Última hora

La AIE reduce sus previsiones sobre la producción petrolera de Rusia ante los ataques ucranianos a refinerías

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha rebajado sus proyecciones iniciales sobre la producción de petróleo ruso argumentando que los daños sobre su infraestructura debido a los ataques ucranianos a refinerías en suelo ruso ralentizarán la actividad petrolera del Kremlin.

«Los persistentes ataques ucranianos están ejerciendo una presión creciente sobre la actividad de las refinerías rusas, el suministro interno de productos y las exportaciones de productos», reza el boletín mensual del mes de junio de la AIE ante lo que añade que «hemos reducido nuestras previsiones de suministro ruso para este año y el próximo».

De esta manera, las previsiones de la AIE se han reducido en 85.000 barriles diarios para este año y en 150.000 barriles cada día para el próximo ejercicio, lo que supone un total promedio de 8,8 millones de barriles diarios (mb/d) durante el periodo de previsión.

«El suministro al mercado interno también se ha visto significativamente afectado, registrándose escasez de combustible en varias regiones», se lee en el documento, algo que ha llevado al Gobierno ruso a prohibir las exportaciones de diésel.

Rusia impuso este miércoles la prohibición para exportar diésel a los productores de derivados del petróleo, extendiendo así una limitación anterior solo aplicada sobre comerciantes y otros vendedores rusos, con el objetivo «mantener la estabilidad en el mercado interno de combustible».

En esta situación de escasez, la AIE ha informado que el Kremlin encargó un buque de gasolina india en junio y que buscaba comprar combustible para aviones de origen japonés a través de intermediarios, al tiempo que triplicaba sus importaciones de gasolina procedentes de Bielorrusia.

A pesar de ello, la producción de petróleo ruso creció en 120.000 barriles diarios con respecto al mes anterior, hasta los 8,9 mb/d, quedando, sin embargo, unos 900.000 barriles por debajo de la cuota objetivo establecida en la OPEP+, organismo formado por los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros aliados, fijada en 9,76 mb/d.

«Debemos reconocer que el mercado de combustibles está experimentando problemas y escasez, por lo que estamos viendo colas. A veces, las gasolineras funcionan de forma irregular. La escasez ha surgido por razones obvias, porque nuestras refinerías están siendo cerradas para reparaciones debido a ataques con drones», ha afirmado el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, en declaraciones recogidas por la agencia rusa TASS.

Ucrania ha lanzado en las últimas semanas ataques contra instalaciones energéticas rusas, entre ellas refinerías, que ha provocado daños sobre las plantas. De hecho, el propio presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, celebró recientemente los ataques de largo alcance sobre instalaciones energéticas en el suroeste de Rusia.

«Está absolutamente claro que el enemigo (Ucrania) busca dañar la economía. Pero, sobre todo, busca crear un clima de nerviosismo en la sociedad. Entendemos que es una tarea imposible», argumentó el presidente de Rusia, Vladimir Putin.