Por un lado, ha cerrado una titulización de 2.000 millones de euros en formato sintético sobre una cartera de financiación de proyectos de infraestructura digital, energías renovables, infraestructuras de transporte y otros servicios públicos, ubicados principalmente en Estados Unidos y Europa.
La operación permite a BBVA liberar cerca del 80% del capital regulatorio inicial asociado a la cartera, aumentando la capacidad del banco para seguir financiando a clientes corporativos y apoyando la actividad económica, según ha especificado.
Mediante el formato elegido, BBVA transfiere parte del riesgo de crédito de la cartera a inversores institucionales, al tiempo que mantiene los préstamos subyacentes en su balance. «Estas estructuras permiten al banco optimizar el uso del capital regulatorio, reforzar la eficiencia del balance e incrementar su capacidad de concesión de crédito para apoyar a la economía real», ha subrayado la entidad financiera.
Asimismo, BBVA ha completado una titulización en formato STS (simple, transparente y estandarizada por la Unión Europea) referenciada a una cartera de préstamos para la compra de automóviles, por valor de 1.000 millones de euros.

