A lo largo del campeonato, la presencia del conjunto español impulsó de forma significativa el interés viajero en las sedes donde disputó sus partidos.
Dallas encabezó este crecimiento tras multiplicar por más de once sus reservas de actividades respecto al año anterior, seguida de Atlanta, donde la demanda se multiplicó por más de cinco, y Guadalajara, que más que duplicó sus cifras.
Sin embargo, los encuentros decisivos provocaron un ‘parón’ en el comportamiento de compra digital. Durante la celebración de la final entre España y Argentina, las reservas ‘online’ de experiencias turísticas experimentaron un descenso de hasta el 62% en comparación con un domingo habitual en esa misma franja horaria, ralentización que se mantuvo hasta varias horas después de finalizado el choque.
Para el CEO de Civitatis, Andrés Spitzer, el evento ha puesto de manifiesto la «estrecha relación entre deporte y turismo», demostrando la capacidad de las grandes citas internacionales para movilizar desplazamientos hacia los destinos anfitriones y, al mismo tiempo, modificar en tiempo real los hábitos de consumo digital de millones de aficionados.

