Esta proporción aumentará aún más en los próximos años, a medida que la compañía aérea reemplace todos sus Boeing 737 por este modelo de Airbus, siendo un 50% menos contaminante a nivel acústico, según un comunicado.
«La renovación de nuestra flota demuestra que reducir la contaminación acústica no es solo una aspiración, sino que la estamos logrando gracias a importantes inversiones en nuevas tecnologías», ha destacado el director general, Paul Terstegge.
El acuerdo de coalición establece que el aeropuerto de Schiphol debe ser un 50% más silencioso por la noche para 2030, pacto respaldado por Transavia, aunque también ha advertido que nuevas restricciones a los vuelos nocturnos podrían provocar un alza en el precio de los billetes y un desvío de pasajeros hacia Bélgica y Alemania.
En palabras de Terstegge, con cada nuevo Airbus que incorpora la firma, aumenta la proporción de vuelos más silenciosos y contribuye a un entorno «más tranquilo» para los residentes locales.

