Los datos sitúan los meses de verano como una etapa «de riesgo» para viviendas y establecimientos, coincidiendo con las vacaciones y los periodos en los que permanecen desatendidos.
Las incidencias se distribuyeron de forma homogénea durante el periodo estival, concentrándose aproximadamente un tercio de los casos en cada mes.
JULIO, EL MES CON MAYOR VOLUMEN
En todos ellos se superaron las 100.000 incidencias, siendo julio el mes con mayor volumen, al acumular cerca del 34% del total registrado. El análisis de Movistar Prosegur Alarmas muestra, además, que la mayor parte de los incidentes reales se producen durante el horario nocturno, especialmente en la franja comprendida entre las diez de la noche y las siete de la mañana.
En este periodo, la «menor actividad y vigilancia incrementa la vulnerabilidad de determinados inmuebles, como pisos, viviendas unifamiliares y bares».
El director de operaciones de Movistar Prosegur Alarmas, Israel Casaseca, ha destacado que el trabajo del CRA «muestra que la eficacia en la gestión de intrusiones no depende únicamente de la detección, sino de la velocidad y calidad de la verificación y de la capacidad de anticipar y contextualizar cada incidencia en tiempo real».
«En ese proceso, la combinación de tecnología, Inteligencia Artificial, análisis humano y rapidez de actuación define el modelo actual de seguridad conectada, en el que la prevención constituye el eje central», ha explicado.

