Según se desprende del comunicado publicado en la Plataforma del Estado Peruano, los 405 kilómetros de longitud de la línea Imata-Espinar-Cotabambas costarán 4.524 millones de dólares (3.977 millones de euros).
Este primer proyecto creará un corredor logístico que integrará Arequipa, Cusco y Apurímac con el Terminal Portuario de Matarani, facilitando el transporte de personas y de producción minera hacia los mercados internacionales.
El Ferrocarril Chinchero-Cusco está presupuestado en unos 853 millones de dólares (749,9 millones de euros) y unirá el futuro Aeropuerto Internacional de Chinchero con Cusco, antigua capital incaica declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983.
Esta última infraestructura beneficiará a más de 1,37 millones de ciudadanos, fortalecerá la conectividad del principal destino turístico del país y mejorará la movilidad de residentes y visitantes.
«Perú apuesta por el desarrollo ferroviario como una política de Estado y está construyendo las condiciones necesarias para convertir estos proyectos en motores de crecimiento económico e integración territorial», ha afirmado el viceministro de Transportes, Juan del Carmen Haro, durante el evento ‘Cusco sobre Rieles: Oportunidades de Inversión para el Desarrollo Ferroviario’.
«El desarrollo ferroviario requiere visión, innovación, tecnología y socios estratégicos capaces de acompañar al Estado en la construcción de infraestructuras a largo plazo. Por ello, estos proyectos representan una oportunidad concreta para la inversión privada», ha añadido.

