El visto bueno llega después de que el nuevo Gobierno húngaro presentara un programa revisado tras sustituir al diseñado durante el mandato del ex presidente Viktor Orbán, cuyo retraso en el cumplimiento de las condiciones exigidas por la UE impedía ejecutarlo y acceder a los fondos.
La nueva hoja de ruta contempla medidas para reforzar la lucha contra la corrupción, aumentar la transparencia en la contratación pública, mejorar la participación de los agentes sociales en el proceso legislativo y fortalecer la independencia judicial y el Estado de derecho.
Como ocurre con el resto de planes nacionales de recuperación, los desembolsos estarán condicionados al cumplimiento de los hitos y objetivos acordados con la Comisión, que evaluará cada solicitud de pago antes de autorizarla.
Los Estados miembro deberán completar todas las reformas e inversiones previstas en el marco del fondo de recuperación antes de finales del próximo mes de agosto.

