El organismo profesional ha destacado que el pronunciamiento del organismo regulador supone un «respaldo técnico» a las conclusiones que ya presentó en su propio informe el pasado mes de marzo. En dicho documento, los ingenieros advertían de que el cierre de la planta extremeña sin una alternativa viable amenazaría la garantía del suministro en España.
Tras el aval del CSN, que confirma que la instalación reúne todas las condiciones de seguridad necesarias para operar hasta 2030, el Consejo General remarca que la decisión final queda ahora en manos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
SIN ALTERNATIVA TÉCNICA EQUIVALENTE
Desde el Cgcoii advierten de que España «todavía no dispone de una alternativa técnica equivalente» capaz de sustituir la aportación nuclear sin poner en compromiso la red. Según explican, mientras no se desplieguen por completo las tecnologías de almacenamiento y los sistemas de control de tensión para integrar plenamente las renovables, prescindir de la nuclear obligaría a recurrir a las centrales de ciclo combinado alimentadas con gas natural.
Esta situación, según subrayan, provocaría un aumento de las emisiones contaminantes y dispararía la dependencia energética del exterior en un contexto geopolítico volátil.
«Resulta difícil justificar desde un punto de vista estrictamente técnico la no prolongación de la vida operativa de las centrales nucleares españolas mientras no existan soluciones equivalentes», argumenta el Consejo General.
EL PESO DEL PARQUE NUCLEAR EN ESPAÑA
Los ingenieros industriales han vuelto a poner en valor los datos de esta tecnología en el ‘mix’ nacional, recordando que el parque nuclear español genera aproximadamente el 20% de la electricidad del país utilizando únicamente el 5% de la potencia instalada.
Asimismo, destacan que la energía nuclear ofrece un suministro de combustible diversificado a nivel internacional, aporta precios de generación competitivos cuando no sufre penalizaciones fiscales y registra emisiones de CO2 prácticamente nulas durante la fase de generación.
Por todo ello, la organización ha hecho un llamamiento a las autoridades para que el debate sobre el futuro energético de España se sustente en el «conocimiento técnico, la seguridad del suministro, la sostenibilidad ambiental y la competitividad económica» por encima de sesgos políticos.

