En concreto, la Asociación Retail Textil España (ARTE), que cuenta entre sus asociados con Inditex, Mango, Primark y H&M, entre otras enseñas de moda, y los sindicatos CC.OO. y Fetico firmaron a principios de junio el texto definitivo de este convenio, ante el rechazo de UGT que no firmaba el acuerdo.
Tras la decisión de Trabajo, la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT), a través de su Sector de Comercio y Grandes Almacenes, ha valorado «muy positivamente» la resolución dictada por la que se suspende su tramitación.
El sindicato ha señalado que esta resolución supone un «respaldo» a sus advertencias desde que CCOO, Fetico y la patronal decidieron firmar un convenio que, lejos de mejorar las condiciones laborales del sector, incorpora numerosos preceptos que ahora Trabajo considera «incompatibles» con la legislación vigente y que deben ser corregidos antes de que el procedimiento pueda continuar.
UGT ha explicado que presentó un escrito ante la Dirección General de Trabajo solicitando que el convenio no fuera registrado y promoviendo su impugnación judicial. Así, la resolución de Trabajo incorpora expresamente ese escrito, junto con los presentados por otras organizaciones sindicales, dentro del expediente administrativo.
Entre las deficiencias detectadas por la Dirección General de Trabajo figuran cuestiones de «enorme trascendencia» para los trabajadores del sector como la regulación de la prioridad aplicativa respecto de los convenios colectivos existentes, la contratación temporal, los contratos de sustitución, las excedencias, las reducciones de jornada o la jubilación forzosa, que deberán ser modificados antes de que el procedimiento pueda continuar.
UGT ha señalado que durante toda la negociación ya había advertido que el convenio de ARTE suponía un «grave retroceso» para miles de trabajadores y que, además, presentaba «importantes dudas de legalidad».
Desde FeSMC-UGT reiteran que seguirán «utilizando todas las vías legales y judiciales necesarias para impedir que entre en vigor un convenio que, además de perjudicar a miles de trabajadores del comercio, debilita la negociación colectiva territorial y consolida un modelo que incrementa la flexibilidad empresarial en detrimento de los derechos laborales».

