Además, advierten que estas prácticas «degradan la percepción del arroz, destruyen valor en la cadena alimentaria y trasladan una presión injustificable tanto al sector productor como a la industria arrocera».
En un comunicado conjunto, las cinco organizaciones defienden que «es inadmisible que se utilice el arroz como producto gancho para atraer consumidores mediante precios artificialmente bajos»: «No se puede exigir al sector calidad, seguridad alimentaria, sostenibilidad, trazabilidad, cumplimiento normativo e inversión permanente mientras se banaliza el precio final del producto».
Según recuerdan, el arroz es un cultivo estratégico en España, esencial para muchas zonas productoras y con un papel económico, social y medioambiental que «va mucho más allá del lineal», y en muchas áreas constituye «una de las pocas alternativas agronómicas viables y contribuye al mantenimiento de ecosistemas de gran valor».
También señalan que la Ley de la Cadena Alimentaria tiene como objetivo evitar la destrucción de valor y que el sector arrocero español soporta costes crecientes.
En este contexto, reclaman a las administraciones competentes una vigilancia más firme sobre las promociones que sitúan el arroz envasado en niveles de precio «incompatibles con una cadena alimentaria equilibrada». Hacen un llamamiento conjunto a la distribución para que «actúe con responsabilidad y deje de utilizar el arroz como reclamo comercial».
«Convertir el arroz en un producto reclamo no solo perjudica a agricultores, cooperativas e industrias, sino que amenaza la viabilidad futura de un sector esencial para España», alertan, y subrayan que «el consumidor tiene derecho a precios razonables, pero no a costa de destruir el valor de quienes producen y transforman el arroz». «La competencia en precios no puede convertirse en una carrera hacia abajo que comprometa la sostenibilidad del sector arrocero español», concluyen.

