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Meliá, Iberostar y Barceló culminan su salida de Cuba después de tres décadas de presencia en la isla

Las grandes cadenas hoteleras españolas ponen fin a más de tres décadas de presencia en Cuba por la crisis que atraviesa la isla. Meliá dejará de operar en la isla el próximo 24 de julio, mientras que Iberostar y Barceló ya han cesado su actividad.

En concreto, Meliá Hotels International dejará de prestar todos sus servicios de gestión a finales de este mes de julio, mientras que Iberostar Hotels & Resorts y Barceló Hotel Group han confirmado que ya no operan establecimientos hoteleros en el país.

El sector turístico español en Cuba ha llegado a su fin tras la salida en bloque de sus tres mayores operadores. La decisión pone punto final a más de tres décadas de liderazgo e inversión en el sector, en el que las empresas españolas llegaron a destinar millones de euros para consolidar el turismo como uno de los principales motores económicos del país caribeño.

La retirada responde a un deterioro crítico y persistente del entorno operativo en la isla a lo largo del ejercicio de 2026. La grave escasez sobrevenida de combustible provocó el colapso del transporte interno y la cancelación masiva de conexiones aéreas clave, como las procedentes de Canadá, paralizando el flujo de visitantes.

A este desabastecimiento de suministros se sumó el asfixiante cerco regulatorio del Gobierno de Estados Unidos bajo la Administración de Donald Trump, que fijó un ultimátum a las empresas extranjeras para liquidar cualquier alianza comercial con los grupos estatales vinculados al conglomerado militar GAESA, como Gaviota, Cubanacán, Gran Caribe o Islazul.

LAS EMPRESAS SUSPENDEN CONTRATOS.

Meliá Hotels International comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que su filial portuguesa cancelará la totalidad de sus servicios de gestión el próximo 24 de julio de 2026.

Esta medida amplía la suspensión de contratos iniciada a principios de junio y supone el cese definitivo en todos sus establecimientos.

La cadena balear, que llegó a ser el mayor operador extranjero de la isla con 34 hoteles y cerca de 14.000 habitaciones, justifica este repliegue en las severas dificultades operativas, legales y financieras que imposibilitan una mínima estabilidad.

En aplicación del principio de prudencia contable, la compañía evalúa el impacto financiero de este abandono global y revisará el valor en libros de sus activos vinculados a la isla en la presentación de sus resultados del primer semestre.

Ya en la presentación de los resultados del primer trimestre el pasado mes de mayo Meliá había comunicado que había reducido aproximadamente un 50% de su capacidad operativa en Cuba.

Entonces explicó que el deterioro de las condiciones para operar, unido a las dificultades para el suministro de combustible y al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, había afectado de forma significativa a su actividad.

MAS SALIDAS DE HOTELERAS.

A este movimiento definitivo de Meliá se suman las salidas confirmadas también por otras cadenas españolas como Iberostar y Barceló.

Iberostar Hotels & Resorts, que el 1 de junio ya había reducido drásticamente su cartera de 18 a tan solo 6 hoteles para adaptarse al cerco regulatorio estadounidense, confirmó el cierre total de sus operaciones y ventas en el país, dejando de gestionar activos emblemáticos como el Iberostar Selection Varadero,.

La compañía asegura que «continúa apoyando a sus equipos durante esta etapa, manteniendo su compromiso con la proyección futura del país».

Por su parte, Barceló Hotel Group ha sumado sus dos establecimientos en Varadero -el Occidental Arenas Blancas y el Barceló Solymar, ambos pertenecientes al grupo estatal Gran Caribe- a la lista de cierres definitivos, bloqueando la entrada de nuevas reservas y abriendo canales de atención para consultas, lo que consuma la retirada integral de las mayores insignias del turismo español en suelo cubano.