Tal y como ha explicado en un comunicado, este anuncio no es un simple cambio de nombre corporativo, sino que refleja su ambición por crecer como un grupo aéreo «más sólido» e «integrado», hasta convertirse en la primera aerolínea de red de bajo coste del mundo.
«Con una flota más grande, una red de rutas más amplia y una conectividad más sólida, estamos preparados para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento y generar mayor valor para nuestros accionistas, partes interesadas y pasajeros», ha destacado el presidente independiente no ejecutivo de la firma, Tan Sri Jamaludin Ibrahim.
De esta manera, guiados por «el espíritu emprendedor de AirAsia» y respaldados por una «sólida» gobernanza corporativa y una ejecución disciplinada, confía en su capacidad para «seguir facilitando el acceso a los viajes aéreos, impulsar un crecimiento sostenible a largo plazo y construir un grupo aéreo de clase mundial para el futuro».
Recientemente, la compañía adquirió un total de 150 aviones A220-300 de última generación de Airbus, lo que supuso el mayor pedido de este tipo de aeronave hasta la fecha de mayo. Las aeronaves operarán rutas por toda la región de ASEAN y Asia Central, permitiendo a otros aviones de mayor tamaño realizar rutas más largas.

