Tal y como han explicado en un comunicado, este acuerdo no vinculante está sujeto a las autorizaciones reglamentarias habituales y a la finalización de los procesos sociales a nivel europeo y nacional.
Así, la nueva empresa conjunta, que contará con el apoyo de ambos socios, pretende acelerar el desarrollo tecnológico, el diseño, las pruebas y la certificación de este sistema de propulsión.
En palabras de Airbus, el hidrógeno cuenta con el potencial de desempeñar un «papel crucial» a la hora de reducir sustancialmente el impacto climático de la aviación a largo plazo y transformar el transporte aéreo de una forma comparable al impacto de los vehículos eléctricos en el sector de la automoción.
«Esta nueva empresa contribuirá a garantizar la soberanía estratégica en la próxima generación de tecnologías aeronáuticas, al tiempo que reforzará nuestra capacidad para alcanzar el objetivo a largo plazo de ZEROe», ha destacado el director de Programas de Futuro de Airbus, Bruno Fichefeux.
Más allá de las tecnologías de los motores, Airbus y MTU seguirán fomentando el surgimiento de una economía de la aviación basada en el hidrógeno y el marco normativo asociado.

