que desplazar los trabajos a la noche genera nuevos riesgos por humedad, menor visibilidad y fatiga.
Por todo ello, la organización ha exigido a la consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, que las restricciones se delimiten territorialmente y se revisen diariamente en función de los índices reales de riesgo.
También ha solicitado la convocatoria inmediata de una mesa técnica para acordar un sistema proporcionado y previsible, y ha reclamado compensaciones si las limitaciones provocan pérdidas acreditadas. «Los agricultores no cuestionamos la prevención; exigimos medidas justificadas y adaptadas a cada territorio. No se puede paralizar el trabajo del campo mediante prohibiciones generales aprobadas con unas horas de antelación y de espaldas al sector», han destacado desde Asaja Valladolid.

